Podcast grabado el Dia de la Natividad de Maria - Canto final: Madre te llevo en mí; Letra y música Priscilla Loor, interpreta Carmen Pelaez
Reina Puerta del Cielo
María, Tú que eres la Puerta que nos lleva a Cristo
que permanece siempre abierta
para acoger a todo el que a ti llega
¡Recibe la corona!
María, Tú que eres la gran Medianera,
la que nos muestra la dirección al cielo,
la que transforma en cielo cada encuentro,
cada mirada de los que tanto te aman
¡Recibe la corona!
María, Tú que elegiste al Padre Kentenich
para enseñarnos a amar a Dios Padre
y a ser en Jesús en el Espíritu Santo
sus hijos pequeños
¡Recibe la corona!
María, Tú que para nuestra alegría
te estableciste en tus Santuarios
para tener siempre un hogar
donde te muestras no sólo como una Reina poderosa,
sino como una Madre
que se preocupa admirablemente por cada detalle
¡Recibe la corona!
María, a la que encontramos en los ojos
y en el corazón de tantos hermanos
que despliegan tu amor y calidez en cada gesto
¡Recibe la corona!
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jueves, agosto 11, 2005
Podcast Semanal: Comentarios sobre el Festival de la Juventud en Schoenstatt
Comentarios y clips sobre el Festivalde la Juventud de Schoenstatt y sobre www.schoenstattblog.blogspot.com
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jueves, agosto 04, 2005
Hola, esta es la primera grabacion del Schoenstattblog lo pueden encontrar en
www.schoenstattblog.blogspot.com
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miércoles, agosto 03, 2005
El 10 de Agosto todos estamos invitados a Schoenstatt

Del 7 al 11 de Agosto se realiza el Festival de la Juventud de Schoenstatt, luego se integraran a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia
La mayoría de nosotros está seguramente al tanto de los acontecimientos que tendrán lugar en este mes de en Colonia, Alemania. El Santo Padre Benedicto XVI se reunirá con más de 800,000 jóvenes del 18 al 21 de Agosto. Antes de esa fecha hay un programa variado. En Schoenstatt, del 7 al 11 de Agosto se llevará a cabo el festival de la Juventud de Schoenstatt, que en español lleva como nombre “Nuestra Alianza, Camino a Cristo. Y eso no es todo, entre el 11 y el 18 también pasarán por Schoenstatt cientos de jóvenes de otros movimientos y de parroquias, para conocer más del Movimiento de Schoenstatt.
Pueden encontrar información, noticias y fotos en los siguientes sitios Web
Web Site del Equipo de Preparación para el Festival en Schoenstatt
www.wjt.schoenstatt.de
Oficina de Prensa de Schoenstatt
www.schoenstatt.de
Y la página oficial de la Jornada Mundial de la Juventud 2005
www.wyd2005.org
Quiero hacerles un pequeño resumen de lo que ha estado pasando y lo que pasará en el Festival de la Juventud
Lo más importante de todo:
¡Unirnos a la Alianza de Amor por la Juventud del Mundo!
Les transcribo esta invitación del comité organizador del Festival de la Juventud Schoenstatt:
¡ TU Y YO POR ELLOS !
¿No podrás estar en Schoenstatt para el 10 de Agosto, en donde la juventud de Schoenstatt se reunirá alrededor del Santuario Original para sellar la Alianza de Amor por la Juventud del Mundo? ¡Esto es imposible! Tu estarás ahí, no importa en donde estés, estando en Schoenstatt, estando en la oficina, o en algún otro lugar. Únete a la Alianza de Amor por la Juventud del Mundo. ¡Habrá una gran celebración eucarística el 10 de Agosto a las 5:30pm (hora de Alemania), y después todos los participantes peregrinarán hacía el Santuario Original! Como juventud de Schoenstatt queremos empezar a ser la nueva generación de fundadores de nuestra MTA. Al mismo tiempo, poder renovar la Alianza de Amor, y sí, hacerla también para la Juventud del Mundo, y así María, nuestra Madre y Reina, escuche nuestro compromiso, para que nos ayude a lograr atraer corazones jóvenes hacia ella y su Santuario lleno de gracias. Este 10 de Agosto únete a esta gran misión, toma la imagen de nuestra MTA y reza la pequeña consagración. ¿Vienes? ¡Tu y yo por ellos!
Otras noticias relacionadas tomadas de www.schoenstatt.de
(Para ver las noticias ampliadas, ir a ese web site y en el lado derecho, hacer click en el logo de la Jornada Mundial de la Juventud.)
Un joven schoenstattiano de Chile almorzará con el Papa en Colonia
Nicolás Frías Ossandón, de 19 años, representará a América en el almuerzo que junto a otros 11 jóvenes tendrá el Papa Benedicto XVI durante la Jornada Mundial de la Juventud, que se realizará en Colonia entre los días 15 y 21 de agosto.
El grupo organizador de Colonia visita Schoenstatt
Más de cuarenta voluntarios que trabajan desde hace tiempo en la oficina de la JMJ en Colonia, han rezado en la Iglesia de la Adoración en Schoenstatt pidiendo que este sea un tiempo de gracias, de un profundo encuentro con Cristo, de bendiciones y alegría para toda la juventud que está en camino hacia Colonia. Aunque faltaban sólo dos semanas para la JMJ, viajaron a Schoenstatt por invitación de los schoenstattianos que trabajan con ellos, y trajeron consigo todo su entusiasmo y también todo lo que les cuesta el trabajo que realizan en Colonia. Disfrutaron no sólo de los lugares espirituales sino también del acogimiento de las Hermanas, especialmente en la Casa Sonnenau.
http://www.schoenstatt.de/news2005/08/5t0894sp-wjt-voluntaere-koeln.php
Empezaron a llegar las delegaciones a Schoenstatt
La primera en llegar fue la de las chicas de Sudáfrica, el 31 de Julio, y el 2 de Agosto llegaron 192 “chiquillas” chilenas.
Más fotos: www.wjt.schoenstatt.de Hacer click en el ícono en forma de cámara.
El grupo organizador del Festival de la Juventud ultima detalles
Algunos han estado por casi un año, otros llegaron después, pero este grupo, dirigido por un Padre de Schoenstatt y una Hermana de María ha trabajado duro fisica y espiritualmente planeando y ejecutando cada detalle de la organización.
Fotos de la preparación en: www.wjt.schoenstatt.de Hacer click en el ícono con forma de cámara.
Espero hacerme un tiempo en estos días para “resumirles” los acontecimientos... Pueden también visitar mi blog:
Pueden también bajar el audio de mi Podcast (se recomienda conexión de alta velocidad):
http://amsanvel.audioblog.com/rss/puertadelcielo.xml
En iTunes hacer click en “Advanced” Luego en “Subscribe to Podcast”. Copiar y pegar el link anterior
Probablemente habrá también un Kolncast, directamente desde Schoenstatt y Colonia, con el siguiente link:
http://amsanvel.audioblog.com/rss/kolncast.xml Seguir leyendo el artículo
jueves, julio 28, 2005
Podcast 01 - Agosto en el epicentro

(Foto: A. Santos)
Con Cristo su Hijo, nos bendiga la Virgen María
Hola Amigos, los saluda Angie Santos desde Houston, Texas, les doy la bienvenida a Puerta del Cielo este podcast católico dedicado a todos aquellos que buscan estar más cerca del Señor y conocer más de Él y de María su Madre, que es también nuestra Madre.
Hoy les hemos preparado un programa variado, con, enseñanzas sobre la Eucaristía, cantos y finalmente comentarios de noticias actuales, de la Iglesia y también del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, en estos días que se acerca la Jornada Mundial de la Juventud en.
Y comenzamos ahora el segmento sobre la Santa Eucaristía con unas palabras del Padre José Kentenich:
“Cristo es el gran manantial de fuerzas para nuestra vida. Cristo no es sólo la gran meta de nuestra vida, sino también la gran fuerza vital para nuestra existencia. En la liturgia, y especialmente en su punto culminante, la eucaristía, nos sale al encuentro este Jesús Crucificado y glorificado, raíz que sustenta todo el árbol. Por eso, no seamos sólo discípulos de Cristo histórico, sino sobretodo hijos de la eucaristía; que arda en nosotros un amor apasionado por la eucaristía. He aquí entonces la raíz. Y cuanto más firme sea ella, cuanto más procuremos la unión con Cristo, tal como sale a nuestro encuentro, vivo, en la liturgia, tanto más cierta será la esperanza de que el Señor cobre en nosotros vida y figura”. Hasta aquí la cita del Padre Kentenich.
Así es amigos, la Santa Eucaristía es nuestra fuente, de donde sacamos las fuerzas para vivir. Por eso es tan importante ir a Misa y sobretodo comulgar. A algunos les pasa que a veces no quieren ir los domingos a Misa porque prefieren salir de compras o hacer deportes, porque no hay parqueo (aquí en Houston las misas se repletan), o porque no les gusta como predica el párroco, o porque habla muy largo. Pero es la eucaristía la que nos regala las gracias para seguir adelante, para sobrellevar las cosas difíciles. Es como el alimento de cada día, si no comemos estamos débiles. No perdamos la oportunidad y acudamos a esta Santa Cena en estado de gracia.
Terminamos este segmento con unas palabras del Santo Padre Benedicto XVI:
La Eucaristía hace presente constantemente a Cristo resucitado, que sigue entregándose a nosotros, llamándonos a participar en la mesa de su Cuerpo y su Sangre. De la comunión plena con El, brota cada uno de los elementos de la vida de la Iglesia, en primer lugar la comunión entre todos los fieles, el compromiso de anuncio y testimonio del Evangelio, el ardor de la caridad hacia todos, especialmente hacia los pobres y los pequeños.
Los dejo ahora con un hermoso canto llamado Levántate, Mira cuyos autores e intérpretes son Lorgia de Loor y Pepe Plaza, del CD Cristo, Hijo amado del Padre, luego continuamos con nuestro podcast.
Hola de nuevo amigos y amigos, seguimos con el segmento llamado Vida que enciende vida, dedicado a comentar y compartir noticias de actualidad, de la Iglesia, testimonios y vivencias.
Las noticias que hemos escuchado en las últimas semanas no parecen muy alentadoras. La más difícil de digerir quizá es la cantidad de atentados terroristas, y también las guerras y los desplazamientos y matanzas que están ocurriendo en África.
La Iglesia atraviesa también por difíciles pruebas. La aprobación por ejemplo de los matrimonios del mismo sexo y en España y Canadá, son un golpe que junto con el divorcio minan y erosionan la célula básica de la sociedad, la familia como es querida y pensada por Dios. Qué decir del aborto, que es una de las principales causas de mortalidad en España y quién sabe en cuántos otros países. La sociedad y la opinión pública han dado un vuelco, a tal punto que ahora estar a favor de la vida y de la familia es políticamente incorrecto. Muestra de ello es los grandes titulares comentando el peligro para Estados Unidos de que la esposa del juez Roberts, nominado a la Corte Suprema por parte del presidente de ese país, es miembro de una organización pro-vida. Imagínense amigos, estar a favor de la vida, en contra del asesinato de vidas inocentes es muy mal visto.
Pero no todo es negativo. Veo este mes de Agosto como un gran signo de esperanza. Imagino a cientos de miles de jóvenes haciendo sus maletas, espiritual y físicamente. Seguramente serán más de un millón los que se reunirán en Colonia, Alemania, para reunirse con el Papa Benedicto XVI y con un lema hermosísimo “Hemos venido a adorarlo” en la Jornada Mundial de la Juventud. Desde el este y el oeste como los Reyes Magos, desde el Norte y el Sur llegan a adorar a Jesús hecho hombre y presente en la Eucaristía, en su Iglesia, en los hermanos.
Sin muchos aspavientos en Alemania se han preparado durante más de un año para acoger a tantos peregrinos. Chicos y chicas de todo el mundo llegaron a Colonia a trabajar duro y con mucho amor. Los alemanes son acogedores de una forma muy especial, podría decir que su forma de acoger es práctica, pues con cada detalle te sorprenden y te alegran. Seguro que para cada joven que visite ese hermoso país y esa hermosa ciudad, será una experiencia marcante. Ya se desveló el programa de la Jornada, entre otras cosas emocionantes, el Papa llegará en Barco hasta donde están reunidos los jóvenes el primer día...
Para los que pertenecemos al Movimiento Mariano y Apostólico de Schoenstatt la alegría es doble. Colonia queda a una hora del corazón de nuestro Movimiento, el lugar donde nació, cerca del pueblo de Vallendar. Schoenstatt significa bello lugar y efectivamente es un lugar especial, un lugar de cielo donde se experimentan las glorias de María. Allí la Juventud Masculina y Femenina de Schoenstatt se reunirá en un festival en los días previos al encuentro de Colonia, y así mismo grupos de jóvenes de diferentes países y parroquias pasarán a visitar el Santuario Original, pequeño y sencillo lugar donde María nos regala las gracias de cobijamiento, transformación y envío. Si quieren más información pueden ir a la página www.schoenstatt.de donde habrá noticias actualizadas de la Jornada Mundial de la Juventud.
Y así es, queridos amigos, tenemos que unirnos espiritualmente a este gran acontecimiento que tendrá lugar en Agosto, la juventud es la esperanza de la Iglesia y por ello debemos respaldarlos con sacrificios, oraciones y sobretodo y sobretodo con nuestro testimonio.
Nos encontramos en una semana con otro podcast sobre nuestra Iglesia Católica, se despide de ustedes con mucho cariño Angie Santos, desde Houston, Texas.
Con Cristo su Hijo,
Nos bendiga la Virgen María. Seguir leyendo el artículo
domingo, julio 24, 2005
No nos olvidemos de Africa

Foto: PressOffice Schoenstatt www.schoenstatt.de
Hace pocos días pude ver la película “Hotel Rwanda”. El mensaje de este largometraje, el cual recomiendo altamente, es entre otros el poco interés que la comunidad internacional muestra cuando injusticias, masacres y hasta genocidio se producen en naciones con poco poder económico o recursos naturales. Con ese marco, me llamaron la atención los titulares de la visita de Condoleezza Rice el a Sudán. El 90% de las noticias estuvieron relacionadas al maltrato que sufrió su comitiva durante la entrevista de la Secretaria de Estado de EEUU con el Presidente del Sudán, y quizá sólo el 10% a su denuncia y advertencia al gobierno que hiciera todo lo posible por parar la violencia en Darfur donde en los años pasados han sido masacrados cientos de miles de personas. En todo caso, probablemente si los guardias del presidente sudanés no hubieran actuado de esta forma tan poco diplomática, ni nos hubiéramos enterado que la incansable y admirable Secretaria de Estado de EEUU visitó Sudán, y muchos no hubieran leído y escuchado sobre Darfur y el genocidio, aunque dentro de 10 segundos pasen a otra noticia más amena.
Claro que hay otros acontecimientos más notables que han tenido como tema central a África, como el Live 8, una iniciativa para crear conciencia sobre la ayuda que necesita ese país previa a la reunión de los países del G8 en Escocia, que lamentablemente fue empañada por los atentados de Londres, pero en la cual se hicieron progresos importantes relacionados a la condonación de la deuda y el incremento de ayuda a ese continente. Así que el rock y su desfile de artistas ha sido importante para despertarnos y ver más allá de nuestras narices.
Tengo que confesar que por mucho tiempo también me he mantenido indiferente a este tema, quizá lo que me empezó a despertar fue un reporte sobre Schoenstatt en África que me pidieron traducir al español a principios de Junio de este año. En él se mencionaba que en Harare, Zimbabwe, el gobierno estaba derribando las chozas de miles de personas, en lo que llamó un “operativo de limpieza”. Habían tomado presos a 23,000 personas y miles estaban sin techo y sin elemento. El Movimiento había coronado como cada 31 de Mayo, a María como Reina de África. No podía creer lo que estaba leyendo, lo que estaba traduciendo. Me apresuré a buscar en los titulares de “Google News”, no lo estaba. Seguí buscando y encontré pocas noticias. En nuestros días está pasando eso, y la comunidad internacional no dice nada. Recién la semana pasada la ONU por fin reaccionó y exigió al gobierno de ese país que cese las demoliciones y expulsiones de personas.
Y bueno, pero nosotros estamos tan lejos ¿qué podemos hacer? tenemos nuestros propios problemas, nuestras propias tragedias. Creo que a todos nos hace bien “ensanchar el corazón” ver más allá de nuestras fronteras, trasladar nuestros corazones a los Santuarios de nuestra Madre y Reina en África y en todo el mundo, y aportar con nuestro pequeño capital de gracias diario. Nuestro Padre Fundador, tenía en su corazón al mundo entero, y lo recorrió todo lo que pudo. Le urgía la misión y llevar a todos los pueblos la misión del Reino Mariano del Padre. Y no olvidemos los esfuerzos de tantos misioneros nuestros en esas tierras, la sangre de una Hna. de María fallecida hace algunos años en una explosión en Burundi y los milagros que nuestra Madre realiza cada día. Si hasta se ha establecido en una cárcel de Burundi y prisioneros han sellado su Alianza de Amor. (ver artículo en www.schoenstatt.de )
Ella recorre el mundo regalando bendiciones, ¡tratemos de seguirla! Con nuestro Padre y Fundador rezamos
“Acepta que te proclamemos
Reina del Universo
enciéndenos en un ardiente amor por ti;
haz que inflamemos al mundo entero en tu servicio,
para que todos los pueblos
encuentren el camino seguro hacia la Patria.
Tu santo corazón es para el mundo
el refugio de paz,
el signo de elección
y la puerta del cielo Seguir leyendo el artículo
lunes, abril 11, 2005
La llave mágica (Publicado en Revista Familia del Padre)

(Foto: A. Santos)
En el edificio donde está la oficina donde trabajo no se puede subir por las escaleras, sólo se puede bajar. Para subir hay que tomar el ascensor que está en el medio del edificio. Como el lugar donde parqueo está del lado de mi oficina, pedí a la administración una llave de la puerta que conduce a las escaleras en la planta baja, para así poder subir al segundo piso. Es un estupendo atajo. Un día alguien que trabaja en la oficina de al lado me vio abriendo la puerta y me dijo, , “¡ah! tú tienes una de esas llaves mágicas” y aprovechó de subir detrás de mí.
La imagen de la escalera es a veces utilizada en la catequesis para simbolizar la salvación. Al contrario de lo que afirman nuestros hermanos evangélicos, que describen el momento en que se ‘salvaron’ y te preguntan “are you saved?” nosotros los católicos creemos que la salvación es un proceso gradual en el que vamos de la mano de Cristo, un camino que nos toma toda nuestra vida terrena. ¿Y la llave? Reflexionando un poco ante todos los acontecimientos recientes, especialmente el fallecimiento de nuestro Santo Padre, no se me ocurre otro nombre para la llave mágica, que el de “Misericordia”.
La Providencia quiso, como lo han hecho notar los medios de comunicación, que él se encontrara con el Creador en el día de la fiesta de Jesús de la Misericordia, y en su vida, lo reconocemos todos, se la pasó repartiéndola. Me metería en camisa de once varas si tratara de definir la misericordia, para eso están las charlas de nuestro Padre y Fundador y los escritos de Juan Pablo II, especialmente su encíclica, “Dives in Misericordia”. Pero siempre mi definición favorita es aquella relacionada con la palabra que en el Antiguo Testamento sirve para definir la misericordia, “rahamim” la cual denota el amor de la madre (rehem= regazo materno). “Desde la unidad que liga a la madre con el niño, brota una relación particular con él, un amor particular. Se puede decir que este amor es totalmente gratuito, no fruto de mérito, y que bajo este aspecto constituye una necesidad interior: es una exigencia del corazón. Rahamim engendra una escala de sentimientos, entre los que están la bondad y la ternura, la paciencia y la comprensión, es decir, la disposición a perdonar.” (Nota de Dives in Misericordia).
Asimismo, nuestro Padre y Fundador nos dejó como herencia, de la mano del amor a María, la imagen del Padre misericordioso y del hijo miserable pero digno de misericordia: Y nos dice: “¡Es tan extraordinariamente importante que invoquemos siempre de nuevo el amor misericordioso de Dios! Mientras más desvalidos nos sintamos , no recurramos a la justicia de Dios, sino a su amor misericordioso. Y este amor siempre supone que yo no he merecido lo que pido o se me concede. Por una parte, recurrimos a la misericordia de Dios; por otra parte recurrimos y apelamos otro título, nuestra propia miseria. Como está escrito en la “Santidad de la vida diaria”: Dios Padre no puede resistir la debilidad conocida y reconocida de sus hijos.” (P. Kentenich, 1963)
Estas palabras, repetidas en muchas ocasiones durante la vida de nuestro Padre y Fundador, son en sí toda una misión y enseñanza de vida. La vida se nos haría mucho menos complicada o viviríamos con una mayor paz, si basáramos en la misericordia nuestra relación con Dios y si al mismo tiempo pudiéramos mirar y tratar con esa misericordia a los demás.
Me han pedido que escriba sobre un tema de actualidad, ¿y por qué entonces estoy escribiendo sobre la misericordia? Después de pasarme dos semanas leyendo casi viciosamente todo lo relacionado a la pasión y muerte del Santo Padre Juan Pablo II, un ensayo de la última página de Time Magazine me llamó mucho la atención. Decía el ensayista, que uno de los cambios más radicales que llevó a cabo el Papa es el relacionado a la tolerancia hacia otras religiones, en especial hacia los Judíos. Si él fue tan abierto y tendió puentes hacia otras creencias, religiones, razas, personas, ¿por qué a veces a nosotros nos cuesta tanto hacerlo?. A veces incluso somos intolerantes con otros movimientos católicos. Y qué decir de lo intolerantes que somos con las personas que piensan distinto de nosotros. La intolerancia de nuestros políticos, su orgullo, su deseo de brillar o sacar provecho nos tiene postrados en una situación caótica desde hace décadas.
La llave mágica no sólo nos abre la puerta de la salvación, del camino, sino que nos acompaña a través de cada escalón, y podemos con la misericordia, ser indicadores en el camino para muchos otros.
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misericordia,
Revista Familia del Padre
De anaranjado a verde (Publicado en Revista Familia del Padre)
De anaranjado a verde
Una reflexión sobre el consumismo y la vinculación correcta a las cosas
Un día todo es anaranjado y al otro día todo amanece verde... Esa transición entre Halloween y Navidad en Estados Unidos es tan brusca como inmediata. Las mismas repisas que el 31 de Octubre estaban llenas de calabazas, sombreros de bruja y chocolates, el 1ro de Noviembre lucen adornos de navidad y muñecos con barba blanca. La música de fondo que se escucha desde ese día en las grandes tiendas de departamentos una y otra vez son esas nostálgicas canciones navideñas de Bing Crosby. Nuestro país y el resto del mundo siguen el ritmo, Papa Noel llega en helicóptero al Mall del Sol y Navidad está aquí con todo el significado que le da el mundo hoy.
¿Adviento? ¿Austeridad? ¿Silencio? Lo reemplaza una lista de cosas por hacer y por comprar, diferidos a tres, seis o doce meses, combos y super ofertas.
Quizá estemos tentados de decir que nosotros como católicos no estamos contagiados de esa enfermedad, pero si miramos nuestro closet, y todo lo que tenemos y hacemos un “inventario” de eso versus lo que realmente necesitamos, podemos llegar a la conclusión de que el consumismo o el materialismo nos ha tocado y forma parte de nuestra visión de la vida. Incluso si por una situación económica difícil no podemos tener todo lo que quisiéramos, la publicidad y la presión social, que nos bombardean, también influyen en nuestros deseos de un nivel de vida más alto. Algunos nos hemos sorprendido cuando hemos tenido oportunidad de visitar familias pobres, que a veces tienen mejores equipos de sonido o televisiones que los nuestros. Esto me trae a la memoria un comentario de una señora que con su familia tuvo que viajar de un día para otro al extranjero por la enfermedad de uno de sus hijos. Solo alcanzó a poner pocas cosas en su maleta. Y después de varios meses se sorprende de lo poco con lo que se puede vivir.
Conozco personas que constantemente se compran los últimos “gadgets” (traducción libre: aparatejos tecnológicos pequeños y complejos). Luego de que sale uno nuevo, el anterior queda descartado y pasa al closet, un cementerio de tecnología descontinuada. Este talvez es un ejemplo extremo, pero nos lleva a pensar en la satisfacción que uno experimenta al adquirir algo nuevo: es efímera. Buscamos felicidad en las cosas, pero allí no la vamos a encontrar.
La vinculación correcta a las cosas
Vemos todos los días como el poder económico influye en todos los ámbitos de la sociedad. Leyendo al Padre Kentenich, parece que estuviera describiendo con exactitud los tiempos actuales: “En todas partes, el punto de vista económico es el decisivo, el fundamental y el dominante. La economía determina la política, llena la prensa, decide sobre la paz y la guerra, es el tema principal de las deliberaciones internacionales, es el barómetro que marca el valor de una persona y una nación. (...) El hombre economicista no se contenta con sólo satisfacer sus necesidades. Se dedica a despertar necesidades, con el fin de poder acaparar riquezas los más pronto posible y poder procurarse placer con mayor facilidad. Todo se orienta con la consigna: “¡haz dinero, hijo mío!”. (1950, Pedagogía para educadores católicos).
Ante este bombardeo, esta presión, el Padre Kentenich nos llama a vincularnos correctamente a las cosas:
1) Debemos aprender a ver y valorar rectamente las cosas. Debemos ver las cosas en relación con Dios, considerarlas como criaturas de Dios, un regalo para nosotros. Las trataremos entonces con cuidado y respeto, conscientes que no deben estar primero en nuestra escala de valores, sino después de Dios y la familia. Asimismo debemos tener en cuenta de que el amor fraterno nos debe llevar a compartirlas, a ser solidarios.
2) Debemos aprender a gozar las cosas rectamente. Si las cosas son un regalo de Dios, entonces corresponde usarlas y gozarlas con un corazón agradecido. Lo hacemos además con respeto y responsabilidad.
3) Debemos aprender a renunciar rectamente a las cosas. Si renunciamos, es porque queremos algo superior y más valioso. Si apagamos el televisor, si dejamos el lujo, si nos medimos en la comida o en la vestimenta, si suprimimos los gastos superfluos, si compartimos es por un bien mayor. Es decir, estamos ennobleciendo nuestra naturaleza, aumentando la calidad de vida y del amor que existe entre nosotros.
El antídoto para el consumismo
Esta vinculación correcta con las cosas resulta de una vida espiritual profunda, la que debemos cultivar lo más posible. Tenemos los medios, la oración y la meditación, pero dejemos que sea el Santo Padre, Juan Pablo II quien nos lo recuerde:
“Precisamente este es el antídoto más eficaz contra los peligros del consumismo, a los que se encuentra expuesto el mundo actual. Frente a la sugestión de valores efímeros del mundo visible, que algunos medios de comunicación proponen, es urgente contraponer los valores estables del espíritu, que sólo se pueden alcanzar mediante la contemplación y la oración” Seguir leyendo el artículo
Una reflexión sobre el consumismo y la vinculación correcta a las cosas
Un día todo es anaranjado y al otro día todo amanece verde... Esa transición entre Halloween y Navidad en Estados Unidos es tan brusca como inmediata. Las mismas repisas que el 31 de Octubre estaban llenas de calabazas, sombreros de bruja y chocolates, el 1ro de Noviembre lucen adornos de navidad y muñecos con barba blanca. La música de fondo que se escucha desde ese día en las grandes tiendas de departamentos una y otra vez son esas nostálgicas canciones navideñas de Bing Crosby. Nuestro país y el resto del mundo siguen el ritmo, Papa Noel llega en helicóptero al Mall del Sol y Navidad está aquí con todo el significado que le da el mundo hoy.
¿Adviento? ¿Austeridad? ¿Silencio? Lo reemplaza una lista de cosas por hacer y por comprar, diferidos a tres, seis o doce meses, combos y super ofertas.
Quizá estemos tentados de decir que nosotros como católicos no estamos contagiados de esa enfermedad, pero si miramos nuestro closet, y todo lo que tenemos y hacemos un “inventario” de eso versus lo que realmente necesitamos, podemos llegar a la conclusión de que el consumismo o el materialismo nos ha tocado y forma parte de nuestra visión de la vida. Incluso si por una situación económica difícil no podemos tener todo lo que quisiéramos, la publicidad y la presión social, que nos bombardean, también influyen en nuestros deseos de un nivel de vida más alto. Algunos nos hemos sorprendido cuando hemos tenido oportunidad de visitar familias pobres, que a veces tienen mejores equipos de sonido o televisiones que los nuestros. Esto me trae a la memoria un comentario de una señora que con su familia tuvo que viajar de un día para otro al extranjero por la enfermedad de uno de sus hijos. Solo alcanzó a poner pocas cosas en su maleta. Y después de varios meses se sorprende de lo poco con lo que se puede vivir.
Conozco personas que constantemente se compran los últimos “gadgets” (traducción libre: aparatejos tecnológicos pequeños y complejos). Luego de que sale uno nuevo, el anterior queda descartado y pasa al closet, un cementerio de tecnología descontinuada. Este talvez es un ejemplo extremo, pero nos lleva a pensar en la satisfacción que uno experimenta al adquirir algo nuevo: es efímera. Buscamos felicidad en las cosas, pero allí no la vamos a encontrar.
La vinculación correcta a las cosas
Vemos todos los días como el poder económico influye en todos los ámbitos de la sociedad. Leyendo al Padre Kentenich, parece que estuviera describiendo con exactitud los tiempos actuales: “En todas partes, el punto de vista económico es el decisivo, el fundamental y el dominante. La economía determina la política, llena la prensa, decide sobre la paz y la guerra, es el tema principal de las deliberaciones internacionales, es el barómetro que marca el valor de una persona y una nación. (...) El hombre economicista no se contenta con sólo satisfacer sus necesidades. Se dedica a despertar necesidades, con el fin de poder acaparar riquezas los más pronto posible y poder procurarse placer con mayor facilidad. Todo se orienta con la consigna: “¡haz dinero, hijo mío!”. (1950, Pedagogía para educadores católicos).
Ante este bombardeo, esta presión, el Padre Kentenich nos llama a vincularnos correctamente a las cosas:
1) Debemos aprender a ver y valorar rectamente las cosas. Debemos ver las cosas en relación con Dios, considerarlas como criaturas de Dios, un regalo para nosotros. Las trataremos entonces con cuidado y respeto, conscientes que no deben estar primero en nuestra escala de valores, sino después de Dios y la familia. Asimismo debemos tener en cuenta de que el amor fraterno nos debe llevar a compartirlas, a ser solidarios.
2) Debemos aprender a gozar las cosas rectamente. Si las cosas son un regalo de Dios, entonces corresponde usarlas y gozarlas con un corazón agradecido. Lo hacemos además con respeto y responsabilidad.
3) Debemos aprender a renunciar rectamente a las cosas. Si renunciamos, es porque queremos algo superior y más valioso. Si apagamos el televisor, si dejamos el lujo, si nos medimos en la comida o en la vestimenta, si suprimimos los gastos superfluos, si compartimos es por un bien mayor. Es decir, estamos ennobleciendo nuestra naturaleza, aumentando la calidad de vida y del amor que existe entre nosotros.
El antídoto para el consumismo
Esta vinculación correcta con las cosas resulta de una vida espiritual profunda, la que debemos cultivar lo más posible. Tenemos los medios, la oración y la meditación, pero dejemos que sea el Santo Padre, Juan Pablo II quien nos lo recuerde:
“Precisamente este es el antídoto más eficaz contra los peligros del consumismo, a los que se encuentra expuesto el mundo actual. Frente a la sugestión de valores efímeros del mundo visible, que algunos medios de comunicación proponen, es urgente contraponer los valores estables del espíritu, que sólo se pueden alcanzar mediante la contemplación y la oración” Seguir leyendo el artículo
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domingo, octubre 17, 2004
Reflexiones y Cantos sobre la Santa Misa - Aporte para el Año de la Eucaristía
Estas reflexiones y cantos están grabados en archivos mp3 en
http://homepage.mac.com/amsanvel (En Archivos y Musica, Santa Misa)
Cantos: Letra: Lorgia Sanchez de Loor, Música: José Plaza P.
Reflexiones: Angie Santos, basadas en el libro “Cómo vivir y comprender la Santa Eucaristía”, del P. Rafael Fernandez.
Introducción:
En éste nuevo milenio, el Papa Juan Pablo II , nos invita a poner nuevamente a Cristo en el centro de nuestra vida, para así, volver a cristianizar la cultura, en éstos nuevos tiempos.
Nuestra vida debe estar centrada en Cristo; el Redentor del mundo , por quien se nos da vida eterna , por quien somos hijos y no siervos, y en orden a quien fueron creadas todas las cosas.
La Eucaristía, como la oración perfecta y como uno de los puntos de encuentro con su persona, debe transformarse en la celebración más importante de la vida cristiana, fiesta de encuentro con Dios y con su pueblo, la Iglesia.
Que por medio de estos cantos que pueden acompañar la celebración de la Santa Misa, descubramos a Jesús, el Cristo, que tiene en María su Madre y Compañera, el Cristo Redentor del mundo y Buen Pastor que vino a dar su vida para salvar a todos, el Cristo de los vínculos de amor, el Cristo que está orientado en todo por el Padre, “patrocéntrico”, hijo predilecto, el Hijo Amado del Padre.
Así podremos ser “hijos en el Hijo”, personalidades nuevas, que transformen el mundo, tal como el Fundador de Schoenstatt, el Padre José Kentenich, nos lo encargó.
Con todo cariño le presentamos este trabajo, como regalo por el aniversario de su nacimiento,
Guayaquil, 18 de Noviembre del 2002.
Lorgia de Loor y Pepe Plaza.
Reflexión
Celebrar la Santa Eucaristía, es como experimentar un lugar que es sagrado a la vez que muy familiar, es experimentar lo santo, lo infinito, a la vez que lo cercano, lo palpable, lo íntimo. No siempre podemos abstraernos de los problemas que tenemos, de nuestras preocupaciones y apuros, de llegar por rutina u obligación. No siempre podemos llegar preparados, habiendo leído previamente las lecturas. No siempre logramos concentrarnos en la palabra de Dios, en la homilía. Pero nuestro pequeño esfuerzo debe ser acudir a ella con un corazón de hijo, con un corazón que acude por necesidad, por amor, por que sabe que lo necesita para vivir y recordando sus inicios, asistir a ella como lo que es, una cena con el Señor, una invitación, un compartir, un diálogo, una celebración.
I. Ritos Iniciales
Subimos a tu Monte Santo, venimos a ti Señor, a encontrarnos contigo, como quien visita a quien tiene en sus manos su salvación, como quien visita al familiar más querido, como quien viene a renovar fuerzas, como quien llega al hogar después de un largo viaje. Como lo hizo Moisés, nos quitamos las sandalias ante tu presencia santa, te bendecimos y nos alegramos. Hemos llegado a tu casa Señor, a cantar juntos, a alabar juntos, a agradecer juntos, a compartir el pan y el vino, tu cuerpo y sangre. Venimos a una fiesta, a tu fiesta, somos tus amigos, tu familia, tus elegidos.
¿Quién nos une sino tú, quién nos hace hijos, sino Tú, Jesucristo, el Hijo Amado del Padre?
Canto de entrada
Familia congregada
somos en Cristo una sola alma
El nos hace hermanos
nos une solidarios
y a la mesa, en su fiesta
todos somos invitados..(por eso.)
Levántate, mira
el Sol de Cristo ilumina
El es camino y en El Espíritu
hacia el Padre nos guía.
Pueblo de Dios
santo y consagrado en la cruz del Redentor
construyes la historia
con luchas y anhelos
buscando el regreso
a tu casa del cielo.. (por eso)
Iglesia bendecida
En el mar del tiempo navega sin temor
aunque el viento arrecie
aunque dudas lleves
confía segura,
El Señor lleva el timón..(por eso)
Señor, hemos llegado a tu monte santo, a tu cena, pero antes de compartir el vino y el pan, queremos purificarnos. No podemos sentarnos a la mesa con nuestros pecados a cuestas, con nuestra carga acumulada, con nuestro corazón amurallado. Cuántas veces te hemos fallado, hemos construído becerros de oro, hemos tirado la primera piedra, te hemos negado. Queremos que se ablande nuestro yo, que casi siempre está en el centro, que juzga, que es egoísta, y sobretodo, que no sabe reconocer que a veces cae, que a veces hiere, que a veces es infiderente a las necesidades de nuestros hermanos. Nuestro yo es experto en inventarse excusas para no ir más allá, para comprometerse más, para ponerse en el lugar de otros. Pero Tú eres grande Señor, Tú eres el Maestro bueno, que intercede ante nuestro Padre por nuestros pecados, así como lo hiciste con los leprosos, los publicanos, los ciegos, los paralíticos. Y esa carga que me quitas al perdonarme, me dará fuerza para continuar el camino y para aprender a perdonar a los que me rodean.
Canto de Perdón
Señor, Hijo del Padre
que viniste a sanar los corazones
ten piedad, ten misericordia
por que hemos pecado contra ti
Cristo Redentor del mundo
que viniste a llamar a pecadores
Ten piedad
muestra Tu misericordia
danos tu salvación
Señor, Predilecto del Padre
Que intercedes por nosotros ante El
ten piedad, muestra tu misericordia
porque hemos pecado contra Ti
Y la alegría se enciende... Cada día tú nos has bendecido, nos has regalado tu amor. Nos hemos encontrado con sonrisas, con palabras de amor y de ánimo, con miradas, con desafíos, con el apoyo de quienes nos rodean. Hemos descubierto cosas nuevas, hemos progresado, hemos vuelto a levantarnos, hemos aprendido a reconocer nuestras miserias. Y ahora nos toca a nosotros cantar, agradecer y alabar, pero no sólo por lo que hemos recibido, sino porque Tú eres grande, porque Tú te lo mereces, porque Tú eres Santo, porque Tú eres poderoso y porque la Santísima Trinidad ha hecho su morada en nuestro corazón. Como lo hizo tu pueblo al ser liberado de la esclavitud de Egipto, como lo hicieron los ángeles cuando viniste al mundo, como lo hizo Simeón cuando fuiste consagrado en el Templo, te bendecimos, alabamos, damos gracias y adoramos.
Gloria.-
Gloria a Dios, en las alturas
Paz y alegría en la tierra,
a quienes ama el Señor
a quienes ama el Señor
Gloria a Dios, Gloria Dios
Gloria a Dios
Por tu inmensa gloria te alabamos,
por tu amor y tu poder, te bendecimos y adoramos
Señor te damos gracias
Padre Omnipotente
Hijo del Padre
Gloria Dios,
Gloria a Dios,
Gloria a Dios
Amén
II. Liturgia de la Palabra
Señor, tu palabra es vida, tú mismo eres la Palabra, el Verbo, ese pensamiento, ese deseo del Padre Dios, pues el quiso engendrarte para hacerse más cercano a nosotros. Y esa Palabra de Dios, dicha hace miles de años, escrita en los corazones de tantos de tus hijos a través de los siglos, es hoy tan actual como entonces. Queremos aprender a silenciar nuestro corazón, a asumir esa actitud de atenta escucha de nuestra Madre María, queremos aprender a poner toda nuestra atención en el Tú... transportarnos al momento cuando tus amigos se reunían en torno a ti, mientras proclamabas la bienaventuranzas en el monte, o en el lago cuando las multitudes, sentadas en la playa, te oían predicar desde la barca. Tus palabras Señor, tenían una fuente: el amor entre tu Padre y Tú, brotaban de ese profundo encuentro en el silencio del desierto, en los largos caminos, en lo oscuro de la noche, en la soledad del monte. Queremos que esa palabra, que proviene del amor, que es sagrada, que es verdadera, que es viva y eficaz, penetre en lo profundo de los corazones, que la recordemos, que la tengamos presente, que sea la que nos guíe en nuestro camino y en nuestras acciones.
Aleluya
Luz que ilumina es Tu palabra
Dios de la vida Aleluya
Ábrenos el entendimiento
Y siémbrala en nuestro corazón
Aleluya, (Aleluya)
III. Liturgia Eucarística
1. Presentación y preparación de los dones:
Estamos a tu mesa Señor, nos hemos purificado, te hemos alabado, hemos escuhado tu palabra, y ahora queremos preparar juntos el pan y el vino que después compartiremos. Este pan y vino que simbolizan nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, nuestros pasos, nuestras caídas, nuestra paciencia, nuestra debilidad. Todo aquello que hemos venido a traerte. No se trata simplemente de buscar en la billetera algo de dinero y ponerla en la cesta donde lo recogen. Este es un momento de buscar en nuestro interior, aquel miedo, aquella preocupación, aquellas fallas y también aquellos logros y esfuerzos que queremos poner en el altar, junto al pan y el vino, para que el sacerdote al elevar la patena y el cáliz te lo presente a Ti, Señor, Dios del Universo. A Ti, a quien bendecimos y alabamos por siempre.
Presentación de las ofrendas
Bendito seas Señor por este pan
Fruto de la tierra y de tu generosidad
Aquí lo presentamos
Y preparamos el altar
El será cuerpo de Cristo
pan que vida eterna nos dará
Bendito seas, bendito seas, Señor.
Bendito seas
Bendito seas por siempre
Bendito seas Señor
Bendito seas Señor por este vino
Fruto de la vid y de tu generosidad
Aquí lo presentamos
Y Preparamos el altar
El Será sangre de Cristo
Bebida que nos salvará.
Preparemos
Preparemos el altar
Con frutos de la tierra: vino y pan
Que tu amor paternal,
En sangre y cuerpo de Cristo
transformarán.
Acepta la pequeñez
Toma nuestra voluntad
Transfórmalas también
para ser instrumentos de tu bondad....(Bis)
Preparemos el altar
Con frutos de la tierra: vino y pan
Que tu amor paternal,
En sangre y cuerpo de Cristo
Transformarán.
2. Plegaria Eucarística
Prefacio - Santo:
Padre Santo, queremos alzar la mirada hacia Ti, queremos levantar nuestro corazón hacia ti. No sólo es justo darte gracias, es necesario, pues Tú, que sabes de nuestra debilidad, que sabes de nuestra pequeñez, nos has regalado a tu Hijo, nos has regalado la salvación.
¿Cómo no alabarte en todo momento, Padre bueno, al contemplar las maravillas de la creación? Unidos en un canto, unidos a toda la creación, a los Santos, a María Santísima, a los ángeles, aclamamos con alegría tu grandeza, esperando que un día podamos contemplar tu rostro de Padre Misericordioso...
Santo
Santo, Santo, Santo
Señor Dios del Universo Cielos y tierra
de Tu gloria están llenos.
Hosanna en las alturas
Bendito es el que viene
En el nombre del Señor
Hosanna en las alturas
Continuación de la Plegaria Eucarística
Transición, primera epíclesis, narración de la institución del sacramento, segunda epíclesis, doxología final.
Luego de aclamar tu bondad y poder, Padre Bueno, hemos llegado al corazón de esta celebración. El Espítitu Santo desciende sobre el pan y vino, para transformarlos en sangre y cuerpo de Tu Hijo, luego rememoraremos el momento de la última cena y el sacerdote te ofrecerá y adorará ese cuerpo y esa sangre de Jesucristo. ¡Con qué amor verás a tus hijos reunidos ofreciéndote juntos ese sacrificio! Con qué amor recibirás y aceptarás cada día, en cada Santa Misa, esa Ofrenda, alguien tan preciado para ti, alguien a quien engendraste por amor. Cómo fluirá en ese momento el amor entre tu Hijo y Tú, ese amor que es el Espíritu Santo. Cuando Cristo, tu Hijo muy amado, se hace presente en el pan y en el vino consagrado, te adoramos con Él y en Él, te damos nuestro sí. En Él nos volvemos a Ti, Padre nuestro. Cargamos en los hombros de tu Hijo Jesús nuestras miserias, para recibir tu Misericordia, y te alabamos, te agradecemos, te pedimos y te glorificamos.
Rito de Comunión
Luego del sacrificio viene la cena, nos preparamos para recibirte en nuestros corazones, rezamos juntos el Padre Nuestro y nos deseamos la paz. En ambos, tú nos invitas a la reconciliación, a estar unidos a nuestros hermanos, juntos te recibiremos, como una familia. Como el cordero pascual que en el Antiguo Testamento nos recordaba la liberación de la esclavitud, Cristo sacramentado es el verdadero Cordero de Dios...
Cordero
Cordero de Dios
Que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros, ten piedad
Cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros, ten piedad
Cordero de Dios
Que del mundo borras el mal
Danos la paz, danos la paz
Danos tu paz.
Comunión
Estamos listos para recibirte, Señor, tú no sólo quieres que oremos juntos, que escuchemos tu palabra, sino que, como lo hiciste en la multiplicación de los panes, quieres compartir con nosotros tu pan que es tu cuerpo y ese vino que es tu sangre. Qué regalo es poder tocarte, poder verte, poder sentirte. Tu conoces nuestra pobre naturaleza que necesita palpar, experimentar... y te regalas a nosotros en el pan, en el alimento preferido de los pobres y de los niños... Ese alimento que nos enriquece, que nos da fuerza, que nos hace ser cada vez más niños, más humildes, más hijos en el Hijo. En Ti Señor, el Hijo Amado del Padre queremos hacernos pequeños, confiar en la bondad y misericordia de tu Padre, sumergirnos en su divina providencia, para que todos los acontecimientos que nos traiga el día o la semana, los vivamos en su presencia, y por lo tanto confiados, seguros, animados...
Canto de Comunión
Jesús,
pan bajado del cielo
Sacias el hambre del pobre, Jesús..
Jesús
eres camino verdad y eres vida
Esposo de las bodas del
campo gran tesoro.
Jesús Pastor de tu pueblo
Redentor del mundo luchas incansable
por llevar a todos
de regreso al Padre
Hijo amado del Padre
En mi vuelve a vivir
en el mundo de hoy
estoy dispuesto a resistir
que traspasen mi costado
A entregar lo más preciado
A morir junto a ti
Jesús,
la voluntad del Padre
Guía siempre tus pasos, Jesús
Jesús
con fe viva yo la busque
Para hacerla realidad
En las obras de mis manos
Jesús corriente infinita de amor que brota de Dios
Desborda mi corazón
Para aliviar el dolor
De quién vive en opresión.
Jesús, Cordero de Dios Victorioso
Vencedor del mundo, Jesús..
Jesús
con total libertad yo me entrego
Y en cada suceso por ti me decido..
Jesús hombre eterno
eres centro de mis pensamientos
Conquistas y anhelos
compañero de camino
De tu amor seré testigo.
Canto de Acción de Gracias
Gracias Señor
por enriquecer mi corazón
como en un Santuario
en él tienes morada
te adoro con fe
y a ti me ofrezco
con todo lo que soy,
con todo lo que tengo...
(Estrofa)
Envío:
Volvemos a la vida cotidiana, acompañados, enriquecidos, fuertes, renovados. Te pedimos que podamos entender la Santa Misa como un ejemplo y modelo para nuestra vida, que podamos y sepamos alabar, dar gracias, pedir perdón, presentar nuestros dones, confiar, creer, pedir, ofrecer, adorar, implorar el Espíritu Santo, y sobretodo, podamos estar conscientes de que Cristo el Hijo Amado del Padre, vive en nuestros corazones, y por ello nuestro Padre del Cielo nos ama, se preocupa por nosotros, está con nosotros... María nuestra Madre del Cielo, nos acompañará en este camino y será nuestra Aliada en todo momento...
Canto Final
Envíanos Señor renovados
Desde el altar a lo cotidiano
Sean nuestras acciones repetición
De este Ofertorio,
consagración y comunión
Con María, Mujer llena de sol
Asumimos la misión:
Ser portadores de Cristo
Y en los nuevos tiempos
Sea El Rey y Señor.
Ofrecer penas y alegrías
En la patena cada día
Consagrar la vida al Señor
acercando el corazón
Más y más al Padre Dios.....bis
Más y más al Padre Dios...... Seguir leyendo el artículo
http://homepage.mac.com/amsanvel (En Archivos y Musica, Santa Misa)
Cantos: Letra: Lorgia Sanchez de Loor, Música: José Plaza P.
Reflexiones: Angie Santos, basadas en el libro “Cómo vivir y comprender la Santa Eucaristía”, del P. Rafael Fernandez.
Introducción:
En éste nuevo milenio, el Papa Juan Pablo II , nos invita a poner nuevamente a Cristo en el centro de nuestra vida, para así, volver a cristianizar la cultura, en éstos nuevos tiempos.
Nuestra vida debe estar centrada en Cristo; el Redentor del mundo , por quien se nos da vida eterna , por quien somos hijos y no siervos, y en orden a quien fueron creadas todas las cosas.
La Eucaristía, como la oración perfecta y como uno de los puntos de encuentro con su persona, debe transformarse en la celebración más importante de la vida cristiana, fiesta de encuentro con Dios y con su pueblo, la Iglesia.
Que por medio de estos cantos que pueden acompañar la celebración de la Santa Misa, descubramos a Jesús, el Cristo, que tiene en María su Madre y Compañera, el Cristo Redentor del mundo y Buen Pastor que vino a dar su vida para salvar a todos, el Cristo de los vínculos de amor, el Cristo que está orientado en todo por el Padre, “patrocéntrico”, hijo predilecto, el Hijo Amado del Padre.
Así podremos ser “hijos en el Hijo”, personalidades nuevas, que transformen el mundo, tal como el Fundador de Schoenstatt, el Padre José Kentenich, nos lo encargó.
Con todo cariño le presentamos este trabajo, como regalo por el aniversario de su nacimiento,
Guayaquil, 18 de Noviembre del 2002.
Lorgia de Loor y Pepe Plaza.
Reflexión
Celebrar la Santa Eucaristía, es como experimentar un lugar que es sagrado a la vez que muy familiar, es experimentar lo santo, lo infinito, a la vez que lo cercano, lo palpable, lo íntimo. No siempre podemos abstraernos de los problemas que tenemos, de nuestras preocupaciones y apuros, de llegar por rutina u obligación. No siempre podemos llegar preparados, habiendo leído previamente las lecturas. No siempre logramos concentrarnos en la palabra de Dios, en la homilía. Pero nuestro pequeño esfuerzo debe ser acudir a ella con un corazón de hijo, con un corazón que acude por necesidad, por amor, por que sabe que lo necesita para vivir y recordando sus inicios, asistir a ella como lo que es, una cena con el Señor, una invitación, un compartir, un diálogo, una celebración.
I. Ritos Iniciales
Subimos a tu Monte Santo, venimos a ti Señor, a encontrarnos contigo, como quien visita a quien tiene en sus manos su salvación, como quien visita al familiar más querido, como quien viene a renovar fuerzas, como quien llega al hogar después de un largo viaje. Como lo hizo Moisés, nos quitamos las sandalias ante tu presencia santa, te bendecimos y nos alegramos. Hemos llegado a tu casa Señor, a cantar juntos, a alabar juntos, a agradecer juntos, a compartir el pan y el vino, tu cuerpo y sangre. Venimos a una fiesta, a tu fiesta, somos tus amigos, tu familia, tus elegidos.
¿Quién nos une sino tú, quién nos hace hijos, sino Tú, Jesucristo, el Hijo Amado del Padre?
Canto de entrada
Familia congregada
somos en Cristo una sola alma
El nos hace hermanos
nos une solidarios
y a la mesa, en su fiesta
todos somos invitados..(por eso.)
Levántate, mira
el Sol de Cristo ilumina
El es camino y en El Espíritu
hacia el Padre nos guía.
Pueblo de Dios
santo y consagrado en la cruz del Redentor
construyes la historia
con luchas y anhelos
buscando el regreso
a tu casa del cielo.. (por eso)
Iglesia bendecida
En el mar del tiempo navega sin temor
aunque el viento arrecie
aunque dudas lleves
confía segura,
El Señor lleva el timón..(por eso)
Señor, hemos llegado a tu monte santo, a tu cena, pero antes de compartir el vino y el pan, queremos purificarnos. No podemos sentarnos a la mesa con nuestros pecados a cuestas, con nuestra carga acumulada, con nuestro corazón amurallado. Cuántas veces te hemos fallado, hemos construído becerros de oro, hemos tirado la primera piedra, te hemos negado. Queremos que se ablande nuestro yo, que casi siempre está en el centro, que juzga, que es egoísta, y sobretodo, que no sabe reconocer que a veces cae, que a veces hiere, que a veces es infiderente a las necesidades de nuestros hermanos. Nuestro yo es experto en inventarse excusas para no ir más allá, para comprometerse más, para ponerse en el lugar de otros. Pero Tú eres grande Señor, Tú eres el Maestro bueno, que intercede ante nuestro Padre por nuestros pecados, así como lo hiciste con los leprosos, los publicanos, los ciegos, los paralíticos. Y esa carga que me quitas al perdonarme, me dará fuerza para continuar el camino y para aprender a perdonar a los que me rodean.
Canto de Perdón
Señor, Hijo del Padre
que viniste a sanar los corazones
ten piedad, ten misericordia
por que hemos pecado contra ti
Cristo Redentor del mundo
que viniste a llamar a pecadores
Ten piedad
muestra Tu misericordia
danos tu salvación
Señor, Predilecto del Padre
Que intercedes por nosotros ante El
ten piedad, muestra tu misericordia
porque hemos pecado contra Ti
Y la alegría se enciende... Cada día tú nos has bendecido, nos has regalado tu amor. Nos hemos encontrado con sonrisas, con palabras de amor y de ánimo, con miradas, con desafíos, con el apoyo de quienes nos rodean. Hemos descubierto cosas nuevas, hemos progresado, hemos vuelto a levantarnos, hemos aprendido a reconocer nuestras miserias. Y ahora nos toca a nosotros cantar, agradecer y alabar, pero no sólo por lo que hemos recibido, sino porque Tú eres grande, porque Tú te lo mereces, porque Tú eres Santo, porque Tú eres poderoso y porque la Santísima Trinidad ha hecho su morada en nuestro corazón. Como lo hizo tu pueblo al ser liberado de la esclavitud de Egipto, como lo hicieron los ángeles cuando viniste al mundo, como lo hizo Simeón cuando fuiste consagrado en el Templo, te bendecimos, alabamos, damos gracias y adoramos.
Gloria.-
Gloria a Dios, en las alturas
Paz y alegría en la tierra,
a quienes ama el Señor
a quienes ama el Señor
Gloria a Dios, Gloria Dios
Gloria a Dios
Por tu inmensa gloria te alabamos,
por tu amor y tu poder, te bendecimos y adoramos
Señor te damos gracias
Padre Omnipotente
Hijo del Padre
Gloria Dios,
Gloria a Dios,
Gloria a Dios
Amén
II. Liturgia de la Palabra
Señor, tu palabra es vida, tú mismo eres la Palabra, el Verbo, ese pensamiento, ese deseo del Padre Dios, pues el quiso engendrarte para hacerse más cercano a nosotros. Y esa Palabra de Dios, dicha hace miles de años, escrita en los corazones de tantos de tus hijos a través de los siglos, es hoy tan actual como entonces. Queremos aprender a silenciar nuestro corazón, a asumir esa actitud de atenta escucha de nuestra Madre María, queremos aprender a poner toda nuestra atención en el Tú... transportarnos al momento cuando tus amigos se reunían en torno a ti, mientras proclamabas la bienaventuranzas en el monte, o en el lago cuando las multitudes, sentadas en la playa, te oían predicar desde la barca. Tus palabras Señor, tenían una fuente: el amor entre tu Padre y Tú, brotaban de ese profundo encuentro en el silencio del desierto, en los largos caminos, en lo oscuro de la noche, en la soledad del monte. Queremos que esa palabra, que proviene del amor, que es sagrada, que es verdadera, que es viva y eficaz, penetre en lo profundo de los corazones, que la recordemos, que la tengamos presente, que sea la que nos guíe en nuestro camino y en nuestras acciones.
Aleluya
Luz que ilumina es Tu palabra
Dios de la vida Aleluya
Ábrenos el entendimiento
Y siémbrala en nuestro corazón
Aleluya, (Aleluya)
III. Liturgia Eucarística
1. Presentación y preparación de los dones:
Estamos a tu mesa Señor, nos hemos purificado, te hemos alabado, hemos escuhado tu palabra, y ahora queremos preparar juntos el pan y el vino que después compartiremos. Este pan y vino que simbolizan nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, nuestros pasos, nuestras caídas, nuestra paciencia, nuestra debilidad. Todo aquello que hemos venido a traerte. No se trata simplemente de buscar en la billetera algo de dinero y ponerla en la cesta donde lo recogen. Este es un momento de buscar en nuestro interior, aquel miedo, aquella preocupación, aquellas fallas y también aquellos logros y esfuerzos que queremos poner en el altar, junto al pan y el vino, para que el sacerdote al elevar la patena y el cáliz te lo presente a Ti, Señor, Dios del Universo. A Ti, a quien bendecimos y alabamos por siempre.
Presentación de las ofrendas
Bendito seas Señor por este pan
Fruto de la tierra y de tu generosidad
Aquí lo presentamos
Y preparamos el altar
El será cuerpo de Cristo
pan que vida eterna nos dará
Bendito seas, bendito seas, Señor.
Bendito seas
Bendito seas por siempre
Bendito seas Señor
Bendito seas Señor por este vino
Fruto de la vid y de tu generosidad
Aquí lo presentamos
Y Preparamos el altar
El Será sangre de Cristo
Bebida que nos salvará.
Preparemos
Preparemos el altar
Con frutos de la tierra: vino y pan
Que tu amor paternal,
En sangre y cuerpo de Cristo
transformarán.
Acepta la pequeñez
Toma nuestra voluntad
Transfórmalas también
para ser instrumentos de tu bondad....(Bis)
Preparemos el altar
Con frutos de la tierra: vino y pan
Que tu amor paternal,
En sangre y cuerpo de Cristo
Transformarán.
2. Plegaria Eucarística
Prefacio - Santo:
Padre Santo, queremos alzar la mirada hacia Ti, queremos levantar nuestro corazón hacia ti. No sólo es justo darte gracias, es necesario, pues Tú, que sabes de nuestra debilidad, que sabes de nuestra pequeñez, nos has regalado a tu Hijo, nos has regalado la salvación.
¿Cómo no alabarte en todo momento, Padre bueno, al contemplar las maravillas de la creación? Unidos en un canto, unidos a toda la creación, a los Santos, a María Santísima, a los ángeles, aclamamos con alegría tu grandeza, esperando que un día podamos contemplar tu rostro de Padre Misericordioso...
Santo
Santo, Santo, Santo
Señor Dios del Universo Cielos y tierra
de Tu gloria están llenos.
Hosanna en las alturas
Bendito es el que viene
En el nombre del Señor
Hosanna en las alturas
Continuación de la Plegaria Eucarística
Transición, primera epíclesis, narración de la institución del sacramento, segunda epíclesis, doxología final.
Luego de aclamar tu bondad y poder, Padre Bueno, hemos llegado al corazón de esta celebración. El Espítitu Santo desciende sobre el pan y vino, para transformarlos en sangre y cuerpo de Tu Hijo, luego rememoraremos el momento de la última cena y el sacerdote te ofrecerá y adorará ese cuerpo y esa sangre de Jesucristo. ¡Con qué amor verás a tus hijos reunidos ofreciéndote juntos ese sacrificio! Con qué amor recibirás y aceptarás cada día, en cada Santa Misa, esa Ofrenda, alguien tan preciado para ti, alguien a quien engendraste por amor. Cómo fluirá en ese momento el amor entre tu Hijo y Tú, ese amor que es el Espíritu Santo. Cuando Cristo, tu Hijo muy amado, se hace presente en el pan y en el vino consagrado, te adoramos con Él y en Él, te damos nuestro sí. En Él nos volvemos a Ti, Padre nuestro. Cargamos en los hombros de tu Hijo Jesús nuestras miserias, para recibir tu Misericordia, y te alabamos, te agradecemos, te pedimos y te glorificamos.
Rito de Comunión
Luego del sacrificio viene la cena, nos preparamos para recibirte en nuestros corazones, rezamos juntos el Padre Nuestro y nos deseamos la paz. En ambos, tú nos invitas a la reconciliación, a estar unidos a nuestros hermanos, juntos te recibiremos, como una familia. Como el cordero pascual que en el Antiguo Testamento nos recordaba la liberación de la esclavitud, Cristo sacramentado es el verdadero Cordero de Dios...
Cordero
Cordero de Dios
Que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros, ten piedad
Cordero de Dios
que quitas el pecado del mundo
Ten piedad de nosotros, ten piedad
Cordero de Dios
Que del mundo borras el mal
Danos la paz, danos la paz
Danos tu paz.
Comunión
Estamos listos para recibirte, Señor, tú no sólo quieres que oremos juntos, que escuchemos tu palabra, sino que, como lo hiciste en la multiplicación de los panes, quieres compartir con nosotros tu pan que es tu cuerpo y ese vino que es tu sangre. Qué regalo es poder tocarte, poder verte, poder sentirte. Tu conoces nuestra pobre naturaleza que necesita palpar, experimentar... y te regalas a nosotros en el pan, en el alimento preferido de los pobres y de los niños... Ese alimento que nos enriquece, que nos da fuerza, que nos hace ser cada vez más niños, más humildes, más hijos en el Hijo. En Ti Señor, el Hijo Amado del Padre queremos hacernos pequeños, confiar en la bondad y misericordia de tu Padre, sumergirnos en su divina providencia, para que todos los acontecimientos que nos traiga el día o la semana, los vivamos en su presencia, y por lo tanto confiados, seguros, animados...
Canto de Comunión
Jesús,
pan bajado del cielo
Sacias el hambre del pobre, Jesús..
Jesús
eres camino verdad y eres vida
Esposo de las bodas del
campo gran tesoro.
Jesús Pastor de tu pueblo
Redentor del mundo luchas incansable
por llevar a todos
de regreso al Padre
Hijo amado del Padre
En mi vuelve a vivir
en el mundo de hoy
estoy dispuesto a resistir
que traspasen mi costado
A entregar lo más preciado
A morir junto a ti
Jesús,
la voluntad del Padre
Guía siempre tus pasos, Jesús
Jesús
con fe viva yo la busque
Para hacerla realidad
En las obras de mis manos
Jesús corriente infinita de amor que brota de Dios
Desborda mi corazón
Para aliviar el dolor
De quién vive en opresión.
Jesús, Cordero de Dios Victorioso
Vencedor del mundo, Jesús..
Jesús
con total libertad yo me entrego
Y en cada suceso por ti me decido..
Jesús hombre eterno
eres centro de mis pensamientos
Conquistas y anhelos
compañero de camino
De tu amor seré testigo.
Canto de Acción de Gracias
Gracias Señor
por enriquecer mi corazón
como en un Santuario
en él tienes morada
te adoro con fe
y a ti me ofrezco
con todo lo que soy,
con todo lo que tengo...
(Estrofa)
Envío:
Volvemos a la vida cotidiana, acompañados, enriquecidos, fuertes, renovados. Te pedimos que podamos entender la Santa Misa como un ejemplo y modelo para nuestra vida, que podamos y sepamos alabar, dar gracias, pedir perdón, presentar nuestros dones, confiar, creer, pedir, ofrecer, adorar, implorar el Espíritu Santo, y sobretodo, podamos estar conscientes de que Cristo el Hijo Amado del Padre, vive en nuestros corazones, y por ello nuestro Padre del Cielo nos ama, se preocupa por nosotros, está con nosotros... María nuestra Madre del Cielo, nos acompañará en este camino y será nuestra Aliada en todo momento...
Canto Final
Envíanos Señor renovados
Desde el altar a lo cotidiano
Sean nuestras acciones repetición
De este Ofertorio,
consagración y comunión
Con María, Mujer llena de sol
Asumimos la misión:
Ser portadores de Cristo
Y en los nuevos tiempos
Sea El Rey y Señor.
Ofrecer penas y alegrías
En la patena cada día
Consagrar la vida al Señor
acercando el corazón
Más y más al Padre Dios.....bis
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Eucaristía,
Santa Misa
lunes, octubre 11, 2004
Grupos de Vida (Publicado en Revista Familia del Padre)

“Anhelos de Luz, Portadoras de vida” Así se llamaba mi grupo de vida de la Juventud Femenina de Schoenstatt, y teniendo en cuenta que mis hermanas de grupo tienen en promedio cuatro hijos cada una, solemos decir en son de broma que la Mater se tomó en serio la segunda parte del nombre. Después de 15 años nos juntamos cada vez que podemos a un café o a conversar. Algunas siguen en Schoenstatt, ya sea en la Rama de Madres o Familiar (o ambas), pero hay un vínculo especial, que nos hace diferenciarnos de otras amigas y que a la distancia, nos mantiene unidas. La experiencia de un grupo de Schoenstatt marca.
¿Por qué grupos de vida en Schoenstatt?
El Padre Kentenich formó a Schoenstatt como una Iglesia en pequeño, y la Iglesia es comunidad. La fe no se vive individualmente sino como parte de una comunidad. Schoenstatt está –como la Iglesia- modelado en la Familia, que generalmente es un grupo de personas que comparten vivencias, amor, metas, un lugar común. El Padre Kentenich definía la vivencia de familia como un “estar el uno en el otro, en el corazón del otro”.
Por ello en Schoenstatt las comunidades se dividen en grupos pequeños para su formación, crecimiento y aspiración. A los Institutos y Federaciones se ingresa como un “curso”, que comparte un ideal, y en la Liga se forman grupos, que generalmente buscan un nombre que los identifique y distinga. Cabe aclarar, que al ser la Liga más amplia también pueden formar parte de ella miembros que no participan de un grupo, sino que asisten a actividades comunes, el Fundador quería a Schoenstatt amplio y que todos encuentren un lugar en esta Familia.
En el “Manual del Dirigente” del Padre Rafael Fernandez, encontramos un claro esbozo de lo que es un grupo de Schoenstatt, y también de lo que no es:
“El grupo schoenstattiano no es simplemente un grupo de “buenos amigos”, ni un círculo de intelectuales que se dedican a elucubraciones ideológicas. Tampoco es un mero equipo de trabajo, o un club de autosantificación”. Queremos que nuestros grupos conozcan un profundo cultivo de la amistad, un serio estudio, un activo trabajo y seria autoformación. Pero todo esto constituye una unidad orgánica. Nuestros grupos están llamados a ser una comunidad de gracia, de vida e ideales que actúen en su ambiente como levadura. En el grupo schoenstattiano distinguimos cinco dimensiones fundamentales. El grupo es una comunidad fraterna, una comunidad de Alianza, una comunidad de ideales, una comunidad de formación y una comunidad de acción apostólica.”
El grupo: un camino de aprendizaje
El pertenecer a un grupo puede ser una hermosa experiencia, también un desafío, pero siempre es una experiencia de aprendizaje. Es una gran oportunidad para aprender a respetar, a tolerar, a sobrellevar, a salir de uno mismo para regalar lo propio a los demás. El grupo es un lugar para compartir los ideales, el amor que se va descubriendo por Dios y por la Mater, encuentros donde se gestan aspiraciones, ideas, iniciativas. Donde se da y se recibe apoyo, interés de corazón. A veces los grupos no resultan y a menudo se ‘reciclan’, pero son caminos de conducción de Dios.
Pero no nos engañemos, tengámoslo muy claro. Schoenstatt no es simplemente un Movimiento donde se recibe formación ‘por que sí’. El regalo de poder experimentar y compartir en un grupo es un compromiso. Dejemos que el Padre Kentenich nos lo diga con sus propias palabras:
“¿Hemos mantenido la conciencia de que cultivamos una élite porque así queremos luego captar a las masas? He aquí nuestro ideal: élite a causa de la masa; educar una élite para luego poder captar y hacer fermentar a fondo la masa.” (Pedagogía para Educadores Católicos, 1950)
Como schoenstattianos tenemos una misión para la Iglesia. Se concreta no sólo con la santidad de la vida diaria y familiar, sino también regalando nuestras fuerzas al apostolado, especialmente en nuestras parroquias. Nunca podremos decir que estamos totalmente formados, la vida es un constante aprendizaje, y nunca se aprende tanto como cuando damos de nosotros a los demás. Si cuando asumamos más tareas dentro del Movimiento y en la Iglesia, nuestras reuniones de grupo son cada vez menos frecuentes, no pensemos que estamos siendo menos schoenstattianos. En todo caso el grupo será siempre el lugar a donde volver a tomar fuerzas para seguir adelante. Seguir leyendo el artículo
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