lunes, junio 15, 2009

Encuentro con la Hna. Consuelo sobre el comienzo de la Aventura de la Virgen Peregrina y la vida de Schoenstatt en Samborondón (Transcripción)



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El Martes 2 de Junio, luego de la fuerte experiencia de la Bendición del Santuario en Ciudad Celeste, Samborondón, en el comedor de la Casa de Retiros de las Hermanas, se produjo un reencuentro. La Hna. Consuelo que fue la que inició la Campaña de la Virgen Peregrina en Samborondón, y un grupo de sus fieles misioneras se reunieron a compartir un desayuno de lujo y también sus memorias y experiencias de esos años, entre 1999 y el 2003 en que comenzaron la aventura de la Alianza de Amor en Samborondón.

Algunas de las personas nombradas en la conversación o que daban su opinión son:
María Elena de Viteri, Lupe de Arce, Myriam de Buendía, Mariquita de Alava, Jenny de Valenzuela, Marta de Roca, Rebecca de Bejarano, Tere Bourne, Ma. Leonor Alava (Valle de lágrimas), Sonia de Baquerizo, Libertad de Cisneros.

A continuación una trascripción de esa enriquecedora conversación:

Comienzan recordando un canto de esa época: “un ladrillo, otro ladrillo, yo soy ladrillo, tú eres ladrillo, vamos a construir”

Hna. Consuelo: Queremos recordar que partimos de algo. Lo del Santuario de Ciudad Celeste tiene una pre-historia.

Lo primero que hicimos fue un curso de Alianza en el 1999. Había un gran trabajo en equipo, cuando María Isabel era mi mano derecha, izquierda, me llevaba las cuentas, teníamos un mueble que era nuestra oficina. Era todo lo que teníamos, un mueble. ¿Se acuerdan cuando hicieron el primer censo de las imágenes de la Virgen Peregrina? En el censo había unas 700 imágenes, para ver la realidad, se repartieron por todos lados, e iban investigando, si esta persona murió, si esta persona existía. Ellas hicieron todo ese trabajo, yo en ese tiempo era sacristana, no podía moverme. El trabajo en equipo fue genial. Otra de las cosas que quiero recordar que encuentro que es importante, es a Jenny. Cuando estaba muy enfermo Enrique, él tenía cáncer, que sólo le permitía trabajar con las manos y yo me había hecho amiga de Walter y Libertad Cisneros. Y Walter que había tenido la trombosis, trabajaba con sus manos. Aquí van a captar Uds. lo interesante que fue el trabajo en equipo. Como Walter sanó de su trombosis con el trabajo con las manos, un día se me ocurrió invitar a Libertad y a Walter que vayamos donde Jenny y Enrique, para que Enrique, que estaba inválido, con cáncer, pudiera aprender a hacer Rosarios. Walter y Libertad fueron varias veces a enseñarle a hacer rosarios a Jenny y Enrique. Una vez yo llevé mi guitarra y cantamos todos los cantos de la época de ellos, y Enrique, Walter y todos cantamos “Solamente una vez”, (risas) Estuvimos como dos horas cantando y cantando. Enrique aprendió a hacer rosarios. Y un día me dicen, Enrique está muy grave. Yo llegué a la casa y llegué en el momento en que se estaba muriendo, me tocó llegar en el momento de la muerte de él. El día anterior, Enrique había hecho un rosario para Jenny, y Libertad y Walter los habían ido a ver. Esa es la solidaridad que había, hay y debe haber en la Campaña. Esa solidaridad nunca la voy a olvidar. Ahí Enrique no murió desesperado, Enrique murió haciendo rosarios para la Mater. Les doy las gracias a Libertad y a Walter y a todas ustedes porque todas lo hicimos.

Miro las caras de cada una, y recuerdo cómo nos ayudamos, en todas las situaciones. Imagínense que después a mí se me ocurrió estudiar Teología. ¿Como me iba yo de acá hasta donde eran las clases?. Era tres veces a la semana. Y pensaba Mater, ¿Cómo me voy, como me vengo?. De repente Titi dijo, yo quiero estudiar. Yo alcancé a ir dos años. Y Titi me vino a dejar todas las noches después de clases acá. Algunas veces me iba en “micro” (bus). Pero siempre alguien me ayudaba para llegar. Durante los dos años Titi me vino a dejar, y eso que ella vivía al otro lado.

Tantas historias de servicio

Hna. Consuelo: Si miro todas estas caritas, veo tantas historias. Aquí veo lo impactante porque, de repente María Elena, a la vuelta de Santa María, María Elena, Ma. Isabel y Sonia, decidimos hacer una aventura de amor. Entonces Ma. Elena me dice, Hna. ¿por qué no llevamos, la Virgen Peregrina a la parroquia de Santa Teresita?. Fuimos a hablar con el Padre Alfonso. Veníamos llegando de Santa María, y María Elena se había enganchado con la misión de las familias, (la Misión de Octubre que se realizó en las parroquias de Guayaquil como preparación al año 2,000) que Angie había coordinado. Qué impactante, esta señora que yo la llevé a que se preparara a Santa María , para que entendiera más de la Virgen Peregrina, porque no era tanto lo que entendía.

María Elena Viteri: Cuando fuimos a Santa María en el 2000 nos decíamos, qué hacemos aquí, veíamos gente tan comprometida, veíamos gente de Europa, de todas partes, muy comprometida por la misión y nosotros éramos así tan pequeñitas, pero vimos lo grande que es la Campaña. Por ejemplo en Brasil hay provincias que no tienen Movimiento, sólo peregrinos, y la Mater puede llegar a todas las condiciones, a todos los hogares, lo cual es muy interesante, entonces los párrocos dicen, con la Mater se mueve a todos y esa es la magnitud que pudimos ver. Aquí se proyectaba distinto, nos decíamos. Aquí en el Santuario a los peregrinos nadie los conoce, mientras en otros países es tan fuerte, entonces vimos que la misión de Schoenstatt, con la Virgen Peregrina uno puede de verdad cumplir la misión del apostolado, de la manera más sencilla, porque llevo la Imagen y ni siquiera tengo que hablar, Ella sola abre caminos. Así que fuimos con esa idea y el Padre Alfonso nos invitó a participar, él dijo quiero que lleven a la Virgen Peregrina a todos los hogares de Samborondón. En esa época eran dos mil familias. Conseguí el listado de todas las ciudadelas e invitamos a gente de cada ciudadela y fueron más de cien personas. La Hna. las preparó para la Alianza de Amor y tuvimos más de 100 imágenes en la Parroquia. Esa fue la primera gran misión que tuvimos.

Misión en Samborondón

Hna. Consuelo: imagínense, estos pobres “pollos”. Llevamos cien imágenes a la parroquia pero en esa misión, estábamos todas. Esta misión fue en el 2001 y yo tenía que quedarme a alojar allá. Entonces Martha de Galvis tenía un dormitorio de la empleada arriba de su casa. Yo me quedé a alojar ahí una semana, y llegaron Lupe y María Elena y dijeron, hermana, cómo se le ocurre, le voy a arrendar un departamentito. Yo les dije, no importa, yo estoy muy bien aquí. Yo me acuerdo que el marido de Martha cuando yo llegaba en la noche, me tenía un sanduchito, eran muy solidarios. Todas me decían que me vaya para sus casas, pero me quedé ahí. Más adelante me arrendaron un departamentito

En la Misión de Mayo, le digo a Martha que necesitábamos una Virgen Peregrina grande, y ella dijo “yo se la hago” y fuimos a hablar con el mismo señor que nos hacía la Virgen Chica. Cuando yo llegaba se ponía la camisa. Porque trabajaba sin camisa por el calor. Bueno y ahí le llevamos las medidas y él decía, ¿tan grande? sí, le decíamos. Ma. Isabel hizo el modelo, y Martha me dice Hna., necesitamos una imagen grande, y mandó a ampliar la imagen de la Mater y por eso tenemos imagen. Esto fue en el 2001. Ahí me las llevé a Schoenstatt.

Lupita: Nosotros ya vinimos trayendo la imagen Auxiliar de la Virgen Peregrina en el 2000, y con esa Auxiliar hicimos la campaña por los colegios, también trajimos la imagen para los ciegos, que la llevamos para el colegio de no videntes, y trajimos imágenes para cuatro países.

Hna Consuelo: Y aquí pasó algo que fue bien impresionante, un día llevamos la imagen Auxiliar al Colegio Nuevo Mundo, y hubo una Misa solemne, tuvimos varias Misas solemnes. Estábamos hablándoles a todos los alumnos y de repente les dije, aquí les traigo una madre de familia que les va a decir unas palabras. Y la Tere me dice, pero hermana, cómo se le ocurre, y le dije, no importa, habla...

Tere: Casi me muero, parada adelante de tanta gente, todo el colegio, primaria, secundaria, y tuve que hablar. Y desde ahí en todos los colegios tenía que hablar. para el mes de Mayo, que fue la campaña.

Hna. Consuelo: Y para el mes de Mayo, yo no podía ir a todos los colegios, pero iban Lupita María Elena, Tere,, Martha, Sonia, Ma Isabel. Yo a veces no podía cantar, y entonces a Ma. Elena tenía que cantar los cantos. (risas) y ella me decía , no hermana, no puedo, pero lo hacía muy bien. Con María Isabel nos recorrimos el país...

Rebeca comenta: Hna. y la verdad es que María Isabel aprendió muy bien los discursos, íbamos a los colegios y le decíamos a ella que los haga porque lo hacía muy bien.

Martha: De verdad que Ma. Isabel ahora es una gran oradora.

Las dos piedras fundamentales de la Campaña: La Alianza y el Servicio.

Hna. Consuelo: Así es Schoenstatt. Schoenstatt desarrolla dirigentes. Dos piedras fundamentales hemos tenido en esta misión. Uno los cursos de Alianza, desde que yo llegué acá, hice más de 20 cursos de Alianza, todo lo hice con la Mater. El misterio de Schoenstatt ha sido lo fundamental de la Campaña. La gente se preparó a la Alianza de Amor, y cuando se preparaba a la Alianza de Amor entendía. Y eso fue clave . Y segundo el servicio. Aquí desarrollamos a todas, todas fueron muy seriviciales. Es que yo miro todas las caras, los discursos que dio cada una. Yo me acuerdo una vez que María Elena la primera vez yo creía que se desmayaba,. (risas)

Ma. Elena: Sí... y ahora hasta en la televisión salimos...

Hna. Consuelo: Las lanzamos, a Rebeca, a Martha... lo que pasa es que Libertad tuvo otra posición, Lupita también, Lupita se ponía muy nerviosa hasta cuando tenía que leer, y yo la echaba a los leones, tú puedes. Eso para mí fue gratificante, porque así el dirigente hace lo que tiene que hacer, mi tarea es ser signo de la Mater. La tarea de la Hermana, es llevar al corazón de la Mater y al Santuario. Cuando uno desaparece, entre comillas, no es que desaparece, sino que uno las lleva en el corazón eternamente, pero permanece enraizada en la Alianza de Amor. Y eso es el secreto de todo. Eso es lo mismo que hago en todas partes, que aquí lo aprendí, con más fuerza.

La posibilidad de un terreno en Samborondón

Viene ahora toda la dimensión de Samborondón, ¿Qué pasó? Después de esta misión, que fue un éxito rotundo, una de las misioneras era Verónica Carbo de Baquerizo. Vivía en su departamento a orilla del río y ella fue misionera de su edificio. Por algún lado se escuchó, a alguien le dijeron, a alguna de las hermanas, que habían ofrecido un terreno, que nos querían regalar, en el Buijo, no sé, en un lugar estratégico, y no podíamos asumirlo, entonces nadie le dio mayor importancia.

Una vez fui con la Hna María Auxiliadora a Misa, a Santa Teresita, y ahí me encontré con Vero de Baquerizo, y me dice, Hermana, supe que no quieren el terreno. Le digo, ¿de qué estás hablando Verónica? Me dice ella, es que supimos que todavía no, que no lo querían. Uy sí, le digo, sí lo queremos! Es que a Iván alguien le dijo que no, dijo ella. La Hna. María Auxiliadora que estaba ahí, dijo sí, si lo queremos. Tuvimos un almuerzo, con la Hna. María Auxiliadora, la Hna. Ma. Marcela, Iván y Vero. Nos dijeron que en ese momento el terreno estaba hipotecado, pero que en el futuro sí querían hacerlo. Iván, le dijimos, cuál es el terreno, nos fueron a buscar, y ahí vino la Hna Yolanda, vinieron cosas interesantes, y nos dijeron que no lo hagamos tan público, hasta que no se tuvieran las escrituras.

Comienzan las peregrinaciones y se vienen a vivir las Hnas. a Samborondón

Entonces empezamos a peregrinar al lugar todos los viernes, porque estábamos en Semana Santa. Rezábamos el rosario y allá rezábamos el Vía Crucis. Entonces la cosa ‘pescó’ tanto con la Virgen Peregrina, entre el Padre Alfonso, entre la parroquia, entre todo, que arrendamos un departamentito más grande. Luego las hermanas le pidieron a la Hna. Sandra, que buscara trabajo en el IPAC. En ese departamento vivimos las dos y yo seguí con la misión. Seguimos con los contactos, seguimos con el Padre Alfonso, María Elena.

¿Y entonces qué pasaba con ese departamentito que arrendamos.? Y Lupita dijo, no se preocupe Hna. mi almuerzo se lo voy a mandar a dejar todos los días con el chofer. María Elena me dice, Hna. no se preocupe, yo le consigo una mesa. Era una mesa de su mamá, la arreglamos, la barnizamos, y la Tere me dice, pero Hna. dónde va a dormir? Lupe me ofreció una cama de plaza y media, pero yo le dije y donde la pongo? Entonces la Tere me regala la cama de Belén, y pusimos esa cama. Se acuerdan de Olga Lucía, que era colombiana, me pregunta, y qué colchón tiene, le digo, no, sí tengo colchón. Me preguntó, Hna. con quién va a vivir, con la Hna. Sandra. Y más tarde nos llegó un camión con dos colchones que son para buena columna. Después María Isabel me fue llevando todo lo que iba faltando, Lupita me mandó las ollas, Martha las tazas y platos, todas me mandaron algo, manteles,. etc.

María Elena: Hasta árbol de Navidad tuvo (risas).

Hna. Consuelo: Hasta árbol de Navidad, y me tuve que poner a régimen, pues me daban tantas cosas lindas que ya no me entraban.

... : Y siempre íbamos después de la peregrinación, a desayunar a la casa de la Hna. con dulces tortas, de todo.

Desde Samborondón a otros lugares del país

Hna. Consuelo: Llegaba Jenny de la peregrinación y María Isabel, me decía: Hermana, tenemos que ir a Manta, y yo le dije, bueno, vamos a Manta, nos fuimos juntas con la Hna. Ma. Cecilia y con Sonia Baquerizo. Nos conseguimos un auto, y desde Samborondón, nos fuimos a Manta. En el mes de Enero nos fuimos todos los fines de semana de ese mes a dar un curso de Alianza a Manta. Se dan cuenta que Samborondón tiene raíces solidarias. Y después de irnos a la caminata, llegaban a la casa a compartir y yo les decía, por favor cómanse todo lo rico, por que si no me lo como yo. Y rezamos, se pueden imaginar todo lo que rezamos juntas.

Ma. Elena: Hna. Se acuerda de esa Navidad que Ud invitó a todo el mundo después de una misa, y fue media iglesia...

Otros: Todos sus jardines se los pisaban, Hna.

Hna. Consuelo: Tienes razón, coronamos a la Mater como Reina de toda la vida que iba a haber en Samborondón.

Ma. Elena: Yo me acuerdo que no entraban y hasta por las ventanas miraban lo que estaba pasando.

El apoyo del Padre Alfonso, párroco de Santa Teresita

Hna. Consuelo: El Padre Alfonso estaba cada vez más conmovido, y decía Hna. esto es muy fuerte. Yo me iba a todas las misas en Samborondón, en Santa Teresita, y llegaba Ma. Isabel y mi “Valle de lágrimas”, llegaba Bernardita, todo lo que nos ayudó ella.

Tere: Uds saben que el Padre Alfonso ya conocía la Campaña. Porque cuando el llegó a Santa Teresita, yo ya estaba de catequista, yo ya estaba con la Virgen Peregrina. Y le digo Padre, estoy en Schoenstatt. Ay, me dice, con la Madre, plus, super hiper Admirable. (risas). Me dijo que en Chile donde trabajaba ya todas las familias tenían la Virgen Peregrina. Él ya tenía experiencia en la Campaña. Ya con eso, nosotros teníamos la puerta abierta para cualquier cosa. Ya lo conocía, ya lo vivía y especialmente la Virgen Peregrina.

Rezaban por todo el terreno

Libertad: Hna. y se acuerda que cuando no había nada todavía en el terreno, vino un padre de Suiza en Octubre 2002 y nos fuimos con la Hna. y lo bendijo, aunque no quedó ese terreno pero igual fue significativo-. Ya después creo que ese terreno lo consideraron muy bajo, o algo así, y lo cambiaron. Pero igual esa zona ya estaba bendecida.

María Elena: Esa área era de 200 hectáreas, y no sabíamos cuál era el terreno y rezábamos por todas partes.

Hna. Consuelo: Desde el principio nos hablaban de un puente, y de la “Penitencia” (La antigua hacienda donde estaba el terreno se llamaba “La Penitencia”. Pero no sabíamos donde era y tirábamos medallas por todas partes.

La Agenda de la Virgen Peregrina

Un detalle que a mí me impresionó mucho es que como toda esta misión que hicimos, fuimos a Sabanilla con varios matrimonios, a hacer una misión, la misión de Octubre a Sabanilla. Y la Tere me dice, Hna. no hay plata, estamos recorriendo todo el país y no tenemos plata. Ella venía viajando de otros países y me dice Hna. por qué no hacemos una agenda. Y yo le digo, cómo vamos a hacer una agenda? (Lupe le recuerda a la Hna. que ya habían empezado a hacer las bolsitas de la Virgen Peregrina y habían comenzado a sacar algo de dinero, el modelo lo habían traído de Santa María). Entonces seguimos con lo de agenda, ninguna de las dos sabíamos hacerlo pero nos lanzamos.

Tere: Uds. ya saben como es la Hna. con cualquier excusa entra a algún lugar y se le abren las puertas. Justamente yo venía de Argentina y Chile y estaba encendida por la misión, quería conocer todos los Santuarios, y me metí a todas las tienditas. Y ahí encontré una agenda. Y me pareció tan linda, y estaba la Mater en la portada. Y me dijo la Hermana, yo conozco a alguien que trabaja en una imprenta, y le dije, ya pues, vamos. Entonces fuimos, yo no tenía carro en ese tiempo, y alguien nos prestó el chofer. La Hna. me decía, oye, yo estoy nerviosa, cada vez que me subo al carro o me bajo, este caballero me abre la puerta. y me pone nerviosa, porque a mí no me gustan esas cosas. Era el chofer y guardaespaldas de María Elena de Hanze. Y le dije al señor, venga para acá, nosotros nos subimos y nos bajamos, no nos abra la puerta. (risas). No nos siga. Llegamos a la dichosa imprenta, y era Senefelder. Y entonces la Hna. dice, sí, está Luchito? Y le digo, hermana pero como se llama? Me dice, yo lo conozco por Luchito. (risas). Preguntamos si había un Luis ahí, y nos dicen, sí, el jefe. Dice que por favor pasen. Nos abren una sala de sesiones, una mesa enorme, y nosotros sentadas ahí. Y entra él y sí era Luchito, gracias a Dios. La Hna. con su dulzura nadie le dice que no.

Hna. Consuelo: Y nos pregunta: Hna. que quieren hacer, y le decimos que una agenda para la Virgen Peregrina. Y nos dice, Hna. pero Ud. sabe lo que es ésto. Sí le digo. (risas). Tenía que pedir los auspicios. ¡Cómo aprendimos!. Yo alcancé a hacerlo dos años. Con los fondos que recaudamos, ayudamos a mucha gente, fue un trabajo de locos, se hizo una buena donación a la Casa de María, pero fue por la audacia de la Tere.

Tere: Yo siempre he dicho soy instrumento, siempre digo que hagan lo que quieran conmigo. Tengo decirlo públicamente, gracias a la Hna. Consuelo yo aprendí computación. Y eso es algo que me sirve para mi trabajo, ahí está Miriamcita que me ve siempre en la computadora, con artes, con presentaciones de Power Point, para los proyectos. Y eso nació gracias a la Hna. que una vez me dijo cuando estábamos en su casita, metámonos a un curso de computación que han abierto en la Benedict. A ella le habían regalado una computadora y no sabía usarla. Así que le dije yo me meto si Ud. se mete. Nos inscribimos y todo y ella no fue. (risas), Y ahí aprendí y comencé a hacer las tarjetitas de la Mater, etc. para las jornadas, etcc,

Y todos los auspiciadores de la agenda, nos mandaban las famosas tarjetas, todo el auspicio, y las nos mirábamos, no sabíamos ni que hacer con ellos. Que el programa no funciona, etc.

Tere: Gaby es diseñadora gráfica, y cogíamos la cámara e íbamos por la ciudadela tomando fotos en el parque a los niños con la Mater. Era increíble como se iban dando las cosas. Bueno todas tenemos esa experiencia creo.

Aprendiendo y arriesgando

Hna. Consuelo: Lo lindo de todo esto, es que aprendimos y nos arriesgamos pero todo fue por la Mater, porque fue a partir de la Alianza de Amor. Que fuimos a Brasil, fuimos a Schoenstatt, cada una puso sus dones y la que no sabía, le animábamos a que aprendiera. Yo quería que la Ma. Isabel aprendiera computación, pero ella era la que me acarreaba para todos lados. Me llevaba para todos lados. O sea todas nos repartimos los dones. Yo la verdad es que les agradezco mucho, porque cuando hicimos las caminatas, dos años hicimos las caminatas. Cuando nosotros coronamos a la Mater como Reina de la Vida, del Santuario de Samborondón, lo hicimos en nuestra casa, colgaban desde el techo la gente.

Me acuerdo que abrían las rejas y había gente en el patio.. ese momento, fue un momento histórico. Ahí le pedimos a la Mater que se coronara. Algo importante es que siempre las hice estudiar mucho, lo que era Schoenstatt., todo lo que significó Santa María. Toda la jornada de Santa María, que vivimos las cuatro, se las transmitimos a ellas. Les sacamos fotocopia a los documentos principales y tres días las hicimos estudiar. Eso fue la Alianza de Amor, el Misterio de Schoenstatt,. De ahí hicimos las peregraciones, entereramos las medallas. Hasta aquí está la historia, hoy vamos a ir a agradecer a la Mater en Ciudad Celeste. Lo que yo más les pido es que esta actitud solidaria, de oración, no se pierda nunca.

La dinámica de los Santuarios, siempre con el mismo espíritu

Porque eso es lo más importante. Este es el Santuario Madre (el de la loma), este es el hogar, este es el Santuario Nacional, no sé si está el término bien dicho. Este es el Hogar, el Santuario de Familia. En Chile es lo mismo, tenemos Santuario en Bellavista, en Providencia, en Campanario, yo estoy arriba en la Dehesa, y no pasa nada. La vida se va como gestando y se va uniendo en el corazón de la Mater. No se produce un allá y un acá. Todos somos los mismos. Aquí la vida va a ir mostrando. La gran fiesta, a lo mejor el día de la inauguración del Santuario de allá, en Chile cuando es el Aniversario del Santuario Cenáculo, nos vamos todos a Bellavista, es la gran fiesta. Los 18 cada uno sabe, según el sector donde están. Y se fusionan las cosas. El diablo nunca nos tiene que decir, somos de allá o somos de acá. Todos somos del mismo lugar, es una fusión de amor. Y eso hasta que se encaja, pero ustedes son llamadas a que permanezca este espíritu. que se dio acá.

María Elena: Hermana, también hay que reconocer a Mariquita y a mi ñaña (Miriam) que han sido fieles a las peregrinaciones de los Viernes, con lluvia, mosquitos, lodo, lo que sea, lo mantuvieron.

Hna. Consuelo: Yo no tengo palabras para agradecerle a Mariquita y a Miriam. Lo lindo de esto Miriam, yo igual tenía contacto contigo, pero conocía a tu mamá, a tu hijita, varias veces por tu marido, y el señor escoge instrumentos y sabe lo que quiere escoger.

Cuando yo me fui a Quito por el clima, hubo instrumentos que asumieron todo., y que siguen asumiendo. Todos, es que yo los miro aquí, aquí no hay nadie que no tenga un lugar, que no haya aportado, hasta la Belén pequeña... Cada uno tiene esa misión que continuar.

Luego de este desayuno, fueron a cantar y rezar al Santuario. Más tarde se reunieron en el nuevo Santuario de Ciudad Celeste, donde juntas leyeron el Acta de Fundación de Schoenstatt. Y la historia de ese Santuario se seguirá gestando cada día, con Alianzas, Misas, visitas, iniciativas. La familia de Schoenstatt de ese lugar tendrá siempre conciencia que la historia comenzó en una parroquia del sector, y que la misión de Schoenstatt es estar al servicio de la Iglesia.

2 comentarios:

Elio dijo...

Angie:

El documento escrito trae muchos recuerdos de como fue forjandose esta realidad del Santuario Ciudad Celeste, que yo le he puesto ¨Puerta al Cielo¨, estos testimonios son muy enriquecedores de como de a poco,con dificultades,pero con la infalible ayuda de la Mater y todas estas maravillosas personas que hicieron posible esta entrada de cielo.
Felicitaciones por el documento.
Hay que seguir haciendo historia.

asv dijo...

Hola... eres Elio mi primo?
Qué pena que en los comentarios no se ven bien los nombres...

La Mater busca sus instrumentos y se corona... Fue una hermosa experiencia poder revivir ese tiempo y ver la fidelidad de la Mater