sábado, diciembre 31, 2005

La puerta del armario y la puerta del Santuario


A principios de Diciembre, estrenaron la película “Las crónicas de Narnia”. Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.

Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.

Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó “espiritualidad de contrato”, al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).

Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.

El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el “antídoto” o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar “uno en el otro, para el otro, con el otro”. Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas “amistades instantáneas” de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.

Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia escuchar a la Hermana M. Kornelia reflexionar sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso “ponerse en sus zapatos” y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt.

Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.


Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo

sábado, diciembre 24, 2005

Dios-con-nosotros (Emmanuel)


Schoenstatt, Alemania, 24 de Diciembre, 2005

Querido Niño Jesús

Hoy, como todos los días, vienes al mundo a salvarnos. Pero como nosotros somos seres finitos y nos gusta dividir todo en minutos, horas, días y fechas, celebramos hoy tu venida en forma especial. Aquí en Schoenstatt, este sencillo lugar donde tu Mamá se ha establecido de forma especial, tu venida se celebra quizá, con mucho más profundidad que en otros lugares del mundo. Con profundidad y también quizá con mucha “prolijidad”, pues además de la preparación espiritual, con los cantos diarios de las antífonas de la O y las búsquedas de albergue, hay muchos detalles y arreglos que hacen que el ambiente contribuya a preparar el corazón a lo que vendrá.

Estos arreglos “físicos” y visibles no llegan todos de golpe como por ejemplo en América, donde desde Noviembre ya todo tiene adornos de Navidad. Sino que las estrellas de paja, los árboles, nacimientos y arreglos van apareciendo poco a poco la semana previa a tu Nacimiento. Es una gran fiesta.

Es contagiante la alegría de las más pequeñas, las chicas que han venido a Schoenstatt a pasar algunos meses, haciendo tareas sencillas, pero que ayudan a conocerse mejor y a apreciar las cosas pequeñas de la vida, las pequeñas alegrías. Se han alegrado por la nieve que cayó hace una semana, por hacer y rehacer un pesebre, (como el de la foto, hecho y vuelto a hacer por Inmaculada de España) y hasta por tener la oportunidad de hacer pequeños sacrificios.

Quizá lo que más llama la atención aquí es la generosidad y la alegría, en un marco donde se sienten gracias especiales.

Gracias Niñito por supeditarte a nuestros deseos y a nuestras fechas, porque sabemos que vienes de forma especial hoy. Se siente en el aire y en el corazón. Tú vienes, y de forma especial a los que tienen corazón de niño. En tus manos ponemos tantas intenciones que tú conoces. Ven y ven pronto, ven y nace en nuestros corazones!! Seguir leyendo el artículo

jueves, diciembre 08, 2005

Recogiendo mis pasos

A principios de Noviembre volví a Bahía de Caraquez después de casi 10 años. Aquellos que han leído mis memorias de la niñez “En una montaña de higuerilla” que está casi al final de este blog, se podrán imaginar lo importante que es para mí regresar a ese lugar. Ese texto lo escribí casi sin querer, y se lo pasé a mi mamá, quién rápidamente lo envió a varios de mis tíos y primos. Parece que causó algo de “conmoción” pues recibí comentarios y correos electrónicos incluso con acotaciones al escrito, como unas muy buenas de mi primo Xavier, que me hicieron dar cuenta que algunas partes me las había inventado, je,je... (Publiqué sus comentarios al final del relato) Incluso hace poco supe que una hija de mi prima que estaba de intercambio en Alemania se lo había traducido emocionada a la familia donde había llegado. Una prima me escribió contándome que en algunas ocasiones ha vuelto con su familia a Canoa (la playa cercana a Bahía donde estaba la casa de hacienda de mi abuelo) y sus hijos han podido experimentar esa libertad, y otra me dijo que no lo había podido seguir leyendo porque se emocionaba mucho, que alguna vez se lo leerá a sus hijos.

Quizá lo que más me ha llamado la atención es que otras personas que lo han leído en este blog se han sentido identificadas, porque han tenido experiencias similares. Me comentan que quisieran que sus hijos puedan vivenciar algo así. A propósito, los comentarios son muy bien recibidos, se pueden dejar al lado del título...

Desde que escribí ese texto siempre había soñado volver y tomar muchas fotos nuevas y escanear fotos antiguas. Hice el intento aunque la visita fue muy breve y el tiempo pasó volando. Y disfruté llegando a la “casa de 100 años” (aunque tiene más que eso) y en cada rincón se me venían imágenes de personas queridas que ya no están más que en nuestro corazón y nuestro recuerdo. Mi tía María Pía nos recibió muy bien y fue un gusto verla... También estuvimos con mi tío Leonardo y su familia conversando largo en ese maravilloso “porche” de atrás de su casa. Me dió gusto ver a mis primos menores hechos todos unos hombres de negocio, todos dedicados a actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, avicultura, camarones e incluso a producir y distribuir unas bacterias que tienen un fin beneficioso pero que no puedo recordar para que son exactamente.

Siempre recuerdo que una vez , hace muchos años, Orlando Alcívar escribió en su editorial de “El Universo” que Bahía era una ciudad del “realismo mágico”. Así lo volví a sentir, cuando mi tía nos comentaba que los camarones que estábamos almorzando los hizo pescar, (no los fue a comprar como nosotros tendríamos que hacer eh?). O cuando el empleado del hotel del hermano de mi tío Leonardo llegó con la “colada morada” tradicional del día de los muertos y mi tío me hizo notar que en Bahía todavía no era como en las ciudades, que había que salir a comprar las cosas. O cuando mi tío José Antonio llegó con una cuajada recién hecha de la hacienda. O cuando pude sentarme a conversar con mi prima Mariela, que es una presentadora de televisión conocida, pero para mí es simplemente mi prima, y aunque seguramente no la veía en muchos años, era como si nos hubiéramos visto ayer. (Escuchen su Radio Fuego)

Toda esta introducción es para compartir con ustedes un pequeño video que hice con mucho cariño para mis primos, pero también para toda mi familia y mis amigos conocidos y no conocidos que visitan este blog. Si les parece extraña la canción de fondo, la elegí porque probablemente es una de las primeras canciones de las que tengo recuerdo, y porque el título de la canción era el nombre de una “fonda” que siempre veía cuando estábamos de salida, de vuelta a la ciudad y a la realidad.
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sábado, noviembre 26, 2005

Una Navidad en el regazo de María


(Escrito para Revista Familia del Padre)

El tiempo de la Navidad es quizá el más ajetreado del año. Pasamos de una actividad a otra y con las justas “aterrizamos” en la misa de Nochebuena. Se me ocurre que para María no debe haber sido tampoco un tiempo tan tranquilo, después de todo, le tocó dejar su casa y emprender un cansado viaje a sólo días de dar a luz. Pero su espera silenciosa y su alegría por la venida de su Niño, del Salvador, fue seguramente constante y su corazón rebosaba de amor y ternura.

Por eso no nos desanimemos si la lista de cosas que hacer parece interminable o si las limitaciones económicas no nos dejan dar rienda suelta a nuestra generosidad. Sólo se necesita un instante a la vez para recordar que el Niño llega, que es tierno, generoso, alegre, misericordioso y fiel. Y que el regazo de María es cálido y sus ojos nos traspasan con su amor. En su regazo, nos hacemos hijos pequeños y dependientes. En su regazo, Cristo nace de nuevo en nosotros. Nuestro Padre y Fundador nos lo recuerda y los invito a no sólo leer, sino meditar estas frases:

“Cristo tiene que nacer de nuevo. Por eso hay que permanecer fieles a lo que quisimos desde la primera hora: cultivar el amor a María Santísima. Precisamente porque ella no sólo es el camino hacia una vida de intimidad con el Padre del cielo sino también camino para que Cristo vuelva a nacer de nuevo hoy, en estos novísimos tiempos.

Mantengamos la fidelidad a nuestra Alianza de Amor. Ella es la fuente de vida no sólo de nuestras ideas sino también de todos nuestros propósitos y objetivos. Si no guardamos esta fidelidad a la Alianza de Amor, ¿de dónde sacaremos fuerzas? Porque, veamos, ¿qué talentos tenemos? Seamos sinceros y admitamos que somos como pigmeos y liliputienses. Que una fe profunda nos mueva a no desear otra cosa que llevar a María Santísima al campo de batalla y darle la oportunidad de alumbrar allí nuevamente a Cristo.” (Padre José Kentenich, 1963)

Nos entregamos el corazón unos a otros

Y la otra dimensión que el Padre Fundador enfatiza en Navidad es la Familia. Para todos nosotros éste un tiempo especial para la reuniones familiares. Tiempo para compartir, alegrarnos y talvez tener nostalgia por personas queridas que están ausentes. Lo mismo con nuestra Familia Espiritual, nuestras Ramas, nuestros grupos. El año antes de su fallecimiento, el Padre Kentenich pronunció estas palabras en el día de Navidad, las podemos sentir como una herencia y como una tarea:

“Resumiendo, diría que lo que ahora queremos desearnos y regalarnos mutuamente es, evidentemente, regalarle nuestro corazón al Padre Dios. Es decir, tomar muy en serio la Alianza de Amor con el Padre celestial. No únicamente con el Padre celestial, sino con todo el orden sobrenatural. Pero esto no sólo excluye sino que exige que repitamos lo que yo hice personalmente. ¿Qué queremos repetir? En la medida que regalamos nuestros corazones al Dios eterno en infinito, al mismo tiempo, nos entregamos el corazón unos a otros.

Vean ustedes, si queremos ser un “ejército en orden de batalla”, si queremos ser una nueva comunidad, si queremos inaugurar e instaurar un nuevo orden social, entonces resulta obvio que todo este orden social se sustenta gracias a que los corazones se encuentran unos con otros; a que la fusión de corazones con el cielo se convierte en una amplia fusión de corazones de unos con otros. Por eso, nuestros corazones pertenecen a todos los miembros de la Familia. Mi corazón les pertenece a ustedes; sus corazones me pertenecen a mí; nuestros corazones pertenecen unos a otros. Si constituimos así una comunidad de corazones basada en la comunidad de corazones con el Padre Dios, con ello hemos puesto el fundamento más sólido para la historia de la Familia en los tiempos futuros. Amén”

Termino con el coro de un canto muy lindo que recién escuché, y que habla del anhelo que debe vivir en nuestros corazones este Adviento y Navidad...

Ven Señor del Universo
Ven y enciende el amanecer
ven con el alba el mundo a despertar
Ven que te esperan los humildes
ven Niño Divino a liberar
que el corazón arde tanto anhelar.
(Canto: La Vigilia, CD “Alégrate”, Hnas de María Chile. Librería de las Hermanas)
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jueves, noviembre 10, 2005

Encuentros en el Santuario


Del 27 de Octubre al 6 de Noviembre estuve en Ecuador. Una de las tantas lindas experiencias de esos días fue poder ir al Santuario de Schoenstatt en Guayaquil. Para los schoenstattianos el Santuario es como la casa, o la gasolinera, o el tanque de oxígeno. También es el lugar donde se han formado vínculos profundos con muchas personas.

Yo, que por varios años he vivido junto a un Santuario, ahora que estoy en Houston lo echo mucho de menos. Aquí el Santuario de Corpus Christi queda a unas 3 horas y media, y sólo he ido una vez en este año. La otra vez que visité un Santuario de Schoenstatt en este año fue en Río de Janeiro (Barra) por un ratito.

Así que la mañana del 29 de Octubre fui a la Misa de 7:30 am. LLegué un poco tarde así que no encontré lugar adentro pero me senté al frente de la puerta donde se veía directo a la Mater. Gocé con la Misa y mirando a la Mater, durante la comunión me colé adentro... Al término de la misa comenzaron los encuentros.

En primer lugar con la Hna. María Victoria, a quien le tengo mucho cariño desde que la conocí hace muuuchos años cuando era la encargada de la Casa Padre Kentenich en Schoenstatt, Alemania. Ahora es Asesora de la Dinámica de la Provincia Cenáculo (en palabras mas sencilas es la encargada de las Hermanas del Movimiento para Chile, Ecuador y España). Estaba fascinada con la Familia de Ecuador y feliz por el clima. Ella venía dispuesta a pasar calores y resultó que todos esos días estuvieron frescos y templados, con una brisa que corre y mece las palmeras (ya me puse nostálgica).

Luego me enteré que ese preciso día la Federación de Familias de Schoenstatt de Ecuador había hecho su consagración perpetua. Todo ese grupo de matrimonios han sido en cierta forma los pilares de la Familia y gozan del cariño de toda la Familia. Era todo un acontecimiento, pues incluso habían venido desde Chile el Padre Horacio Rivas y desde Colombia, el Padre Sidney Fones. Merece mención que la venida del Padre Horacio había causado gran revuelo. Por ejemplo unas amigas hablaron (en un cafecito posterior) horas sobre las experiencias que contó el de sus encuentros con el Padre Kentenich. Había sido impactante. Me lo perdí.

Saludé a algunos de los matrimonios y ya me iba cuando de repente mi ojo de reportera de schoenstatt.de me hizo ver que había un "photo opportunity" Toda la Federación, los Padres y las Hermanas estaban reunidos para festejar esta ocasión y aterricé justo en el momento en que se aprestaban a sentarse a la foto oficial, que por supuesto tomé luego de los abrazos y saludos de los que recién se veían. La foto es la que está más abajo y junto con un relato que conseguí salen en schoenstatt.de en estos días.



El primer curso de Federación de Familias con las Hermanas y Padres de Schoenstatt.
De pie: Padre Horacio Rivas, Matrimonio Arosemena, Matrimonio Briz, Matrimonio Almerini, Matrimonio Pólit, Matrimonio Manrique, Libertad de Cisneros, Padre Horacio Salgado, Padre Sidney Fones.
Sentadas: Hna. María Cecilia, Hna. María Victoria, Hna. M. Leticia, Hna. M. Norma, Hna. María Marcela, Hna. María Gabriela, Hna. M. Virginia. Seguir leyendo el artículo

miércoles, octubre 26, 2005

Astro-pellados


No soy muy fanática de los deportes pero cuando los Astros, el equipo de béisbol de Houston, llegó a la serie mundial, me contagié del orgullo y la alegría de los houstonianos. Por toda la ciudad había carteles que decían "Go Astros!" y estaba convencida de que iban a ganar.

Cuando una semana y media antes de que comenzara la Serie Mundial reservé los pasajes para ir a Chicago no me hubiera imaginado que el viaje coincidiría con su inicio el 22 de Octubre y que sería en esa ciudad. El viaje de ese fin de semana lo hacía porque iba a visitar a mis tíos aprovechando que mi prima Marita iba para allá y mi hermana estaba por Houston. Reunimos los abrigos y bufandas y nos pusimos en marcha.


Por alguna razón nunca había escuchado que Chicago era una ciudad tan hermosa. Me quedé impresionada de las avenidas, los edificios, los museos, los árboles con colores otoñales y por supuesto la vista del Lago Michigan. Y toda la ciudad estaba llena de carteles apoyando a los White Sox, el equipo contrario de los Astros. Me pareció entretenidísmo ver las estatuas de leones al frente del museo de arte con una gorra de los White Sox y estatuas ecuestres con medias de los White Sox.



Ese sábado en Chicago caminamos y conversamos muchísimo con mi prima y mi hermana, aunque harto tiempo perdimos porque llevé los zapatos equivocados y se me hicieron ampollas y pues, hubo que ir a comprarme unos zapatos. Para suerte mía mi hermana aprovechó de dármelos como regalo de Navidad. Cuando varios días después contaba esta experiencia mis amigas con las que viajé en el 2000 a Israel, me recordaron riéndose que hubo un episodio similar el último día mientras caminábamos por Jerusalem. Me hicieron comprar unas sandalias de cuero de camello que no me gustaron y que nunca más usé... Ya me parecía a mí mientras caminaba con mi dolorosa ampolla, que había vivido ese momento.

Con los tíos a los que fuimos a visitar, recordamos viejos tiempos, especialmente cuando ellos vivían en Houston y mi hermana y yo nos quedamos 3 meses con ellos y asistimos a una escuela primaria pública. También recordamos a mis abuelos tan queridos. Fue una linda experiencia de familia y reencuentro.

Pero... cometí un error. Le dije a mi tío que estaba preparado detrás del televisor para ver el primer partido que lo sentía mucho, porque los Astros iban a ganar. Por supuesto que perdieron ese partido, y el siguiente, y el siguiente, y el último... La serie mundial quedó 4-0. Y mi tío no paró de reírse de mí, incluso recibí una llamada al día siguiente de perder la serie mundial, sabía para qué era. Tuve que felicitarlo y decirle que en realidad, su equipo era mejor. Lo cual era verdad.

Al regreso a Houston ¡oh sorpresa! en el transcurso del fin de semana había llegado el Otoño, la gente empezó a usar zapatos cerrados y ropa abrigada... Seguir leyendo el artículo

miércoles, octubre 12, 2005

Un 12 de Octubre de confesiones...


Creo que voy a comenzar por el final...
Esta noche he recibido un regalo muy hermoso... esta imagen dibujada por mi querida amiga María Cecilia Roca de Castelblanco. Hoy cumplimos, ejem... 16 años de que ella hizo su Alianza y yo mi coronación en el Santuario Original en Schoenstatt. Pasamos 7 meses juntas en ese lugar de cielo. En la imagen la Mater toma la corona y a su vez regala una pequeña corona. En todos estos años en muchas ocasiones he podido sentir su poder de Reina.

Hoy, si no me equivoco, también hace 6 años que hice mi primera traducción para schoenstatt.de y fue así... Se había comenzado una lista de correos de Schoenstatt y vi un e-mail de la Hna. Kornelia preguntando si alguien podía traducir del inglés al español un artículo sobre el comienzo del proceso de beatificación de la Hna. Emilie Engel. Lo traduje rápidamente y ¡zaz! pocas horas después estaba la traducción ya publicada en internet. Hace 6 años internet no era tan difundido como ahora, y ver la "inmediatez" con que la información se podía transmitir y hacer pública fue algo que me impactó.

Quién sabe cuántos cientos de traducciones he hecho desde entonces, y parte de las confesiones de hoy es que le robé cientos de horas al sueño. Pero nada mejor para interiorizarse de los artículos que traducirlos. Por que no me van a decir a mí que la mayoría de las cosas en internet no las leemos como en diagonal, por encima, como según la Hna. María Emilia leen los abogados (ella también es abogada). Ahora ya la Hna. Kornelia tiene otros traductores, y buenos, así que generalmente ayudo con reportes de vez en cuando y con el Blog de Audio y Video de Schoenstatt (ver en mis links donde dice Schoenstatt Blog).


Y a todo esto va ligado mi siguiente confesión, y es mi afición a Apple. Mi primera Mac la tuve hace más de 20 años, y usaba Word y Excel cuando no existía ni Windows y el resto de gente usaba Lotus 123, Word Perfect o Word Star. Me compré una iBook en cuánto tuve unos ahorritos y cuando me la robaron, una Powerbook que hace poco reemplazé por... otra Powerbook igualita pero con más capacidad. Descargué iTunes el día que lo sacaron, esperé con paciencia un año para comprarme mi iPod, experimenté con los podcasts en cuanto iTunes lo sacó al aire. Y esperaba también el día de hoy, 12 de Octubre, porque se rumoraba que Apple sacaba su video iPod, y así fue. Y... no pude evitar, descargar en iTunes "como prueba" un episodio de "Desperate Housewives" que no puedo ver los Domingos de noche porque es a la hora que doy las clases de confirmación en la parroquia. Casi no veo televisión pero no sé cómo me quedé "hooked" con ese programa a pesar de que sus valores dejan mucho que desear.(Sí, esta fue una confesión vergonzosa). Y trataré de poner en práctica la austeridad y la renuncia y esperaré un tiempo más para comprarme un video iPod. Bueno un poco austeridad y por otro lado la experiencia práctica de saber que es mejor no comprar la primera versión de los adminículos inventados por Apple.

Pero lo que más me gusta de toda esta revolución tecnológica es que tanto el audio como el video van a ser muy fáciles de compartir y si uno los pone al servicio de una causa como Schoenstatt, pues es también evangelizar.

Y bueno, también es día de confesiones porque conseguí confesarme hoy. Nunca me he confesado en inglés así que trato de pescar lugares para confesarme en español aquí en Houston. Lo anecdótico es que fui a una misa en español a una iglesia que se llama Holy Ghost (Espíritu Santo), pues después de la Misa el sacerdote confiesa. Resultó ser que a pesar de que no había mucha gente en la fila de la confesión, una chica se quedó por lo menos media hora adentro. Así que me armé de paciencia y estuve escuchando un "servicio" después de la misa que creo era de carismáticos. Y no pude evitar contagiarme de la alegría de esa gente ni seguir los contagiosos cantos... Yooo tengo un gozo en el alma ¡grande! gooozo en el alma... Pensé para mí que esa gente sabe divertirse mientras alaba a Dios. Qué contraste con las misas tan formales a las que voy, (que me encantan) en donde el "cantor" es generalmente una soprano o un tenor acompañado de un super órgano o de piano. Me gustan mucho, pero en la variedad está el gusto... Ah! y que alivio fue cuando me pude confesar en tiempo récord de 3 minutos... no había sido el padre el que se extendía entonces...

Y hasta aquí las confesiones... pero no puedo evitar comentar que el día tuvo un remate espectacular... ¡Ecuador quedó tercero en las eliminatorias del Mundial! Seguir leyendo el artículo

viernes, septiembre 30, 2005

Despiértame cuando termine Septiembre


Foto: Juan Andres, Fernanda, Alvaro, Angie, Susy, Carlos, Daniela y Sebastian en Oklahoma City.
(Publicado en www.schoenstatt.de)
Esta canción de Green Day “Wake me up when September ends...” ha pegado mucho este mes que termina hoy, entre otras cosas porque esta banda de rock “protesta” grabó una edición especial en beneficio de los damnificados del huracán Katrina. Y sí, ha sido un mes marcante para este país y para todos los que vivimos en él, y el darnos cuenta de la destrucción de New Orleans parece un mal sueño del que quisiéramos despertarnos. ¡Tantas vidas perdidas y tantas personas que vieron sus vidas totalmente trastocadas!

En Houston sentimos los efectos secundarios del huracán. Los buses llegaron con miles de “evacuados” y muchísimos voluntarios de esta generosa ciudad se volcaron a ayudar, a recibir gente en sus casas, a dar tiempo después de sus trabajos a dar y recolectar recursos. De repente nuestras avenidas estaban repletas de automóviles de Louisiana, y los hoteles llenos. Se recibió a los niños en las escuelas, a las familias en nuestras iglesias y se ofreció trabajo. Se rezó insistentemente por nuestros hermanos en estos momentos difíciles.

Nos hicimos adictos al “Weather Channel” y a los pronósticos del tiempo. Cuando el Domingo 18 y Lunes 19 se empezó a divulgar la ruta pronosticada del huracán Rita, todos los canales coincidían en que éste pasaría directamente por Houston. El lunes mi hermano ya tenía una reservación en Dallas para nosotros y nuestros amigos, y cuando el Martes fue con su esposa a Walmart se encontraron que la gente se estaba arranchando las cosas, que ya no habían enlatados y el agua embotellada se estaba terminando. Y empezó el dilema, evacuamos o no... Mi hermano ya había pasado por el huracán Andrew y se quería quedar, pero mi cuñada y yo no queríamos pasar por esos días de espera y nervios e insistimos con la idea de la evacuación.

Evacuar significa salir de tu casa sin saber si cuando regreses vas a encontrar tus cosas, e implica elegir qué llevar, por supuesto, lo mínimo indispensable. Mi proceso de elección tuvo que ser rápido pues mis papás (sobretodo mi mamá) me llamaba a cada rato para que me vaya ya a la casa de mi hermano que queda una hora al norte, así que miré todo con resignación, armé una maleta, tomé mi Virgen Peregrina, mi laptop, mis cámaras, mi iPod, algunos libros y revistas, las latas y el agua que tenía y partí.

Mientras conducía tenía al menos la seguridad de que teníamos esa reservación de hotel y estábamos algo adelantados al resto, pues no tanta gente estaba decidiendo salir de la ciudad, pero mi hermano me llamó a contarme que le habían cancelado la reservación y que ya no había más hoteles en todo Texas.

Mi hermano y mi cuñada pasaron casi toda la noche buscando opciones en internet y encontraron hotel en Oklahoma City, unas tres horas al norte de Dallas. Generosamente puso a disposición de nosotros unos "puntos" que tenía, así que el hotel no nos costaba nada. Yo estaba dispuesta a irme enseguida, pero mi hermano no, pues tenía muchas cosas que dejar listo, así que pasamos casi todo el miércoles dejando arreglada la casa de ellos, los muebles alejados de la ventana, etcétera y esperando a que nuestras dos parejas de amigos se decidieran a irse con nosotros, arreglaran sus cosas y tomaran el camino. Me impactó mucho cuando por la mañana salí a poner gasolina y vi la carretera a Dallas (I-45), que queda cerca de la casa de mi hermano, que empezaba a repletarse con autos de familias que estaban evacuando.... ya no estábamos adelantados, nos estábamos retrasando. No es fácil guardar la calma en esas circunstancias.

Entremedio fue muy reconfortante recibir mails de gente preocupada por nosotros, y de la hermana Kornelia pidiendo oraciones a todo el mundo. Y luego saber que schoenstattianos “hasta Tierra del Fuego” estaban rezando especialmente. Mi “lógica espiritual” que no sé si es válida o no, me decía que esto no podía pasarle a tanta gente generosa de esta ciudad, que tanto había hecho por los evacuados del huracán Katrina. Dios no lo permitiría.

Quizá por una iluminación del Espíritu Santo se nos ocurrió mirar bien el mapa y chequear Google Maps detalladamente, y decidimos tomar caminos interiores y alternativos a la I-45 que llevaba a Dallas. Claro que eran caminos totalmente desconocidos y salimos cuando anochecía... Íbamos en dos autos, mi hermano Juan Andrés su esposa Daniela y su perro Colin en uno y en el otro mi amiga Susi su esposo Carlos y yo, y con la otra familia quedamos en encontrarnos en un pueblo del cual nunca habíamos oído hablar, ellos eran Ma. Fernanda, su esposo Alvaro, su hijito Sebastián y su perro Lucas, amigo de Colin.

Lo que me angustiaba un poco era no poder salir de Houston, no saber si esos caminos que habíamos escogido nos servirían o estarían atascados. Eran caminos oscuros con inmensos pinos a los costados. Apretaba bien el rosario, pero tanta era la impaciencia por llegar que no lo rezaba mucho. Así que el llegar a ese pueblo que era nuestro punto de encuentro y poder reunirnos con el tercer auto (y sus ocupantes) fue un gran alivio. Ahora estábamos más tranquilos, estábamos todos juntos, prácticamente fuera de Houston y al pie de una gran carretera con tráfico fluido. Más adelante supimos el suplicio que fue para cientos de miles de personas transitar por la I-45, tuvieron que pasar 20 horas en la carretera para llegar a un lugar en el que normalmente se toma 4 horas. Todo esto con un tremendo calor y el peligro de que se acabe la gasolina. La I-45 se hizo famosa, salió en todos los diarios y estaciones de television, acabo de ver una foto impresionante en la revista Time, que dice que con suerte los autos avanzaban una milla por hora.

Viajamos toda la noche haciendo varias paradas y turnos al volante. La mayoría había trabajado o estudiado todo el día, pero a pesar del cansancio todos estaban positivos y dispuestos. Hice dos turnos en dos diferentes autos y me llamó la atención que no tanía cansancio alguno. Yo personalmente sentía una protección especial y las oraciones. Me imaginaba entre otras cosas a mi mamá rezando esa oración al Perpetuo Socorro por los hijos que descubrí que ella rezaba cuando pocas semanas antes mis papás estuvieron aquí en Houston por la operación de mi hermana, que tenía cáncer. Gracias a Dios estaba en etapa inicial y pudo ser controlado. También las oraciones en esa ocasión se sintieron mucho.

Llegamos a Oklahoma City a las 5 am directo a la cama. Estábamos en dos cuartos, uno para los hombres y otro para las mujeres. Allí pasamos unos cinco días, en principio rezando y pegados al Weather Channel, barajando alternativas por si no podíamos regresar a Houston en semanas o meses, y luego aliviados y agradecidos al ver que no hubo mayores consecuencias. Fue una linda experiencia dentro de todo, pues era algo así como una vivencia de los primeros cristianos, todo lo pusimos en común, desde los alimentos hasta el shampoo... Uno de nuestros amigos lo resumió diciendo, bueno, talvez lo perdemos todo pero “we have each other”... suena un poco cursi pero era verdad.... También fue una linda experiencia la solidaridad de la gente, que nos ayudaba cuando contábamos que éramos de Houston y nos decían "Bless your heart". Bromeábamos con ponernos unas camisetas que dijerán "Evacuados de Rita". Los tomamos también como días de descansos providenciales... fuimos a museos, zoológicos, malls y yo personalmente hice algo que no me había dado el lujo de hacer antes: Pasarme todo el día en una biblioteca pública, que además era super-moderna.

Regresamos por el mismo camino e hicimos el mismo tiempo, unas 9 horas. La protección se sintió hasta el final porque estuve a punto de chocar cuando estábamos llegando a la casa de mi hermano. Cuando llegamos todo estaba bien y “saltamos” a nuestras actividades, impactados por la experiencia previa y por cómo todo iba volviendo a la normalidad, mientras nos interesábamos con la historia de evacuación de las personas que conocíamos o con las que nos topábamos.

Todos los días paso camino al trabajo por una Iglesia Metodista que tiene un cartel con mensajes interesantes que van cambiando. Estos días dice “We have been blessed!”. Hemos sido bendecidos en verdad. Gracias a Dios! Eso sí, rezamos por todos los que sí han sido damnificados por estos dos huracanes que dejaron huella en Agosto y Septiembre

Si quieren escucharlo, este es la grabación de mi podcast. iTunes, Puerta del Cielo

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jueves, septiembre 08, 2005

Podcast grabado el Dia de la Natividad de Maria - Canto final: Madre te llevo en mí; Letra y música Priscilla Loor, interpreta Carmen Pelaez



Reina Puerta del Cielo

María, Tú que eres la Puerta que nos lleva a Cristo
que permanece siempre abierta
para acoger a todo el que a ti llega
¡Recibe la corona!

María, Tú que eres la gran Medianera,
la que nos muestra la dirección al cielo,
la que transforma en cielo cada encuentro,
cada mirada de los que tanto te aman
¡Recibe la corona!

María, Tú que elegiste al Padre Kentenich
para enseñarnos a amar a Dios Padre
y a ser en Jesús en el Espíritu Santo
sus hijos pequeños
¡Recibe la corona!

María, Tú que para nuestra alegría
te estableciste en tus Santuarios
para tener siempre un hogar
donde te muestras no sólo como una Reina poderosa,
sino como una Madre
que se preocupa admirablemente por cada detalle
¡Recibe la corona!

María, a la que encontramos en los ojos
y en el corazón de tantos hermanos
que despliegan tu amor y calidez en cada gesto
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jueves, agosto 11, 2005

Podcast Semanal: Comentarios sobre el Festival de la Juventud en Schoenstatt

Comentarios y clips sobre el Festivalde la Juventud de Schoenstatt y sobre www.schoenstattblog.blogspot.com

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