María suave brisa de la mañana
Luz que traspasa y envuelve
Cercanía que acoge
Compañía que tranquiliza
Que anima, que afirma
Cuanto te debe haber amado Jesús
Que te llevó al cielo en cuerpo y alma
Cuanto te amamos nosotros que queremos
siempre traerte a nuestra casa
Y tenerte cerca
Y contar contigo
Y sentirte firme
Y experimentarte palpablemente
Entre la gloria y el brillo
Está también el olor a hogar
Entre la luz y los himnos
Está tu reconfortante mirada
Que regalo Madre poderte alabarte por estar en el cielo,
tan arriba, tan glorificada
Y sin embargo cantarte por estar tan cercana, tan nuestra,
tan sencilla, tan amada
Seguir leyendo el artículo
Mostrando las entradas con la etiqueta Asunción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Asunción. Mostrar todas las entradas
martes, agosto 15, 2006
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



