Sin duda estos días de la iberación de Ingrid Betancourt hemos experimentado un remolino de emociones. No se trata sólo del milagro de cómo sucedió su liberación sino también el milagro y la transformación en su vida. Lo que nos dejó a todos sin aliento fue sentir su paz, su elocuencia, su misericordia, el amor que respiraba. Ha sido un hermoso testimonio del amor a la Virgen, de la fuerza del Rosario y de la fidelidad de la Reina. Transcribí un texto de una entrevista de CNN, que me llamó mucho la atención. Aunque pienso que no deberíamos tener que experimentar un secuestro para plantearnos estas cosas...
"Hay muchas cosas que cambiaron en mi vida, yo cambié muchísimo, yo creo que la experiencia de un secuestro en las condiciones que yo viví que son monstruosas – unas convivencias muy complicadas un trato muy inhumano- lo obligan a uno a cambiar de prioridades, a volver a redefinirse uno mismo, quién soy, que quiero, en qué creo, para donde voy, cuáles son mis prioridades, y obviamente uno en ese camino tiene que aliviarse de muchas cosas que uno lleva a cuestas, de muchas necedades, de muchas bobadas, volverse mucho más tranquilo, mucho más tolerante con las personas, aprender a respetar mucho más a la gente, volverse más exigente con uno mismo, tantas cositas que uno piensa que no son importantes, todo es importante, fue un cambio, yo creo, muy de fondo…"
Seguir leyendo el artículo
Mostrando las entradas con la etiqueta Virgen María. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Virgen María. Mostrar todas las entradas
lunes, julio 07, 2008
domingo, junio 15, 2008
Ya sé que no se estila
La letra del vals ‘Amarraditos’ se me viene a la mente cuando pienso en actitudes que ya no se estilan en el mundo de hoy. Por ejemplo la preocupación por los demás, el servicio desinteresado. En el mundo de hoy, la prioridad es uno mismo. Tener paz mental, estar en buen estado físico, tener tiempo para relajarse y hacer lo que a uno le interesa y le gusta, divertirse y pasarla bien. Nada de esto está mal, si es que no se pierde de vista la perspectiva de para quién uno debe estar bien, en equilibrio, en forma: para los demás, para la familia, los amigos, los compañeros de estudio y de trabajo, o para las personas que lo necesitan.Gracias a Dios, hay todavía muchas personas que sí viven para los demás y nos dan ejemplo, entre ellas muchas de nuestras mamás... también de seguro se nos vienen a la mente ejemplos de personas que conocemos y que se destacan por el desinterés y por que siempre están ahí cuando los necesitamos, esa gente que sabe escuchar y poner el hombro.
Y si me preguntan cuál es el estilo de vida schoenstattiano, que en realidad está enraizado en el auténtico y milenario estilo de vida católico, aunque no lo pueda definir en una frase, lo describiría así: es esa actitud de interés en el otro, de atención a lo que el otro necesita, de hacer sentir a la otra persona que es importante, ese ser acogedor y hospitalario, ese crear vínculos entre las personas. El Padre Kentenich lo define mejor, es ese estar “el uno en el otro, con el otro, para el otro”.
Y si hablamos del Padre Kentenich, él lo vivió a cabalidad. Hay cientos de testimonios de cómo al llegar a conocerlo o a conversar con él, se preocupaba de cada detalle de la persona, incluso si ya había comido, la persona era el centro. Si alguna vez tienen oportunidad, les recomiendo ver el emocionante video-testimonio del Padre Horacio Rivas sobre el Padre Kentenich, en www.schmedia.cl (Contenidos / Padre Kentenich).
He tenido, como muchos de ustedes, la alegría de experimentar esa hospitalidad schoenstattiana en muchas oportunidades, y en especial cuando me ha tocado visitar centros de hermanas marianas. Hace poco tuve el regalo de estar unos pocos días en Chile, en el que aproveché de visitar a algunas hermanas, que bueno, son como mis hermanas, y me maravillé de nuevo con toda la preocupación y detalles con que me atendieron. Asimismo he sentido ese calor de hogar en casa de familias schoenstattianas y con muchos hijos del Padre.
Ese estilo, esa calidez, ese servicio, lo queremos aprender de un modelo extraordinario, María, nuestra Madre.
En mi ‘Hacia el Padre’ conservo desde hace muchos años una pequeña foto del Padre que en la parte de atrás tiene un escrito del Padre Kentenich que para mí, es el secreto para poder vivir ese estilo de vida mariano. Está en alemán y seguramente existe una buena traducción en alguna parte, pero yo ofrezco mi interpretación.
“Conserve su lugar en el corazón de la Madre de Dios. Allí pertenece Ud. en cada suceso, en cada caída. Allí encontrará paz, silencio, seguridad y confianza en la victoria, en cada acontecimiento, en cada momento. Haga Ud. el bien donde tenga oportunidad, y contemple en todo la bondadosa mano del Padre, quien guía y conduce su destino siguiendo un sabio plan de vida. Medite siempre en esta sencilla verdad: Dios es Padre, Dios es bueno, bueno es todo lo que hace. Cuando Ud. se aferre a esta verdad, dominará la vida, y será una fuente de bendición para muchos.” Seguir leyendo el artículo
miércoles, noviembre 28, 2007
Dinámica de Amor
Nuestra vida transcurre en un entregar y recibir, en un juego de amor, en un constante movimiento.
¿Qué es entregar? Es dar, ofrecer, poner a la disposición, regalar, renunciar, devolver.
¿Y qué hemos entregado? Uno o varios “sí”, una corona, también fuerzas, desilusiones, fracasos. Otras veces hemos entregado orgullo, errores, preocupaciones, servicios desinteresados. No pocas lo que hemos dado son críticas, promesas, recuerdos, vivencias, rencores. Y en fin: enfados, cobardías, sonrisas, desalientos, temores, desganos, silencios, anhelos de ser apreciados, empeño y fuerzas, tiempo y culpas han formado parte de nuestra entrega.
Cuando entregamos fuerzas recibimos la satisfacción del deber cumplido, cuando ofrecimos errores, recibimos, o llamadas de atención, o paciencia. Cuando dimos sonrisas las recibimos de vuelta, cuando devolvimos rencores y quejas obtuvimos un cargo de conciencia. Cuando regalamos críticas sin amor, recibimos a cambio excusas y se nos envenenó el alma. Cuando dimos aliento y ánimo, recibimos agradecimientos. Cuando entregamos inquietudes, fracasos, temores, obtuvimos tranquilidad. Cuando nos deshicimos del orgullo para regalarlo y agachamos la cabeza, recibimos el ánimo de volver a comenzar.
Cuando regalamos tiempo, dedicación, esfuerzo y servicio desinteresado se nos inundó el corazón de alegría. Cuando lo que entregamos fue una gran renuncia, se nos regaló a cambio esperanza.
Cuando lo que dimos fue desgano, anhelos de ser reconocidos, malas caras, el alma se llenó de obstáculos para amar.
Cuando entregamos una corona, se nos regáló seguridad, confianza, en la victoria y un horizonte de promesas.
Y cuando entregamos el corazón, se nos dio a cambio un lugar de arraigo, se nos regaló paz y una mirada de niño.
la victoria y un horizonte de promesas.
Y cuando entregamos el corazón, se nos dio a cambio un lugar de arraigo, se nos regaló paz y una mirada de niño. Seguir leyendo el artículo
¿Qué es entregar? Es dar, ofrecer, poner a la disposición, regalar, renunciar, devolver.
¿Y qué hemos entregado? Uno o varios “sí”, una corona, también fuerzas, desilusiones, fracasos. Otras veces hemos entregado orgullo, errores, preocupaciones, servicios desinteresados. No pocas lo que hemos dado son críticas, promesas, recuerdos, vivencias, rencores. Y en fin: enfados, cobardías, sonrisas, desalientos, temores, desganos, silencios, anhelos de ser apreciados, empeño y fuerzas, tiempo y culpas han formado parte de nuestra entrega.
Cuando entregamos fuerzas recibimos la satisfacción del deber cumplido, cuando ofrecimos errores, recibimos, o llamadas de atención, o paciencia. Cuando dimos sonrisas las recibimos de vuelta, cuando devolvimos rencores y quejas obtuvimos un cargo de conciencia. Cuando regalamos críticas sin amor, recibimos a cambio excusas y se nos envenenó el alma. Cuando dimos aliento y ánimo, recibimos agradecimientos. Cuando entregamos inquietudes, fracasos, temores, obtuvimos tranquilidad. Cuando nos deshicimos del orgullo para regalarlo y agachamos la cabeza, recibimos el ánimo de volver a comenzar.
Cuando regalamos tiempo, dedicación, esfuerzo y servicio desinteresado se nos inundó el corazón de alegría. Cuando lo que entregamos fue una gran renuncia, se nos regaló a cambio esperanza.
Cuando lo que dimos fue desgano, anhelos de ser reconocidos, malas caras, el alma se llenó de obstáculos para amar.
Cuando entregamos una corona, se nos regáló seguridad, confianza, en la victoria y un horizonte de promesas.
Y cuando entregamos el corazón, se nos dio a cambio un lugar de arraigo, se nos regaló paz y una mirada de niño.
la victoria y un horizonte de promesas.
Y cuando entregamos el corazón, se nos dio a cambio un lugar de arraigo, se nos regaló paz y una mirada de niño. Seguir leyendo el artículo
Etiquetas:
amor,
entrega,
paz,
Virgen María
martes, agosto 15, 2006
Asunción de la Virgen María
María suave brisa de la mañana
Luz que traspasa y envuelve
Cercanía que acoge
Compañía que tranquiliza
Que anima, que afirma
Cuanto te debe haber amado Jesús
Que te llevó al cielo en cuerpo y alma
Cuanto te amamos nosotros que queremos
siempre traerte a nuestra casa
Y tenerte cerca
Y contar contigo
Y sentirte firme
Y experimentarte palpablemente
Entre la gloria y el brillo
Está también el olor a hogar
Entre la luz y los himnos
Está tu reconfortante mirada
Que regalo Madre poderte alabarte por estar en el cielo,
tan arriba, tan glorificada
Y sin embargo cantarte por estar tan cercana, tan nuestra,
tan sencilla, tan amada Seguir leyendo el artículo
Luz que traspasa y envuelve
Cercanía que acoge
Compañía que tranquiliza
Que anima, que afirma
Cuanto te debe haber amado Jesús
Que te llevó al cielo en cuerpo y alma
Cuanto te amamos nosotros que queremos
siempre traerte a nuestra casa
Y tenerte cerca
Y contar contigo
Y sentirte firme
Y experimentarte palpablemente
Entre la gloria y el brillo
Está también el olor a hogar
Entre la luz y los himnos
Está tu reconfortante mirada
Que regalo Madre poderte alabarte por estar en el cielo,
tan arriba, tan glorificada
Y sin embargo cantarte por estar tan cercana, tan nuestra,
tan sencilla, tan amada Seguir leyendo el artículo
Etiquetas:
Asunción,
Virgen María
lunes, enero 30, 2006
María en mi vida
Hace un par de meses, Nannette, la persona encargada de la Pastoral Juvenil en mi parroquia, me pidió que la reemplace dando la charla sobre María al grupo que está en primer año de confirmación... Sabía que eran sólo unos 10-12 chicos, y que los catequistas de ellos estarían presentes. Yo he dado charlas muchas veces, pero ésta era en inglés y mi vocabulario deja mucho que desear, así que me lo tomé muy en serio y ya desde ese entonces empecé a planear qué iba a hacer. Compré un par de libros y antes de irme a Schoenstatt me dije, bueno, allá tendré un tiempo para prepararme... Pero resultó ser que en Schoensatt no tuve casi un minuto libre y para ser fiel a mi manera de trabajar, (bajo presión) terminé preparando la clase la mañana del mismo domingo en que daría la clase por la noche y por supuesto que no leí los libros que compré...
Cuando planeaba la charla pensé que lo mejor era empezar con un testimonio, ya que las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran. Los jóvenes schoenstattianos que conozco están en Austin, así que pensé aprovechar que en Schoenstatt iba a coincidir con Olenka Hand, una chica muy valiosa que conozco de la Juventud de Austin, Texas. La noche antes de yo partir de regreso aceptó muy generosamente a que grabe su testimonio sobre María en su vida, en vídeo. Alisté mi camarita y mi trípode. Durante los 15 o 20 minutos, la entrevista salió muy fluida y dijo las cosas mucho mejor de lo que me hubiera imaginado. Me vine a Houston con el material. Cuando lo empecé a editar pensé para mí que la calidad en general del vídeo no era muy buena. No en vano en la televisión tienen artistas de maquillaje, escenografía, iluminación y sonido... Pero a pesar de todos esos temas técnicos, las palabras de Olenka y sus gestos me llegaban, me tocaban, me alegraban...
Algo similar pasa con las imágenes de María. Cuando estaba buscando material para editar el video y para la charla, me topé con montones de imágenes de María, algunas hermosas, pero en la mayoría las poses en que la representaban me parecían poco naturales... Así que sus imágenes (a excepción de la de la MTA por supuesto) no me dicen mucho... pero las palabras, (sus pocas palabras!) en las escrituras me llegan al alma...
En la charla traté sobre tres frases en que la sagrada escritura cita a María, sólo las menciono y le añado a cada una las palabras de Benedicto XVI en su hermosísima encíclica sobre el amor:
1. “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra.” “María es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a sí misma. Ella es humilde: no quiere ser sino la sierva del Señor (cf. Lc 1, 38. 48). Sabe que contribuye a la salvación del mundo, no con una obra suya, sino sólo poniéndose plenamente a disposición de la iniciativa de Dios.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)
2. “Magnifica mi alma al Señor” . “El Evangelio de Lucas la muestra atareada en un servicio de caridad a su prima Isabel, con la cual permaneció « unos tres meses » (1, 56) para atenderla durante el embarazo. « Magnificat anima mea Dominum », dice con ocasión de esta visita —« proclama mi alma la grandeza del Señor »— (Lc 1, 46), y con ello expresa todo el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oración como en el servicio al prójimo; sólo entonces el mundo se hace bueno.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)
3. “Haced lo que Él os diga” “María es, en fin, una mujer que ama. ¿Cómo podría ser de otro modo? Como creyente, que en la fe piensa con el pensamiento de Dios y quiere con la voluntad de Dios, no puede ser más que una mujer que ama. Lo intuimos en sus gestos silenciosos que nos narran los relatos evangélicos de la infancia. Lo vemos en la delicadeza con la que en Caná se percata de la necesidad en la que se encuentran los esposos, y lo hace presente a Jesús.”(Benedicto XVI, Deus caritas est).
No crean que ya me he leído la encíclica, sino que la busqué apenas salió para ver lo que decía sobre María, y quedé encantada...
A los chicos en la charla les puse el ejemplo de Nannette a quien mencioné al principio, ella es casada y sus hijos ya están a su vez casados o en la universidad, y se dedica por entero a la pastoral juvenil. Bernie, su esposo la apoya en todo. Lo hacen maravillosamente bien.
El año pasado ella me invitó a una jornada para de preparación de dirigentes para un retiro. En la jornada, a la que asistieron unos 15 jóvenes universitarios que iban a ayudar en el retiro, ella, además de darnos las charlas, preparó las comidas mientras teníamos nuestras reuniones. Yo la miraba con asombro y no se me ocurría que una señora latina hiciera algo así (perdón, pero no se me ocurre, porque lógicamente tendrían a alguien que les haga ese trabajo, y eso además de que sería raro que se den un fin de semana para preparar a un grupo de dirigentes y luego den todo el retiro el siguiente fin de semana). A la siguiente semana en el retiro le pregunté que cómo podía con todo esto y me dijo riéndose, oh! con mucha cafeína!...
A principios de enero Nannette invitó a todos los que colaboramos con la pastoral juvenil en la parroquia a una cena en su casa. Con una de mis amigas catequistas quisimos hacer un tour por su preciosa casa. Y me di cuenta que en todas sus piezas, y ¡hasta en el baño! había una imagen de María. Otro día fui a su oficina y vi en su pared una colección de pequeñas imágenes y cuadros de María. Le pregunté cómo así las tenía y me dijo, es que quiero tanto a María, que me encanta tenerla en todas partes. Así que mi conclusión, o parte del secreto de ella es ese amor tan grande a María. Porque como dice la gente, el amor une y asemeja...
Creo que la charla fue bien en general, en especial tuve ayuda de dos de los catequistas que con palabras precisas y comparaciones excelentes aclararon y contestaron preguntas cuando ya el vocabulario no me daba para más.
Pero lo que me quedó de enseñanza fue la oportunidad de reflexionar y tratar de transmitir, como el amor a María transforma y conduce a Jesús. En mi vida como en la de tantas personas, María es una realidad cotidiana. Qué paz que da dejar en sus manos los problemas y las preocupaciones. Qué alegría saber que Ella se preocupa perfectamente de todo y se encarga de que estés más cerca del Padre Dios y de Jesús. Por eso agradezco siempre a la persona que me enseñó a amar a María, el Padre José Kentenich... Cito sus palabras:
"El camino va por María, es el camino del dominio de la vida. Es el camino de un amor filial a María y no la senda de una mera capacidad de hablar sobre el amor a María. Ella es el camino más fácil, más seguro y más rápido para llegar a Cristo." P.J. Kentenich.
PD Si alguien quiere conocer al Padre Kentenich, además de leer sus textos y conocer su vida, les invito a visitar un sitio web chileno, www.schmedia.cl uno de los videos es un testimonio del Padre Kentenich por el Padre Horacio Rivas... Ah y el video de la entrevista con Olenka está en mi Blog de videos. Seguir leyendo el artículo
Etiquetas:
Olenka Hand,
Padre José Kentenich,
Virgen María
domingo, agosto 15, 2004
Estrella de la mañana y faro de esperanza
No puedo evitar recordar la vez que pasé un 15 de Agosto en Nazaret. Es el día de la Asunción y la fiesta mariana más importante del año litúrgico. Y pisar el lugar donde el Ángel anunció a María la misión de su vida no sólo terrena sino eterna, fue una experiencia marcante.
Cuatro años después me encontraba en la víspera de esa fecha en Nassau. Este año la hermosa fiesta caía Domingo. El sábado es mi día favorito, día mariano. Cuando estaba en Ecuador generalmente iba al Santuario el Sábado a la misa de la mañana. En Houston encontré cerca una misa a las 9am y después rezo el rosario con un grupo en una capilla preciosa de esa parroquia. Para mí eso es una gran bendición, pues me cuesta que en casi ninguna misa en mi parroquia mencionan a María en la homilía.
Pero en Nassau no había misa por la mañana del sábado. Así que mientras al medio día esperaba a una amiga que pasaría por mí para llevarme a turistear, puse la televisión, Fue impresionante ver una parte de la transmisión de la visita del Santo Padre a Lourdes. Verlo llorar frente a la gruta y poder rezar el rosario al mismo tiempo que él fue una emoción muy profunda.
Por la tarde fui a la misa, con mucha expectación, pues al ir a conocer la catedral lo primero que vi fue la imagen de la Virgen, así que imaginé que esta era tierra mariana y así era. La misa es una de las más lindas a las que he asistido, no había mucha gente pero el órgano y lo hermoso que cantaba la gente la hacía muy sentida, muy especial, la gente muy cálida. El padre incluso nos hizo cantar el magnificat en medio de la homilía. Era impresionante ver el vitral sobre el altar, estaba la trinidad pero lo que más se notaba era una hermosa imagen de María coronada, no podía evitar mirarla, mirarla y quererla, quererla y mirarla.
Siempre he querido mucho a la Mater, pero ahora estoy rematada, es un amor cada vez más profundo, más diario, más constante. Ver su imagen o ver que alguien exprese su cariño hacia ella me taladra el alma, me emociona y me alegra. Es como si fuera mía y que alguien más la quiera y le muestre su amor me hace sentir orgullosa o feliz.
Debe ser que ahora que vivo sola, Ella se ha vuelto cada vez más mi compañera y mi mamá, a Ella saludo cuando llego a mi casa, de Ella me despido aunque un poco apurada y sin mucha ceremonia. Con ella me siento a comer. A Ella le cuento mis cosas, aunque a veces no me doy mucho tiempo para rezar. Pero sí es una presencia y una interacción más real. Seguir leyendo el artículo
Cuatro años después me encontraba en la víspera de esa fecha en Nassau. Este año la hermosa fiesta caía Domingo. El sábado es mi día favorito, día mariano. Cuando estaba en Ecuador generalmente iba al Santuario el Sábado a la misa de la mañana. En Houston encontré cerca una misa a las 9am y después rezo el rosario con un grupo en una capilla preciosa de esa parroquia. Para mí eso es una gran bendición, pues me cuesta que en casi ninguna misa en mi parroquia mencionan a María en la homilía.
Pero en Nassau no había misa por la mañana del sábado. Así que mientras al medio día esperaba a una amiga que pasaría por mí para llevarme a turistear, puse la televisión, Fue impresionante ver una parte de la transmisión de la visita del Santo Padre a Lourdes. Verlo llorar frente a la gruta y poder rezar el rosario al mismo tiempo que él fue una emoción muy profunda.
Por la tarde fui a la misa, con mucha expectación, pues al ir a conocer la catedral lo primero que vi fue la imagen de la Virgen, así que imaginé que esta era tierra mariana y así era. La misa es una de las más lindas a las que he asistido, no había mucha gente pero el órgano y lo hermoso que cantaba la gente la hacía muy sentida, muy especial, la gente muy cálida. El padre incluso nos hizo cantar el magnificat en medio de la homilía. Era impresionante ver el vitral sobre el altar, estaba la trinidad pero lo que más se notaba era una hermosa imagen de María coronada, no podía evitar mirarla, mirarla y quererla, quererla y mirarla.
Siempre he querido mucho a la Mater, pero ahora estoy rematada, es un amor cada vez más profundo, más diario, más constante. Ver su imagen o ver que alguien exprese su cariño hacia ella me taladra el alma, me emociona y me alegra. Es como si fuera mía y que alguien más la quiera y le muestre su amor me hace sentir orgullosa o feliz.
Debe ser que ahora que vivo sola, Ella se ha vuelto cada vez más mi compañera y mi mamá, a Ella saludo cuando llego a mi casa, de Ella me despido aunque un poco apurada y sin mucha ceremonia. Con ella me siento a comer. A Ella le cuento mis cosas, aunque a veces no me doy mucho tiempo para rezar. Pero sí es una presencia y una interacción más real. Seguir leyendo el artículo
Etiquetas:
Bahamas,
Nazaret,
Virgen María
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



