Ha sido un mes muy intenso en el mundo católico, el escándalo Da Vinci, (con todos los "forwards" recibidos y comentarios escritos sobre el tema) la difícil e incómoda situación de los Legionarios (que nos ha dejado con un sabor amargo), y el emotivo y exitoso viaje de Benedicto XVI a Polonia.
En el plano personal también fue un mes intenso, decidí comprar un apartamento y pasé por el traumático proceso de la compra y mundanza. No me puedo quejar, todo salió bien y recibí mucha ayuda de amigos y especialmente de mis papás.
Esto último me significa cambiar de parroquia... Cuando estaba en el proceso de mudanza pensaba que igual, me gustaría seguir ayudando en la parroquia (que quedaba a cinco minutos de mi apartamento anterior). Tienen una pastoral juvenil llena de energía y basada no en emociones sino en las verdades de la fe. He aprendido mucho y me he fascinado del trabajo tan profesional que llevan a cabo. Pero es una cultura muy diferente y el idioma es siempre una pequeña barrera. Es una parroquia totalmente "anglo"... recuerdo que por ejemplo veía el coro de lejos, como algo muy lejano. Aquí como en otros países más desarrollados, uno tiene que saber leer notas para cantar en un coro. Así que ni se me pasaba por la cabeza intentar entrar. Otra cosa que me desconcertaba es que tanto los alumnos como los otros catequistas, a veces no decían ni hola ni adiós. Este fue mi "culture shock".
Ayer me di cuenta que tengo una parroquia a menos de cinco minutos de mi nuevo apartamento. Leí en internet que había una misa en español cada dos semanas así que fui porque quería confesarme en español. Pero todavía sin ninguna intención de pertenecer a esa parroquia. Nomás llegar me quedé impresionada, quizá por la majestuosidad del edificio, entre moderno y tradicional. Luego me conquistó el que el tabernáculo estaba delante en el altar. (Aquí, en las iglesias más modernas generalmente está en una capilla aparte, y en la parroquia donde yo iba, está escondido en una esquina). Me acerqué a preguntar por la misa y la confesión a unas personas con aspecto latino que estaban ensayando en el coro. Instantáneamente me dieron la bienvenida, me saludaron de beso, me invitaron al coro y al ministerio hispano. Todas las personas que fueron llegando hicieron lo mismo, fueron muy acogedoras y abiertas.
Como me reía por dentro cuando luego de unos 20 minutos estaba con el grupo cantando en la misa con micrófonos delante. Esto sería impensable con un coro gringo. ¡Los latinos somos tan espontáneos! Esto tiene sus ventajas y desventajas pero cómo lo aprecio. ¡Qué alivio que se siente!
Estos dos años y medio en Estados Unidos han sido un gran aprendizaje. Yo no vine siguiendo el sueño americano, nunca lo tuve, incluso era algo anti-yankee. Pero he llegado a apreciar mucho esta cultura y esta gente en general muy amable y amigable. Texas, la verdad, es especial. Vine acá porque hubo la oportunidad de un trabajo para una empresa ecuatoriana y en dos años y medio ya tengo (sin haberlo soñado tampoco) la residencia y mi primer "hogar". Y ya hablo en spanglish. Eso sí, sin llamar troca al camión o yarda al jardín.
Estoy por emprender el viaje a Roma el 30, si Dios quiere y todo sale bien, a ayudar a cubrir para Schoenstatt el encuentro del Santo Padre y los Movimientos. "I look forward" en especial a la Vigilia de Pentecostés, la tarde del sábado 3 de Junio. Se podrá seguir en EWTN.
Dios conduce de maneras extrañas. El Espíritu se mueve... y hay que seguirlo.
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domingo, mayo 28, 2006
lunes, mayo 01, 2006
Comienza el Mes de María

Tengo una pequeña tarjeta en mi libro de oraciones del "Hacia el Padre" con una cita del Padre Kentenich que me gusta mucho. Haciendo una traducción muy libre del alemán dice algo así: "Conserve su lugar en el corazón de la Madre de Dios. Allí pertenece, siempre, en todo momento. Allí encontrará paz, tranquilidad, seguridad y confianza en la victoria, en cada situación. Haga el bien, donde tenga la oportunidad de hacerlo, y observe cómo detrás de todo, está siempre la bondadosa mano del Padre, que guía su destino según un plan lleno de sabiduría. Recuerde siempre esta sencilla verdad: Dios es Padre, Dios es bueno, bueno es todo lo que El hace. Si se basa en esto dominará la vida y será una fuente de bendición para muchos.
Hoy empieza el Mes de María en muchos países, y por ello es un tiempo de cantar más especialmente sus glorias...
"Dios Padre, que ha hecho un conjunto de todas las aguas, que ha llamado mar, ha hecho un conjunto de todas sus gracias, que ha llamado María. Este gran Dios tiene un tesoro o un depósito muy rico, en el que ha encerrado cuanto hay de hermoso, de radiante, de raro y de precioso, hasta su mismo Hijo; y este inmenso tesoro no es otra cosa sino María, que los Santos llaman el tesor del Señor, y de cuya plenitud se enriquecen sus glorias" (San Luis María Grignion de Montfort)
Si Dios quiere el último día del mes de Maria aterrizaré en Roma, a donde voy a participar del Encuentro de Benedicto XVI con los Movimientos y nuevas comunidades. Estaré colaborando con la Oficina de Prensa de Schoenstatt y la Revista Familia del Padre de Ecuador, así que si todo sale bien, habrá muchas historias que contar, muchas fotos que compartir y videos que mostrar.
Foto: schoenstatt.de : jóvenes de Portugal participantes en la Jornada Mundial de la Juventud en Agosto, 2005
Vuelvo a "podcastear"! Espero poder continuar, sobretodo en mi (Dios mediante) proximo viaje a Roma
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martes, abril 18, 2006
La Iglesia somos todos
(Publicado en Revista Familia del Padre)
En el mes de Marzo, de repente, se nos fue una schoenstattiana muy querida, Nana de Loor. Lo menciono porque Schoenstatt es vida y personas que, como ella, vivieron su Alianza de Amor con María con gran profundidad, que irradiaron amor en su vida terrena, son un ejemplo del camino a seguir. No me voy a referir a su conversación interesantísima ni a su agudo sentido del humor, sino en especial a dos aspectos, que pienso yo deben distinguir a un hijo o hija del Padre Kentenich. En primer lugar su entrega a los demás, su cercanía y su hospitalidad, ese estar pendiente de las necesidades de cada persona y hacer que cualquiera que la visitara se sintiera totalmente en casa. En segundo lugar su servicio sencillo y silencioso a la Iglesia, todos esos años que fue catequista de primera comunión en su parroquia de Los Ceibos. Una vida tan fructífera no se puede resumir en un párrafo, pero ejemplos como estos, son más entendibles que conceptos, cuando se trata de explicar cómo se vive Schoenstatt.
En este año 2006, a principios de Junio en Pentecostés, el Papa Benedicto XVI ha querido reunirse con los representantes de los Movimientos Eclesiales en Roma. Él ha manifestado la esperanza que tiene la Iglesia de que los Movimientos y Nuevas Comunidades: “que ellos contribuyan a dar un renovado impulso a la evangelización de todos los sectores de la sociedad, del mundo del trabajo y de la familia, de la cultura y de la educación, en todos aquellos campos en que se desarrolla la vida de los hombres de hoy, en circunstancias tantas veces poco favorables para una existencia cristiana íntegra y profunda.” Y manifiesta también: “De la comunión eclesial depende la autenticidad de toda experiencia de vida cristiana y la eficacia de las iniciativas pastorales. Por eso el tan recordado Papa Juan Pablo II insistía en que todos se integraran con humildad en la vida de las Iglesias locales, en las estructuras diocesanas y parroquiales, en las que manifiestan los diversos modos de asociarse y expresarse”.
Sé de muchos schoenstattianos que participan activamente en la vida parroquial, como catequistas, ministros de comunión, misioneros de la Virgen Peregrina etc. Ojalá muchos más puedan ser generosos con su tiempo y consideren un apostolado en su parroquia. Aunque uno dé sólo un poco, se recibe en abundancia... ¡Y se aprende tanto! Se descubre mucho sobre los tesoros de la Iglesia. La espiritualidad mariana de Schoenstatt es un gran aporte para la Iglesia, ¡tenemos que darla a conocer!
De una Iglesia sedentaria a una peregrina
La Iglesia somos nosotros, no sólo los religiosos o sacerdotes, de todos nosotros depende su crecimiento y florecimiento. A pesar de que han pasado más de 40 años desde el Concilio Vaticano II todavía hay rastros de la Iglesia Sedentaria, quizá legalista. El Padre Kentenich, nos impulsaba en cambio a ser una Iglesia Peregrina:
“El futuro de la Iglesia depende fundamentalmente de si los miembros de la Iglesia logran hacer presente a esa Iglesia en medio del mundo de hoy y en qué medida lo consiguen. Antes se veía a la Iglesia como una única y enorme roca. La gente debía ir hacia ella. Pero ahora, la Iglesia tiene que hacerse presente en todas partes. ¿Dónde? Donde estén los miembros de la Iglesia. La consigna no es por tanto “la gente debe ir hacia la Iglesia”, sino la Iglesia debe ir hacia la gente”. Y ahora bien ¿quién es, qué significa la Iglesia? Yo soy la Iglesia. Allí donde yo esté y actúe en calidad de miembro de la Iglesia, allí está la Iglesia. (Homilía, 1964)
María es la Madre de la Iglesia, es nuestro gran tesoro. Si hacemos de nuestro corazón un Santuario, la podremos llevar a todos los ámbitos de nuestra vida, y como ella nos pondremos al servicio de los demás. Seguir leyendo el artículo
En el mes de Marzo, de repente, se nos fue una schoenstattiana muy querida, Nana de Loor. Lo menciono porque Schoenstatt es vida y personas que, como ella, vivieron su Alianza de Amor con María con gran profundidad, que irradiaron amor en su vida terrena, son un ejemplo del camino a seguir. No me voy a referir a su conversación interesantísima ni a su agudo sentido del humor, sino en especial a dos aspectos, que pienso yo deben distinguir a un hijo o hija del Padre Kentenich. En primer lugar su entrega a los demás, su cercanía y su hospitalidad, ese estar pendiente de las necesidades de cada persona y hacer que cualquiera que la visitara se sintiera totalmente en casa. En segundo lugar su servicio sencillo y silencioso a la Iglesia, todos esos años que fue catequista de primera comunión en su parroquia de Los Ceibos. Una vida tan fructífera no se puede resumir en un párrafo, pero ejemplos como estos, son más entendibles que conceptos, cuando se trata de explicar cómo se vive Schoenstatt.
En este año 2006, a principios de Junio en Pentecostés, el Papa Benedicto XVI ha querido reunirse con los representantes de los Movimientos Eclesiales en Roma. Él ha manifestado la esperanza que tiene la Iglesia de que los Movimientos y Nuevas Comunidades: “que ellos contribuyan a dar un renovado impulso a la evangelización de todos los sectores de la sociedad, del mundo del trabajo y de la familia, de la cultura y de la educación, en todos aquellos campos en que se desarrolla la vida de los hombres de hoy, en circunstancias tantas veces poco favorables para una existencia cristiana íntegra y profunda.” Y manifiesta también: “De la comunión eclesial depende la autenticidad de toda experiencia de vida cristiana y la eficacia de las iniciativas pastorales. Por eso el tan recordado Papa Juan Pablo II insistía en que todos se integraran con humildad en la vida de las Iglesias locales, en las estructuras diocesanas y parroquiales, en las que manifiestan los diversos modos de asociarse y expresarse”.
Sé de muchos schoenstattianos que participan activamente en la vida parroquial, como catequistas, ministros de comunión, misioneros de la Virgen Peregrina etc. Ojalá muchos más puedan ser generosos con su tiempo y consideren un apostolado en su parroquia. Aunque uno dé sólo un poco, se recibe en abundancia... ¡Y se aprende tanto! Se descubre mucho sobre los tesoros de la Iglesia. La espiritualidad mariana de Schoenstatt es un gran aporte para la Iglesia, ¡tenemos que darla a conocer!
De una Iglesia sedentaria a una peregrina
La Iglesia somos nosotros, no sólo los religiosos o sacerdotes, de todos nosotros depende su crecimiento y florecimiento. A pesar de que han pasado más de 40 años desde el Concilio Vaticano II todavía hay rastros de la Iglesia Sedentaria, quizá legalista. El Padre Kentenich, nos impulsaba en cambio a ser una Iglesia Peregrina:
“El futuro de la Iglesia depende fundamentalmente de si los miembros de la Iglesia logran hacer presente a esa Iglesia en medio del mundo de hoy y en qué medida lo consiguen. Antes se veía a la Iglesia como una única y enorme roca. La gente debía ir hacia ella. Pero ahora, la Iglesia tiene que hacerse presente en todas partes. ¿Dónde? Donde estén los miembros de la Iglesia. La consigna no es por tanto “la gente debe ir hacia la Iglesia”, sino la Iglesia debe ir hacia la gente”. Y ahora bien ¿quién es, qué significa la Iglesia? Yo soy la Iglesia. Allí donde yo esté y actúe en calidad de miembro de la Iglesia, allí está la Iglesia. (Homilía, 1964)
María es la Madre de la Iglesia, es nuestro gran tesoro. Si hacemos de nuestro corazón un Santuario, la podremos llevar a todos los ámbitos de nuestra vida, y como ella nos pondremos al servicio de los demás. Seguir leyendo el artículo
Nuevos miembros de la Iglesia Católica

Esta es una foto de los chicos que se bautizaron en la Vigilia Pascual: Daniel, Sasha, Carlen, Carl y Tutu (mi nueva ahijada).
Canto: Alegraos, Hnas. de María de Schoenstatt, Chile. Seguir leyendo el artículo
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sábado, marzo 11, 2006
Anhelando la Vigilia Pascual

Creo que en mi niñez y juventud no tuve oportunidad de participar en las liturgias de Semana Santa, o al menos no lo recuerdo. En Guayaquil esa era época de vacaciones y siempre estaba en Miami, en Cuenca , o en la playa, e incluso recuerdo bien que en Salinas el “respeto” al Viernes Santo consistía en que las fiestas empezaran después de la medianoche. En el periódico leía sobre las multitudinarias procesiones de Cristo del Consuelo en Guayaquil o la de los Cucuruchos en Quito, y sabía de la costumbre de rezar el via crucis en las siete Iglesias el Jueves Santo, pero no participaba.
Quizá una de las primeras veces que participé en alguna de las celebraciones fue cuando estaba de viaje con mis papás por Europa, el Viernes Santo lo pasamos en un pueblito italiano, y casi por casualidad participamos en la liturgia, que era con procesión de luces y todo, y el Domingo ya estábamos en algún pueblito de Suiza en una Misa con un órgano impresionante y una iglesia llena de flores amarillas. Tanta solemnidad no había visto en Ecuador.
Pero recién comencé a entender y participar en esas hermosas y significativas liturgias cuando estaba en la Juventud Femenina de Schoenstatt de Guayaquil, en esos inolvidables retiros de Semana Santa. Las hermanas nos explicaban cada una y nos preparábamos para vivirla con todo su significado. A veces teníamos nuestras propias ceremonias y en otras ocasiones participábamos en la Iglesia del pueblo donde estábamos. Desde entonces no me he perdido ninguna de las liturgias de jueves y viernes santo y la liturgia pascual.
Sobre esta última, me parece que no todos los católicos están conscientes de que es la liturgia más importante del año. Se celebra la resurrección de Jesús y por lo tanto el sentido último de nuestra religión... Recuerdo que una vez me tocó preparar una charla para un Retiro de Semana Santa, era sobre el Espíritu Santo y el Bautismo y era el sábado Santo. Al investigar para la charla recién pude caer en cuenta que la Pascua es la Fiesta del Bautismo y que todo tiene que ver con el agua, la oraciones, la bendición, y por qué se bautiza esa noche. Supe de los inicios del cristianismo, en que los catecúmenos se preparaban especialmente en la cuaresma para ser bautizados la noche de la vigilia pascual.
En Estados Unidos la preparación para adultos al bautismo y su incorporación a la Iglesia Católica dura aproximadamente dos años y es muy exhaustiva. A veces creo que salen mejor preparados que los que hemos estado en la Iglesia toda nuestra vida. El año pasado fue mi primera semana santa en Houston y asistí cada día a una iglesia diferente. El sábado fuimos con mis hermanos y sus familias al teatro a ver una obra musical fantástica, Mamma Mia, y luego nadie se animó a acompañarme a la Vigilia, (tiene fama de ser muy larga) pero fui igual. Afuera de la Iglesia, como siempre, se empieza el rito con la bendición del fuego y encendiendo el cirio pascual. Fue entonces que vi a este grupo de adultos con sus túnicas púrpuras, y caí en cuenta que eran los que se iban a bautizar. No conocía a ninguno pero me emocioné muchísimo y me daban ganas de decirles lo bendecidos que son, poder bautizarse con toda la conciencia del caso, y que se borren todos sus pecados. La ceremonia fue más espectacular que Mamma Mía, el coro cantó gloriosamente. Me llamó mucho la atención que el bautizo de los adultos era por inmersión. En muchas de las Iglesias modernas aquí en Houston, la pila bautismal (una pequeña piscina) está situada a la entrada (simbolizando también que el bautismo es la puerta de la Iglesia). St Michael’s tiene la pila bautismal en el altar pero habían colocado una especie de piscina en el altar donde las personas se sumergían casi totalmente. Luego salían y volvían a entrar con sus batas blancas al son de los aplausos. Creo que hasta lloré varias veces, quizá era la emoción de ser católica y ver que nueva gente es recibida en nuestra amada Iglesia...
Este año entre otras cosas, estoy ayudando a preparar a un grupo de cinco adolescentes de nuestros cursos de confirmación, que se van a bautizar. Su preparación no ha sido tan extensa pero estamos tratando de que en esta cuaresma puedan experimentar y conocer lo esencial de nuestra religión. Para mí es un gran regalo poder participar de esto, dado lo importante y hermoso que es para mí la Vigilia Pascual. A veces salto de emoción, estoy tan o más emocionada que ellos...
Estas últimas semanas han estado muy relacionadas con el bautismo. Primero, en Febrero me pidieron para un retiro de jóvenes que de un testimonio sobre ser Madrina, y como yo me expreso mejor “audiovisualmente” preparé un vídeo sobre mis ahijados y especialmente sobre la última, una nena muy esperada (Ver el vídeo en inglés) Luego asistí al bautizo del hijo de unos amigos en Austin (ver fotos) y el fin de semana pasado me enteré de que sería madrina por quinta vez. Nannette, la “youth minister” me pidió que sea “sponsor” o en otras palabras madrina de una de las jóvenes del grupo que se va a bautizar. Fue una sorpresa, pero me alegré. Ella es una chica maravillosa de 17 años, de Singapur, su papá no es católico y recién le permitió bautizarse, después de haber estado en colegios católicos por 12 años. Ella está feliz, al fin va a ser parte de la Iglesia, después de haberla visto desde afuera por tantos años. Hace unos días participé con ella en una ceremonia en la cual el Obispo recibía a los catecúmenos (en Houston solamente hay más de 2,000) y luego de que los presentaban se convertían en “elegidos”... Había gente de muchas nacionalidades y otra vez me regocijé de que nuestra Iglesia creciera y se enriqueciera.
Así que esta Vigilia Pascual va a ser muy especial para mí... la viviré tan cercanamente que seguramente necesitaré llevar un pañuelo... Seguir leyendo el artículo
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lunes, enero 30, 2006
María en mi vida
Hace un par de meses, Nannette, la persona encargada de la Pastoral Juvenil en mi parroquia, me pidió que la reemplace dando la charla sobre María al grupo que está en primer año de confirmación... Sabía que eran sólo unos 10-12 chicos, y que los catequistas de ellos estarían presentes. Yo he dado charlas muchas veces, pero ésta era en inglés y mi vocabulario deja mucho que desear, así que me lo tomé muy en serio y ya desde ese entonces empecé a planear qué iba a hacer. Compré un par de libros y antes de irme a Schoenstatt me dije, bueno, allá tendré un tiempo para prepararme... Pero resultó ser que en Schoensatt no tuve casi un minuto libre y para ser fiel a mi manera de trabajar, (bajo presión) terminé preparando la clase la mañana del mismo domingo en que daría la clase por la noche y por supuesto que no leí los libros que compré...
Cuando planeaba la charla pensé que lo mejor era empezar con un testimonio, ya que las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran. Los jóvenes schoenstattianos que conozco están en Austin, así que pensé aprovechar que en Schoenstatt iba a coincidir con Olenka Hand, una chica muy valiosa que conozco de la Juventud de Austin, Texas. La noche antes de yo partir de regreso aceptó muy generosamente a que grabe su testimonio sobre María en su vida, en vídeo. Alisté mi camarita y mi trípode. Durante los 15 o 20 minutos, la entrevista salió muy fluida y dijo las cosas mucho mejor de lo que me hubiera imaginado. Me vine a Houston con el material. Cuando lo empecé a editar pensé para mí que la calidad en general del vídeo no era muy buena. No en vano en la televisión tienen artistas de maquillaje, escenografía, iluminación y sonido... Pero a pesar de todos esos temas técnicos, las palabras de Olenka y sus gestos me llegaban, me tocaban, me alegraban...
Algo similar pasa con las imágenes de María. Cuando estaba buscando material para editar el video y para la charla, me topé con montones de imágenes de María, algunas hermosas, pero en la mayoría las poses en que la representaban me parecían poco naturales... Así que sus imágenes (a excepción de la de la MTA por supuesto) no me dicen mucho... pero las palabras, (sus pocas palabras!) en las escrituras me llegan al alma...
En la charla traté sobre tres frases en que la sagrada escritura cita a María, sólo las menciono y le añado a cada una las palabras de Benedicto XVI en su hermosísima encíclica sobre el amor:
1. “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra.” “María es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a sí misma. Ella es humilde: no quiere ser sino la sierva del Señor (cf. Lc 1, 38. 48). Sabe que contribuye a la salvación del mundo, no con una obra suya, sino sólo poniéndose plenamente a disposición de la iniciativa de Dios.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)
2. “Magnifica mi alma al Señor” . “El Evangelio de Lucas la muestra atareada en un servicio de caridad a su prima Isabel, con la cual permaneció « unos tres meses » (1, 56) para atenderla durante el embarazo. « Magnificat anima mea Dominum », dice con ocasión de esta visita —« proclama mi alma la grandeza del Señor »— (Lc 1, 46), y con ello expresa todo el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oración como en el servicio al prójimo; sólo entonces el mundo se hace bueno.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)
3. “Haced lo que Él os diga” “María es, en fin, una mujer que ama. ¿Cómo podría ser de otro modo? Como creyente, que en la fe piensa con el pensamiento de Dios y quiere con la voluntad de Dios, no puede ser más que una mujer que ama. Lo intuimos en sus gestos silenciosos que nos narran los relatos evangélicos de la infancia. Lo vemos en la delicadeza con la que en Caná se percata de la necesidad en la que se encuentran los esposos, y lo hace presente a Jesús.”(Benedicto XVI, Deus caritas est).
No crean que ya me he leído la encíclica, sino que la busqué apenas salió para ver lo que decía sobre María, y quedé encantada...
A los chicos en la charla les puse el ejemplo de Nannette a quien mencioné al principio, ella es casada y sus hijos ya están a su vez casados o en la universidad, y se dedica por entero a la pastoral juvenil. Bernie, su esposo la apoya en todo. Lo hacen maravillosamente bien.
El año pasado ella me invitó a una jornada para de preparación de dirigentes para un retiro. En la jornada, a la que asistieron unos 15 jóvenes universitarios que iban a ayudar en el retiro, ella, además de darnos las charlas, preparó las comidas mientras teníamos nuestras reuniones. Yo la miraba con asombro y no se me ocurría que una señora latina hiciera algo así (perdón, pero no se me ocurre, porque lógicamente tendrían a alguien que les haga ese trabajo, y eso además de que sería raro que se den un fin de semana para preparar a un grupo de dirigentes y luego den todo el retiro el siguiente fin de semana). A la siguiente semana en el retiro le pregunté que cómo podía con todo esto y me dijo riéndose, oh! con mucha cafeína!...
A principios de enero Nannette invitó a todos los que colaboramos con la pastoral juvenil en la parroquia a una cena en su casa. Con una de mis amigas catequistas quisimos hacer un tour por su preciosa casa. Y me di cuenta que en todas sus piezas, y ¡hasta en el baño! había una imagen de María. Otro día fui a su oficina y vi en su pared una colección de pequeñas imágenes y cuadros de María. Le pregunté cómo así las tenía y me dijo, es que quiero tanto a María, que me encanta tenerla en todas partes. Así que mi conclusión, o parte del secreto de ella es ese amor tan grande a María. Porque como dice la gente, el amor une y asemeja...
Creo que la charla fue bien en general, en especial tuve ayuda de dos de los catequistas que con palabras precisas y comparaciones excelentes aclararon y contestaron preguntas cuando ya el vocabulario no me daba para más.
Pero lo que me quedó de enseñanza fue la oportunidad de reflexionar y tratar de transmitir, como el amor a María transforma y conduce a Jesús. En mi vida como en la de tantas personas, María es una realidad cotidiana. Qué paz que da dejar en sus manos los problemas y las preocupaciones. Qué alegría saber que Ella se preocupa perfectamente de todo y se encarga de que estés más cerca del Padre Dios y de Jesús. Por eso agradezco siempre a la persona que me enseñó a amar a María, el Padre José Kentenich... Cito sus palabras:
"El camino va por María, es el camino del dominio de la vida. Es el camino de un amor filial a María y no la senda de una mera capacidad de hablar sobre el amor a María. Ella es el camino más fácil, más seguro y más rápido para llegar a Cristo." P.J. Kentenich.
PD Si alguien quiere conocer al Padre Kentenich, además de leer sus textos y conocer su vida, les invito a visitar un sitio web chileno, www.schmedia.cl uno de los videos es un testimonio del Padre Kentenich por el Padre Horacio Rivas... Ah y el video de la entrevista con Olenka está en mi Blog de videos. Seguir leyendo el artículo
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martes, enero 03, 2006
La puerta del Armario y la puerta del Santuario
Ver en schoenstatt.de
SCHOENSTATT; Angie Santos. A principios de Diciembre, salió la película "Las crónicas de Narnia". Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.
Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.
Nada sin ti
Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó "espiritualidad de contrato", al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).
Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.
El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el "antídoto" o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar "uno en el otro, para el otro, con el otro". Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas "amistades instantáneas" de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.
Huellas de un Padre
Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia reflexionar con Hermana M. Kornelia sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso "ponerse en sus zapatos" y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt. Además, vale aprender castellana para poder leer el libro "Huellas de un Padre".
Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.
Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo
SCHOENSTATT; Angie Santos. A principios de Diciembre, salió la película "Las crónicas de Narnia". Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.
Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.
Nada sin ti
Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó "espiritualidad de contrato", al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).
Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.
El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el "antídoto" o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar "uno en el otro, para el otro, con el otro". Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas "amistades instantáneas" de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.
Huellas de un Padre
Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia reflexionar con Hermana M. Kornelia sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso "ponerse en sus zapatos" y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt. Además, vale aprender castellana para poder leer el libro "Huellas de un Padre".
Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.
Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo
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sábado, diciembre 31, 2005
La puerta del armario y la puerta del Santuario

A principios de Diciembre, estrenaron la película “Las crónicas de Narnia”. Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.
Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.
Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó “espiritualidad de contrato”, al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).
Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.
El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el “antídoto” o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar “uno en el otro, para el otro, con el otro”. Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas “amistades instantáneas” de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.
Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia escuchar a la Hermana M. Kornelia reflexionar sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso “ponerse en sus zapatos” y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt.
Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.
Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo
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sábado, diciembre 24, 2005
Dios-con-nosotros (Emmanuel)

Schoenstatt, Alemania, 24 de Diciembre, 2005
Querido Niño Jesús
Hoy, como todos los días, vienes al mundo a salvarnos. Pero como nosotros somos seres finitos y nos gusta dividir todo en minutos, horas, días y fechas, celebramos hoy tu venida en forma especial. Aquí en Schoenstatt, este sencillo lugar donde tu Mamá se ha establecido de forma especial, tu venida se celebra quizá, con mucho más profundidad que en otros lugares del mundo. Con profundidad y también quizá con mucha “prolijidad”, pues además de la preparación espiritual, con los cantos diarios de las antífonas de la O y las búsquedas de albergue, hay muchos detalles y arreglos que hacen que el ambiente contribuya a preparar el corazón a lo que vendrá.
Estos arreglos “físicos” y visibles no llegan todos de golpe como por ejemplo en América, donde desde Noviembre ya todo tiene adornos de Navidad. Sino que las estrellas de paja, los árboles, nacimientos y arreglos van apareciendo poco a poco la semana previa a tu Nacimiento. Es una gran fiesta.
Es contagiante la alegría de las más pequeñas, las chicas que han venido a Schoenstatt a pasar algunos meses, haciendo tareas sencillas, pero que ayudan a conocerse mejor y a apreciar las cosas pequeñas de la vida, las pequeñas alegrías. Se han alegrado por la nieve que cayó hace una semana, por hacer y rehacer un pesebre, (como el de la foto, hecho y vuelto a hacer por Inmaculada de España) y hasta por tener la oportunidad de hacer pequeños sacrificios.
Quizá lo que más llama la atención aquí es la generosidad y la alegría, en un marco donde se sienten gracias especiales.
Gracias Niñito por supeditarte a nuestros deseos y a nuestras fechas, porque sabemos que vienes de forma especial hoy. Se siente en el aire y en el corazón. Tú vienes, y de forma especial a los que tienen corazón de niño. En tus manos ponemos tantas intenciones que tú conoces. Ven y ven pronto, ven y nace en nuestros corazones!! Seguir leyendo el artículo
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jueves, diciembre 08, 2005
Recogiendo mis pasos
A principios de Noviembre volví a Bahía de Caraquez después de casi 10 años. Aquellos que han leído mis memorias de la niñez “En una montaña de higuerilla” que está casi al final de este blog, se podrán imaginar lo importante que es para mí regresar a ese lugar. Ese texto lo escribí casi sin querer, y se lo pasé a mi mamá, quién rápidamente lo envió a varios de mis tíos y primos. Parece que causó algo de “conmoción” pues recibí comentarios y correos electrónicos incluso con acotaciones al escrito, como unas muy buenas de mi primo Xavier, que me hicieron dar cuenta que algunas partes me las había inventado, je,je... (Publiqué sus comentarios al final del relato) Incluso hace poco supe que una hija de mi prima que estaba de intercambio en Alemania se lo había traducido emocionada a la familia donde había llegado. Una prima me escribió contándome que en algunas ocasiones ha vuelto con su familia a Canoa (la playa cercana a Bahía donde estaba la casa de hacienda de mi abuelo) y sus hijos han podido experimentar esa libertad, y otra me dijo que no lo había podido seguir leyendo porque se emocionaba mucho, que alguna vez se lo leerá a sus hijos.
Quizá lo que más me ha llamado la atención es que otras personas que lo han leído en este blog se han sentido identificadas, porque han tenido experiencias similares. Me comentan que quisieran que sus hijos puedan vivenciar algo así. A propósito, los comentarios son muy bien recibidos, se pueden dejar al lado del título...
Desde que escribí ese texto siempre había soñado volver y tomar muchas fotos nuevas y escanear fotos antiguas. Hice el intento aunque la visita fue muy breve y el tiempo pasó volando. Y disfruté llegando a la “casa de 100 años” (aunque tiene más que eso) y en cada rincón se me venían imágenes de personas queridas que ya no están más que en nuestro corazón y nuestro recuerdo. Mi tía María Pía nos recibió muy bien y fue un gusto verla... También estuvimos con mi tío Leonardo y su familia conversando largo en ese maravilloso “porche” de atrás de su casa. Me dió gusto ver a mis primos menores hechos todos unos hombres de negocio, todos dedicados a actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, avicultura, camarones e incluso a producir y distribuir unas bacterias que tienen un fin beneficioso pero que no puedo recordar para que son exactamente.
Siempre recuerdo que una vez , hace muchos años, Orlando Alcívar escribió en su editorial de “El Universo” que Bahía era una ciudad del “realismo mágico”. Así lo volví a sentir, cuando mi tía nos comentaba que los camarones que estábamos almorzando los hizo pescar, (no los fue a comprar como nosotros tendríamos que hacer eh?). O cuando el empleado del hotel del hermano de mi tío Leonardo llegó con la “colada morada” tradicional del día de los muertos y mi tío me hizo notar que en Bahía todavía no era como en las ciudades, que había que salir a comprar las cosas. O cuando mi tío José Antonio llegó con una cuajada recién hecha de la hacienda. O cuando pude sentarme a conversar con mi prima Mariela, que es una presentadora de televisión conocida, pero para mí es simplemente mi prima, y aunque seguramente no la veía en muchos años, era como si nos hubiéramos visto ayer. (Escuchen su Radio Fuego)
Toda esta introducción es para compartir con ustedes un pequeño video que hice con mucho cariño para mis primos, pero también para toda mi familia y mis amigos conocidos y no conocidos que visitan este blog. Si les parece extraña la canción de fondo, la elegí porque probablemente es una de las primeras canciones de las que tengo recuerdo, y porque el título de la canción era el nombre de una “fonda” que siempre veía cuando estábamos de salida, de vuelta a la ciudad y a la realidad.
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Quizá lo que más me ha llamado la atención es que otras personas que lo han leído en este blog se han sentido identificadas, porque han tenido experiencias similares. Me comentan que quisieran que sus hijos puedan vivenciar algo así. A propósito, los comentarios son muy bien recibidos, se pueden dejar al lado del título...
Desde que escribí ese texto siempre había soñado volver y tomar muchas fotos nuevas y escanear fotos antiguas. Hice el intento aunque la visita fue muy breve y el tiempo pasó volando. Y disfruté llegando a la “casa de 100 años” (aunque tiene más que eso) y en cada rincón se me venían imágenes de personas queridas que ya no están más que en nuestro corazón y nuestro recuerdo. Mi tía María Pía nos recibió muy bien y fue un gusto verla... También estuvimos con mi tío Leonardo y su familia conversando largo en ese maravilloso “porche” de atrás de su casa. Me dió gusto ver a mis primos menores hechos todos unos hombres de negocio, todos dedicados a actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, avicultura, camarones e incluso a producir y distribuir unas bacterias que tienen un fin beneficioso pero que no puedo recordar para que son exactamente.
Siempre recuerdo que una vez , hace muchos años, Orlando Alcívar escribió en su editorial de “El Universo” que Bahía era una ciudad del “realismo mágico”. Así lo volví a sentir, cuando mi tía nos comentaba que los camarones que estábamos almorzando los hizo pescar, (no los fue a comprar como nosotros tendríamos que hacer eh?). O cuando el empleado del hotel del hermano de mi tío Leonardo llegó con la “colada morada” tradicional del día de los muertos y mi tío me hizo notar que en Bahía todavía no era como en las ciudades, que había que salir a comprar las cosas. O cuando mi tío José Antonio llegó con una cuajada recién hecha de la hacienda. O cuando pude sentarme a conversar con mi prima Mariela, que es una presentadora de televisión conocida, pero para mí es simplemente mi prima, y aunque seguramente no la veía en muchos años, era como si nos hubiéramos visto ayer. (Escuchen su Radio Fuego)
Toda esta introducción es para compartir con ustedes un pequeño video que hice con mucho cariño para mis primos, pero también para toda mi familia y mis amigos conocidos y no conocidos que visitan este blog. Si les parece extraña la canción de fondo, la elegí porque probablemente es una de las primeras canciones de las que tengo recuerdo, y porque el título de la canción era el nombre de una “fonda” que siempre veía cuando estábamos de salida, de vuelta a la ciudad y a la realidad.
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