martes, abril 18, 2006

Nuevos miembros de la Iglesia Católica


Esta es una foto de los chicos que se bautizaron en la Vigilia Pascual: Daniel, Sasha, Carlen, Carl y Tutu (mi nueva ahijada).


Canto: Alegraos, Hnas. de María de Schoenstatt, Chile. Seguir leyendo el artículo

sábado, marzo 11, 2006

Anhelando la Vigilia Pascual


Creo que en mi niñez y juventud no tuve oportunidad de participar en las liturgias de Semana Santa, o al menos no lo recuerdo. En Guayaquil esa era época de vacaciones y siempre estaba en Miami, en Cuenca , o en la playa, e incluso recuerdo bien que en Salinas el “respeto” al Viernes Santo consistía en que las fiestas empezaran después de la medianoche. En el periódico leía sobre las multitudinarias procesiones de Cristo del Consuelo en Guayaquil o la de los Cucuruchos en Quito, y sabía de la costumbre de rezar el via crucis en las siete Iglesias el Jueves Santo, pero no participaba.

Quizá una de las primeras veces que participé en alguna de las celebraciones fue cuando estaba de viaje con mis papás por Europa, el Viernes Santo lo pasamos en un pueblito italiano, y casi por casualidad participamos en la liturgia, que era con procesión de luces y todo, y el Domingo ya estábamos en algún pueblito de Suiza en una Misa con un órgano impresionante y una iglesia llena de flores amarillas. Tanta solemnidad no había visto en Ecuador.

Pero recién comencé a entender y participar en esas hermosas y significativas liturgias cuando estaba en la Juventud Femenina de Schoenstatt de Guayaquil, en esos inolvidables retiros de Semana Santa. Las hermanas nos explicaban cada una y nos preparábamos para vivirla con todo su significado. A veces teníamos nuestras propias ceremonias y en otras ocasiones participábamos en la Iglesia del pueblo donde estábamos. Desde entonces no me he perdido ninguna de las liturgias de jueves y viernes santo y la liturgia pascual.

Sobre esta última, me parece que no todos los católicos están conscientes de que es la liturgia más importante del año. Se celebra la resurrección de Jesús y por lo tanto el sentido último de nuestra religión... Recuerdo que una vez me tocó preparar una charla para un Retiro de Semana Santa, era sobre el Espíritu Santo y el Bautismo y era el sábado Santo. Al investigar para la charla recién pude caer en cuenta que la Pascua es la Fiesta del Bautismo y que todo tiene que ver con el agua, la oraciones, la bendición, y por qué se bautiza esa noche. Supe de los inicios del cristianismo, en que los catecúmenos se preparaban especialmente en la cuaresma para ser bautizados la noche de la vigilia pascual.

En Estados Unidos la preparación para adultos al bautismo y su incorporación a la Iglesia Católica dura aproximadamente dos años y es muy exhaustiva. A veces creo que salen mejor preparados que los que hemos estado en la Iglesia toda nuestra vida. El año pasado fue mi primera semana santa en Houston y asistí cada día a una iglesia diferente. El sábado fuimos con mis hermanos y sus familias al teatro a ver una obra musical fantástica, Mamma Mia, y luego nadie se animó a acompañarme a la Vigilia, (tiene fama de ser muy larga) pero fui igual. Afuera de la Iglesia, como siempre, se empieza el rito con la bendición del fuego y encendiendo el cirio pascual. Fue entonces que vi a este grupo de adultos con sus túnicas púrpuras, y caí en cuenta que eran los que se iban a bautizar. No conocía a ninguno pero me emocioné muchísimo y me daban ganas de decirles lo bendecidos que son, poder bautizarse con toda la conciencia del caso, y que se borren todos sus pecados. La ceremonia fue más espectacular que Mamma Mía, el coro cantó gloriosamente. Me llamó mucho la atención que el bautizo de los adultos era por inmersión. En muchas de las Iglesias modernas aquí en Houston, la pila bautismal (una pequeña piscina) está situada a la entrada (simbolizando también que el bautismo es la puerta de la Iglesia). St Michael’s tiene la pila bautismal en el altar pero habían colocado una especie de piscina en el altar donde las personas se sumergían casi totalmente. Luego salían y volvían a entrar con sus batas blancas al son de los aplausos. Creo que hasta lloré varias veces, quizá era la emoción de ser católica y ver que nueva gente es recibida en nuestra amada Iglesia...

Este año entre otras cosas, estoy ayudando a preparar a un grupo de cinco adolescentes de nuestros cursos de confirmación, que se van a bautizar. Su preparación no ha sido tan extensa pero estamos tratando de que en esta cuaresma puedan experimentar y conocer lo esencial de nuestra religión. Para mí es un gran regalo poder participar de esto, dado lo importante y hermoso que es para mí la Vigilia Pascual. A veces salto de emoción, estoy tan o más emocionada que ellos...

Estas últimas semanas han estado muy relacionadas con el bautismo. Primero, en Febrero me pidieron para un retiro de jóvenes que de un testimonio sobre ser Madrina, y como yo me expreso mejor “audiovisualmente” preparé un vídeo sobre mis ahijados y especialmente sobre la última, una nena muy esperada (Ver el vídeo en inglés) Luego asistí al bautizo del hijo de unos amigos en Austin (ver fotos) y el fin de semana pasado me enteré de que sería madrina por quinta vez. Nannette, la “youth minister” me pidió que sea “sponsor” o en otras palabras madrina de una de las jóvenes del grupo que se va a bautizar. Fue una sorpresa, pero me alegré. Ella es una chica maravillosa de 17 años, de Singapur, su papá no es católico y recién le permitió bautizarse, después de haber estado en colegios católicos por 12 años. Ella está feliz, al fin va a ser parte de la Iglesia, después de haberla visto desde afuera por tantos años. Hace unos días participé con ella en una ceremonia en la cual el Obispo recibía a los catecúmenos (en Houston solamente hay más de 2,000) y luego de que los presentaban se convertían en “elegidos”... Había gente de muchas nacionalidades y otra vez me regocijé de que nuestra Iglesia creciera y se enriqueciera.

Así que esta Vigilia Pascual va a ser muy especial para mí... la viviré tan cercanamente que seguramente necesitaré llevar un pañuelo... Seguir leyendo el artículo

lunes, enero 30, 2006

María en mi vida


Hace un par de meses, Nannette, la persona encargada de la Pastoral Juvenil en mi parroquia, me pidió que la reemplace dando la charla sobre María al grupo que está en primer año de confirmación... Sabía que eran sólo unos 10-12 chicos, y que los catequistas de ellos estarían presentes. Yo he dado charlas muchas veces, pero ésta era en inglés y mi vocabulario deja mucho que desear, así que me lo tomé muy en serio y ya desde ese entonces empecé a planear qué iba a hacer. Compré un par de libros y antes de irme a Schoenstatt me dije, bueno, allá tendré un tiempo para prepararme... Pero resultó ser que en Schoensatt no tuve casi un minuto libre y para ser fiel a mi manera de trabajar, (bajo presión) terminé preparando la clase la mañana del mismo domingo en que daría la clase por la noche y por supuesto que no leí los libros que compré...

Cuando planeaba la charla pensé que lo mejor era empezar con un testimonio, ya que las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran. Los jóvenes schoenstattianos que conozco están en Austin, así que pensé aprovechar que en Schoenstatt iba a coincidir con Olenka Hand, una chica muy valiosa que conozco de la Juventud de Austin, Texas. La noche antes de yo partir de regreso aceptó muy generosamente a que grabe su testimonio sobre María en su vida, en vídeo. Alisté mi camarita y mi trípode. Durante los 15 o 20 minutos, la entrevista salió muy fluida y dijo las cosas mucho mejor de lo que me hubiera imaginado. Me vine a Houston con el material. Cuando lo empecé a editar pensé para mí que la calidad en general del vídeo no era muy buena. No en vano en la televisión tienen artistas de maquillaje, escenografía, iluminación y sonido... Pero a pesar de todos esos temas técnicos, las palabras de Olenka y sus gestos me llegaban, me tocaban, me alegraban...

Algo similar pasa con las imágenes de María. Cuando estaba buscando material para editar el video y para la charla, me topé con montones de imágenes de María, algunas hermosas, pero en la mayoría las poses en que la representaban me parecían poco naturales... Así que sus imágenes (a excepción de la de la MTA por supuesto) no me dicen mucho... pero las palabras, (sus pocas palabras!) en las escrituras me llegan al alma...

En la charla traté sobre tres frases en que la sagrada escritura cita a María, sólo las menciono y le añado a cada una las palabras de Benedicto XVI en su hermosísima encíclica sobre el amor:

1. “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra.” “María es grande precisamente porque quiere enaltecer a Dios en lugar de a sí misma. Ella es humilde: no quiere ser sino la sierva del Señor (cf. Lc 1, 38. 48). Sabe que contribuye a la salvación del mundo, no con una obra suya, sino sólo poniéndose plenamente a disposición de la iniciativa de Dios.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)

2. “Magnifica mi alma al Señor” . “El Evangelio de Lucas la muestra atareada en un servicio de caridad a su prima Isabel, con la cual permaneció « unos tres meses » (1, 56) para atenderla durante el embarazo. « Magnificat anima mea Dominum », dice con ocasión de esta visita —« proclama mi alma la grandeza del Señor »— (Lc 1, 46), y con ello expresa todo el programa de su vida: no ponerse a sí misma en el centro, sino dejar espacio a Dios, a quien encuentra tanto en la oración como en el servicio al prójimo; sólo entonces el mundo se hace bueno.” (Benedicto XVI, Deus caritas est)

3. “Haced lo que Él os diga” “María es, en fin, una mujer que ama. ¿Cómo podría ser de otro modo? Como creyente, que en la fe piensa con el pensamiento de Dios y quiere con la voluntad de Dios, no puede ser más que una mujer que ama. Lo intuimos en sus gestos silenciosos que nos narran los relatos evangélicos de la infancia. Lo vemos en la delicadeza con la que en Caná se percata de la necesidad en la que se encuentran los esposos, y lo hace presente a Jesús.”(Benedicto XVI, Deus caritas est).

No crean que ya me he leído la encíclica, sino que la busqué apenas salió para ver lo que decía sobre María, y quedé encantada...

A los chicos en la charla les puse el ejemplo de Nannette a quien mencioné al principio, ella es casada y sus hijos ya están a su vez casados o en la universidad, y se dedica por entero a la pastoral juvenil. Bernie, su esposo la apoya en todo. Lo hacen maravillosamente bien.

El año pasado ella me invitó a una jornada para de preparación de dirigentes para un retiro. En la jornada, a la que asistieron unos 15 jóvenes universitarios que iban a ayudar en el retiro, ella, además de darnos las charlas, preparó las comidas mientras teníamos nuestras reuniones. Yo la miraba con asombro y no se me ocurría que una señora latina hiciera algo así (perdón, pero no se me ocurre, porque lógicamente tendrían a alguien que les haga ese trabajo, y eso además de que sería raro que se den un fin de semana para preparar a un grupo de dirigentes y luego den todo el retiro el siguiente fin de semana). A la siguiente semana en el retiro le pregunté que cómo podía con todo esto y me dijo riéndose, oh! con mucha cafeína!...

A principios de enero Nannette invitó a todos los que colaboramos con la pastoral juvenil en la parroquia a una cena en su casa. Con una de mis amigas catequistas quisimos hacer un tour por su preciosa casa. Y me di cuenta que en todas sus piezas, y ¡hasta en el baño! había una imagen de María. Otro día fui a su oficina y vi en su pared una colección de pequeñas imágenes y cuadros de María. Le pregunté cómo así las tenía y me dijo, es que quiero tanto a María, que me encanta tenerla en todas partes. Así que mi conclusión, o parte del secreto de ella es ese amor tan grande a María. Porque como dice la gente, el amor une y asemeja...


Creo que la charla fue bien en general, en especial tuve ayuda de dos de los catequistas que con palabras precisas y comparaciones excelentes aclararon y contestaron preguntas cuando ya el vocabulario no me daba para más.

Pero lo que me quedó de enseñanza fue la oportunidad de reflexionar y tratar de transmitir, como el amor a María transforma y conduce a Jesús. En mi vida como en la de tantas personas, María es una realidad cotidiana. Qué paz que da dejar en sus manos los problemas y las preocupaciones. Qué alegría saber que Ella se preocupa perfectamente de todo y se encarga de que estés más cerca del Padre Dios y de Jesús. Por eso agradezco siempre a la persona que me enseñó a amar a María, el Padre José Kentenich... Cito sus palabras:

"El camino va por María, es el camino del dominio de la vida. Es el camino de un amor filial a María y no la senda de una mera capacidad de hablar sobre el amor a María. Ella es el camino más fácil, más seguro y más rápido para llegar a Cristo." P.J. Kentenich.

PD Si alguien quiere conocer al Padre Kentenich, además de leer sus textos y conocer su vida, les invito a visitar un sitio web chileno, www.schmedia.cl uno de los videos es un testimonio del Padre Kentenich por el Padre Horacio Rivas... Ah y el video de la entrevista con Olenka está en mi Blog de videos. Seguir leyendo el artículo

martes, enero 03, 2006

La puerta del Armario y la puerta del Santuario

Ver en schoenstatt.de

SCHOENSTATT; Angie Santos. A principios de Diciembre, salió la película "Las crónicas de Narnia". Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.

Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.
Nada sin ti

Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó "espiritualidad de contrato", al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).

Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.

El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el "antídoto" o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar "uno en el otro, para el otro, con el otro". Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas "amistades instantáneas" de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.
Huellas de un Padre

Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia reflexionar con Hermana M. Kornelia sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso "ponerse en sus zapatos" y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt. Además, vale aprender castellana para poder leer el libro "Huellas de un Padre".

Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.

Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo

sábado, diciembre 31, 2005

La puerta del armario y la puerta del Santuario


A principios de Diciembre, estrenaron la película “Las crónicas de Narnia”. Yo sólo sabía que C.S. Lewis era un autor cristiano y que los libros estaban llenos de metáforas de la vida de Cristo. Uno de mis alumnos de la clase de confirmación habló con tanto entusiasmo de la película, que la fui a ver enseguida. Y sí, quedé también muy impresionada y la recomiendo a todos, especialmente a aquellos que tienen corazón de niño. En la historia, una niña, jugando a las escondidas con sus hermanos descubre un viejo armario, abre la puerta, se esconde en él y de repente, cuando esperaba llegar al fondo, se encuentra con un mundo extraordinario, diferente, el país de Narnia, cubierto de nieve y esperando a que su salvador regrese. Ninguno de sus hermanos le cree al principio, pero más adelante todos se lanzan a la aventura, cruzando la puerta del armario.

Días después, en el día de Navidad aquí en Schoenstatt, me dirigía al Santuario Original desde la Press Office... En las afueras había gente deseándose feliz navidad y conversando. Cuando entré al Santuario, las luces estaban tenues, había velas encendidas, el Santuario estaba adornado de forma hermosísima, y el pesebre tenía las figuras más bellas de todo Schoenstatt. Y estaba Ella, la Mater, con sus ojos misericordiosos, custodiando a su Hijo y recibiendo a todos con amor. Me sentí como transportada a otro mundo tan solo cruzando por la puerta del Santuario.

Las miles y miles de personas que entran a los más de 180 santuarios en todo el mundo, experimentarán siempre algo parecido, esa calidez, ese poder descargarse de sus problemas para dejarlos manos de María, a cambio de nuestros sacrificios, de nuestras oraciones, de nuestros esfuerzos por crecer en el amor.. Nada sin ti, nada sin nosotros.. Me llamó la atención cuando la hermana M. Kornelia la llamó “espiritualidad de contrato”, al ver que yo le había pedido a una chica de Chile que por favor nos cediera el nombre de un blog que ella había creado www.nadasinti.blogspot.com, y yo a cambio rezaba por ella en el Santuario Original. (por cierto aceptó encantada y ahora ese es el sitio donde se puede pedir rezar por alguna intención, visítenlo).

Comprenderán por el título de mi blog, www.puertadelcielo.blogspot.com y por la comparación previa, que me fascinan las puertas. María es la puerta a nuestra Salvación, a Cristo, y nosotros podemos ser puertas para que otras personas vean a Cristo. Para que experimenten esa calidez, esa alegría que se siente en el Santuario.

El Padre Kentenich, una y otra vez repetía que el “antídoto” o más bien la coraza para defenderse de las corrientes del mundo de hoy, es la vivencia de familia, de hogar. El estar “uno en el otro, para el otro, con el otro”. Y en algún libro leí que los amigos son la familia que uno escoge. Quizá una de las experiencias más fuertes de estas dos semanas en Schoenstatt ha sido el compartir con personas que no había visto nunca antes en mi vida y hacer aquellas “amistades instantáneas” de las que ya he hablado en otros relatos. Conexiones, vínculos, generosidad intercambiada, miradas cálidas. La Mater es la madre de todos nosotros y por ello nos sentimos vinculados y hermanados.

Otra experiencia importante para mí ha sido poder pasar más tiempo en la Oficina de Prensa de Schoenstatt, ya no virtualmente como todos estos años, sino tener mi huequito temporal y físico ahí, (por alguna razón que no entiendo siempre me senté en el mismo lugar de la mesa octagonal)... Y el tener la oportunidad de transmitir a los schoenstattianos y no schoenstattianos de lugares tan remotos como China y Australia, algunas de los acontecimientos vividos aquí por medio de fotos y videos. Asimismo fue una interesante experiencia escuchar a la Hermana M. Kornelia reflexionar sobre tantos temas, sobretodo la importancia de la internacionalización de Schoenstatt. La importancia de no sólo admirar o ver lo que puede aportar la mentalidad o cultura de su país, sino saber incluso “ponerse en sus zapatos” y absorber lo bueno. Ella dice textualmente que todos los schoenstattianos que no lo conocen, deberían aprender a hablar castellano, pues es muy fuerte la corriente de vida de la gente en los países latinos, y es un gran aporte para Schoenstatt.

Durante la mayor parte de mi estadía en Schoenstatt me alojé en la misma casa donde el Padre Kentenich vivió los últimos tres años de su vida. (Schulungsheim). Ahí conservan su pieza y fue toda una experiencia pasar allí un buen rato y hasta tener tiempo de detenerme a mirar los títulos de los libros de su biblioteca o las cosas que utilizaba. Pude releer algunas de sus pláticas y fue como un volver a poner en perspectiva muchas cosas. El ha sido la puerta para encontrarnos con María y por lo tanto con su Hijo, para encontrarnos a nosotros mismos, para encontrarnos con Dios Padre.


Como la puerta del armario en Narnia, entrar por la puerta de María, del Santuario, del Padre, es entrar a un mundo maravilloso, que es un camino de santidad. Seguir leyendo el artículo

sábado, diciembre 24, 2005

Dios-con-nosotros (Emmanuel)


Schoenstatt, Alemania, 24 de Diciembre, 2005

Querido Niño Jesús

Hoy, como todos los días, vienes al mundo a salvarnos. Pero como nosotros somos seres finitos y nos gusta dividir todo en minutos, horas, días y fechas, celebramos hoy tu venida en forma especial. Aquí en Schoenstatt, este sencillo lugar donde tu Mamá se ha establecido de forma especial, tu venida se celebra quizá, con mucho más profundidad que en otros lugares del mundo. Con profundidad y también quizá con mucha “prolijidad”, pues además de la preparación espiritual, con los cantos diarios de las antífonas de la O y las búsquedas de albergue, hay muchos detalles y arreglos que hacen que el ambiente contribuya a preparar el corazón a lo que vendrá.

Estos arreglos “físicos” y visibles no llegan todos de golpe como por ejemplo en América, donde desde Noviembre ya todo tiene adornos de Navidad. Sino que las estrellas de paja, los árboles, nacimientos y arreglos van apareciendo poco a poco la semana previa a tu Nacimiento. Es una gran fiesta.

Es contagiante la alegría de las más pequeñas, las chicas que han venido a Schoenstatt a pasar algunos meses, haciendo tareas sencillas, pero que ayudan a conocerse mejor y a apreciar las cosas pequeñas de la vida, las pequeñas alegrías. Se han alegrado por la nieve que cayó hace una semana, por hacer y rehacer un pesebre, (como el de la foto, hecho y vuelto a hacer por Inmaculada de España) y hasta por tener la oportunidad de hacer pequeños sacrificios.

Quizá lo que más llama la atención aquí es la generosidad y la alegría, en un marco donde se sienten gracias especiales.

Gracias Niñito por supeditarte a nuestros deseos y a nuestras fechas, porque sabemos que vienes de forma especial hoy. Se siente en el aire y en el corazón. Tú vienes, y de forma especial a los que tienen corazón de niño. En tus manos ponemos tantas intenciones que tú conoces. Ven y ven pronto, ven y nace en nuestros corazones!! Seguir leyendo el artículo

jueves, diciembre 08, 2005

Recogiendo mis pasos

A principios de Noviembre volví a Bahía de Caraquez después de casi 10 años. Aquellos que han leído mis memorias de la niñez “En una montaña de higuerilla” que está casi al final de este blog, se podrán imaginar lo importante que es para mí regresar a ese lugar. Ese texto lo escribí casi sin querer, y se lo pasé a mi mamá, quién rápidamente lo envió a varios de mis tíos y primos. Parece que causó algo de “conmoción” pues recibí comentarios y correos electrónicos incluso con acotaciones al escrito, como unas muy buenas de mi primo Xavier, que me hicieron dar cuenta que algunas partes me las había inventado, je,je... (Publiqué sus comentarios al final del relato) Incluso hace poco supe que una hija de mi prima que estaba de intercambio en Alemania se lo había traducido emocionada a la familia donde había llegado. Una prima me escribió contándome que en algunas ocasiones ha vuelto con su familia a Canoa (la playa cercana a Bahía donde estaba la casa de hacienda de mi abuelo) y sus hijos han podido experimentar esa libertad, y otra me dijo que no lo había podido seguir leyendo porque se emocionaba mucho, que alguna vez se lo leerá a sus hijos.

Quizá lo que más me ha llamado la atención es que otras personas que lo han leído en este blog se han sentido identificadas, porque han tenido experiencias similares. Me comentan que quisieran que sus hijos puedan vivenciar algo así. A propósito, los comentarios son muy bien recibidos, se pueden dejar al lado del título...

Desde que escribí ese texto siempre había soñado volver y tomar muchas fotos nuevas y escanear fotos antiguas. Hice el intento aunque la visita fue muy breve y el tiempo pasó volando. Y disfruté llegando a la “casa de 100 años” (aunque tiene más que eso) y en cada rincón se me venían imágenes de personas queridas que ya no están más que en nuestro corazón y nuestro recuerdo. Mi tía María Pía nos recibió muy bien y fue un gusto verla... También estuvimos con mi tío Leonardo y su familia conversando largo en ese maravilloso “porche” de atrás de su casa. Me dió gusto ver a mis primos menores hechos todos unos hombres de negocio, todos dedicados a actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, avicultura, camarones e incluso a producir y distribuir unas bacterias que tienen un fin beneficioso pero que no puedo recordar para que son exactamente.

Siempre recuerdo que una vez , hace muchos años, Orlando Alcívar escribió en su editorial de “El Universo” que Bahía era una ciudad del “realismo mágico”. Así lo volví a sentir, cuando mi tía nos comentaba que los camarones que estábamos almorzando los hizo pescar, (no los fue a comprar como nosotros tendríamos que hacer eh?). O cuando el empleado del hotel del hermano de mi tío Leonardo llegó con la “colada morada” tradicional del día de los muertos y mi tío me hizo notar que en Bahía todavía no era como en las ciudades, que había que salir a comprar las cosas. O cuando mi tío José Antonio llegó con una cuajada recién hecha de la hacienda. O cuando pude sentarme a conversar con mi prima Mariela, que es una presentadora de televisión conocida, pero para mí es simplemente mi prima, y aunque seguramente no la veía en muchos años, era como si nos hubiéramos visto ayer. (Escuchen su Radio Fuego)

Toda esta introducción es para compartir con ustedes un pequeño video que hice con mucho cariño para mis primos, pero también para toda mi familia y mis amigos conocidos y no conocidos que visitan este blog. Si les parece extraña la canción de fondo, la elegí porque probablemente es una de las primeras canciones de las que tengo recuerdo, y porque el título de la canción era el nombre de una “fonda” que siempre veía cuando estábamos de salida, de vuelta a la ciudad y a la realidad.
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sábado, noviembre 26, 2005

Una Navidad en el regazo de María


(Escrito para Revista Familia del Padre)

El tiempo de la Navidad es quizá el más ajetreado del año. Pasamos de una actividad a otra y con las justas “aterrizamos” en la misa de Nochebuena. Se me ocurre que para María no debe haber sido tampoco un tiempo tan tranquilo, después de todo, le tocó dejar su casa y emprender un cansado viaje a sólo días de dar a luz. Pero su espera silenciosa y su alegría por la venida de su Niño, del Salvador, fue seguramente constante y su corazón rebosaba de amor y ternura.

Por eso no nos desanimemos si la lista de cosas que hacer parece interminable o si las limitaciones económicas no nos dejan dar rienda suelta a nuestra generosidad. Sólo se necesita un instante a la vez para recordar que el Niño llega, que es tierno, generoso, alegre, misericordioso y fiel. Y que el regazo de María es cálido y sus ojos nos traspasan con su amor. En su regazo, nos hacemos hijos pequeños y dependientes. En su regazo, Cristo nace de nuevo en nosotros. Nuestro Padre y Fundador nos lo recuerda y los invito a no sólo leer, sino meditar estas frases:

“Cristo tiene que nacer de nuevo. Por eso hay que permanecer fieles a lo que quisimos desde la primera hora: cultivar el amor a María Santísima. Precisamente porque ella no sólo es el camino hacia una vida de intimidad con el Padre del cielo sino también camino para que Cristo vuelva a nacer de nuevo hoy, en estos novísimos tiempos.

Mantengamos la fidelidad a nuestra Alianza de Amor. Ella es la fuente de vida no sólo de nuestras ideas sino también de todos nuestros propósitos y objetivos. Si no guardamos esta fidelidad a la Alianza de Amor, ¿de dónde sacaremos fuerzas? Porque, veamos, ¿qué talentos tenemos? Seamos sinceros y admitamos que somos como pigmeos y liliputienses. Que una fe profunda nos mueva a no desear otra cosa que llevar a María Santísima al campo de batalla y darle la oportunidad de alumbrar allí nuevamente a Cristo.” (Padre José Kentenich, 1963)

Nos entregamos el corazón unos a otros

Y la otra dimensión que el Padre Fundador enfatiza en Navidad es la Familia. Para todos nosotros éste un tiempo especial para la reuniones familiares. Tiempo para compartir, alegrarnos y talvez tener nostalgia por personas queridas que están ausentes. Lo mismo con nuestra Familia Espiritual, nuestras Ramas, nuestros grupos. El año antes de su fallecimiento, el Padre Kentenich pronunció estas palabras en el día de Navidad, las podemos sentir como una herencia y como una tarea:

“Resumiendo, diría que lo que ahora queremos desearnos y regalarnos mutuamente es, evidentemente, regalarle nuestro corazón al Padre Dios. Es decir, tomar muy en serio la Alianza de Amor con el Padre celestial. No únicamente con el Padre celestial, sino con todo el orden sobrenatural. Pero esto no sólo excluye sino que exige que repitamos lo que yo hice personalmente. ¿Qué queremos repetir? En la medida que regalamos nuestros corazones al Dios eterno en infinito, al mismo tiempo, nos entregamos el corazón unos a otros.

Vean ustedes, si queremos ser un “ejército en orden de batalla”, si queremos ser una nueva comunidad, si queremos inaugurar e instaurar un nuevo orden social, entonces resulta obvio que todo este orden social se sustenta gracias a que los corazones se encuentran unos con otros; a que la fusión de corazones con el cielo se convierte en una amplia fusión de corazones de unos con otros. Por eso, nuestros corazones pertenecen a todos los miembros de la Familia. Mi corazón les pertenece a ustedes; sus corazones me pertenecen a mí; nuestros corazones pertenecen unos a otros. Si constituimos así una comunidad de corazones basada en la comunidad de corazones con el Padre Dios, con ello hemos puesto el fundamento más sólido para la historia de la Familia en los tiempos futuros. Amén”

Termino con el coro de un canto muy lindo que recién escuché, y que habla del anhelo que debe vivir en nuestros corazones este Adviento y Navidad...

Ven Señor del Universo
Ven y enciende el amanecer
ven con el alba el mundo a despertar
Ven que te esperan los humildes
ven Niño Divino a liberar
que el corazón arde tanto anhelar.
(Canto: La Vigilia, CD “Alégrate”, Hnas de María Chile. Librería de las Hermanas)
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jueves, noviembre 10, 2005

Encuentros en el Santuario


Del 27 de Octubre al 6 de Noviembre estuve en Ecuador. Una de las tantas lindas experiencias de esos días fue poder ir al Santuario de Schoenstatt en Guayaquil. Para los schoenstattianos el Santuario es como la casa, o la gasolinera, o el tanque de oxígeno. También es el lugar donde se han formado vínculos profundos con muchas personas.

Yo, que por varios años he vivido junto a un Santuario, ahora que estoy en Houston lo echo mucho de menos. Aquí el Santuario de Corpus Christi queda a unas 3 horas y media, y sólo he ido una vez en este año. La otra vez que visité un Santuario de Schoenstatt en este año fue en Río de Janeiro (Barra) por un ratito.

Así que la mañana del 29 de Octubre fui a la Misa de 7:30 am. LLegué un poco tarde así que no encontré lugar adentro pero me senté al frente de la puerta donde se veía directo a la Mater. Gocé con la Misa y mirando a la Mater, durante la comunión me colé adentro... Al término de la misa comenzaron los encuentros.

En primer lugar con la Hna. María Victoria, a quien le tengo mucho cariño desde que la conocí hace muuuchos años cuando era la encargada de la Casa Padre Kentenich en Schoenstatt, Alemania. Ahora es Asesora de la Dinámica de la Provincia Cenáculo (en palabras mas sencilas es la encargada de las Hermanas del Movimiento para Chile, Ecuador y España). Estaba fascinada con la Familia de Ecuador y feliz por el clima. Ella venía dispuesta a pasar calores y resultó que todos esos días estuvieron frescos y templados, con una brisa que corre y mece las palmeras (ya me puse nostálgica).

Luego me enteré que ese preciso día la Federación de Familias de Schoenstatt de Ecuador había hecho su consagración perpetua. Todo ese grupo de matrimonios han sido en cierta forma los pilares de la Familia y gozan del cariño de toda la Familia. Era todo un acontecimiento, pues incluso habían venido desde Chile el Padre Horacio Rivas y desde Colombia, el Padre Sidney Fones. Merece mención que la venida del Padre Horacio había causado gran revuelo. Por ejemplo unas amigas hablaron (en un cafecito posterior) horas sobre las experiencias que contó el de sus encuentros con el Padre Kentenich. Había sido impactante. Me lo perdí.

Saludé a algunos de los matrimonios y ya me iba cuando de repente mi ojo de reportera de schoenstatt.de me hizo ver que había un "photo opportunity" Toda la Federación, los Padres y las Hermanas estaban reunidos para festejar esta ocasión y aterricé justo en el momento en que se aprestaban a sentarse a la foto oficial, que por supuesto tomé luego de los abrazos y saludos de los que recién se veían. La foto es la que está más abajo y junto con un relato que conseguí salen en schoenstatt.de en estos días.



El primer curso de Federación de Familias con las Hermanas y Padres de Schoenstatt.
De pie: Padre Horacio Rivas, Matrimonio Arosemena, Matrimonio Briz, Matrimonio Almerini, Matrimonio Pólit, Matrimonio Manrique, Libertad de Cisneros, Padre Horacio Salgado, Padre Sidney Fones.
Sentadas: Hna. María Cecilia, Hna. María Victoria, Hna. M. Leticia, Hna. M. Norma, Hna. María Marcela, Hna. María Gabriela, Hna. M. Virginia. Seguir leyendo el artículo

miércoles, octubre 26, 2005

Astro-pellados


No soy muy fanática de los deportes pero cuando los Astros, el equipo de béisbol de Houston, llegó a la serie mundial, me contagié del orgullo y la alegría de los houstonianos. Por toda la ciudad había carteles que decían "Go Astros!" y estaba convencida de que iban a ganar.

Cuando una semana y media antes de que comenzara la Serie Mundial reservé los pasajes para ir a Chicago no me hubiera imaginado que el viaje coincidiría con su inicio el 22 de Octubre y que sería en esa ciudad. El viaje de ese fin de semana lo hacía porque iba a visitar a mis tíos aprovechando que mi prima Marita iba para allá y mi hermana estaba por Houston. Reunimos los abrigos y bufandas y nos pusimos en marcha.


Por alguna razón nunca había escuchado que Chicago era una ciudad tan hermosa. Me quedé impresionada de las avenidas, los edificios, los museos, los árboles con colores otoñales y por supuesto la vista del Lago Michigan. Y toda la ciudad estaba llena de carteles apoyando a los White Sox, el equipo contrario de los Astros. Me pareció entretenidísmo ver las estatuas de leones al frente del museo de arte con una gorra de los White Sox y estatuas ecuestres con medias de los White Sox.



Ese sábado en Chicago caminamos y conversamos muchísimo con mi prima y mi hermana, aunque harto tiempo perdimos porque llevé los zapatos equivocados y se me hicieron ampollas y pues, hubo que ir a comprarme unos zapatos. Para suerte mía mi hermana aprovechó de dármelos como regalo de Navidad. Cuando varios días después contaba esta experiencia mis amigas con las que viajé en el 2000 a Israel, me recordaron riéndose que hubo un episodio similar el último día mientras caminábamos por Jerusalem. Me hicieron comprar unas sandalias de cuero de camello que no me gustaron y que nunca más usé... Ya me parecía a mí mientras caminaba con mi dolorosa ampolla, que había vivido ese momento.

Con los tíos a los que fuimos a visitar, recordamos viejos tiempos, especialmente cuando ellos vivían en Houston y mi hermana y yo nos quedamos 3 meses con ellos y asistimos a una escuela primaria pública. También recordamos a mis abuelos tan queridos. Fue una linda experiencia de familia y reencuentro.

Pero... cometí un error. Le dije a mi tío que estaba preparado detrás del televisor para ver el primer partido que lo sentía mucho, porque los Astros iban a ganar. Por supuesto que perdieron ese partido, y el siguiente, y el siguiente, y el último... La serie mundial quedó 4-0. Y mi tío no paró de reírse de mí, incluso recibí una llamada al día siguiente de perder la serie mundial, sabía para qué era. Tuve que felicitarlo y decirle que en realidad, su equipo era mejor. Lo cual era verdad.

Al regreso a Houston ¡oh sorpresa! en el transcurso del fin de semana había llegado el Otoño, la gente empezó a usar zapatos cerrados y ropa abrigada... Seguir leyendo el artículo